Un estudio halla que los militares son propensos a la infección con el virus de gripe H1N1

Investigadores de Singapur señalan que vivir hacinados y ser jóvenes aumentó el riesgo

MARTES, 13 de abril (HealthDay News/DrTango) -- Investigadores de Singapur informan que los que sirven en las fuerzas militares y los adultos jóvenes mostraron índices más elevados de infección con gripe H1N1 durante la epidemia del año pasado.

Los investigadores hallaron que cerca de 30 por ciento del personal militar, que tiende a ser más joven, parece haber sido infectado, frente a 13.5 por ciento de la población general, 6.5 por ciento de los empleados hospitalarios y 1.2 por ciento de los que estaban en centros de cuidado a largo plazo.

Los autores del estudio anotaron que, de manera interesante apenas 13 por ciento de la muestra total del estudio estaba infectada, lo que dejó al 87 por ciento menos vulnerable al virus.

"En este grupo de individuos, apenas 13 por ciento resultó infectado", señaló el Dr. Kenneth Bromberg, presidente de pediatría del Centro hospitalario Brooklyn de la ciudad de Nueva York. "No podemos decir por qué, pero está población deberá ser vacunada [este año] porque en realidad no son inmunes al H1N1".

"El hecho de que muchos sigan siendo susceptibles implica que sigue valiendo la pena vacunar adultos luego de la ola inicial", agregó Mark I.C. Chen, autor líder del informe que aparece en la edición del 14 de abril de la Journal of the American Medical Association.

El virus H1N1 apareció por primera vez en abril pasado en el hemisferio norte. Se detectó en Singapur, un diminuto estado nacional en el ecuador, en mayo de 2009 y se convirtió en una epidemia allá desde el final de junio de 2009 hasta el comienzo de agosto de 2009.

En su estudio, Chen y sus colegas midieron cambios en los niveles de anticuerpos de muestras de sangre de cuatro grupos de personas, la población general, personal militar, personal de un hospital de atención aguda, y el personal y los residentes de centros de atención a largo plazo entre el 22 de junio de 2009 y el 15 de octubre de 2009.

Los índices elevados de infección de los militares podrían deberse a condiciones de hacinamiento, así como el sexo (los hombres tienden a ser más susceptibles a virus respiratorios y estomacales) y menor edad, señaló el Dr. Dean Blumberg, profesor asociado de enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital Infantil de la Universidad de California en Davis.

La gente de viviendas en las que otras personas han sido infectadas por H1N1 tenían tres veces el riesgo de infección comparados con la población general. Por otro lado, las personas de mayor edad tenían menos probabilidad de resultar infectadas, como la gente que tenía anticuerpos existentes.

¿Por qué algunos personas habrían de tener anticuerpos existentes a una cepa viral enteramente nueva? Por varias razones, según Chen, consultor asociado del Hospital Tan Tock Seng de SIngapur. "Algunos individuos vacunados [con la vacuna estacional contra la influenza] desarrolló anticuerpos para el H1N1-2009", dijo. "Otro es la especificidad imperfecta de la prueba de anticuerpos contra la influenza".

Las personas podrían haber sido infectadas con cepas más antiguas de influenza (de manera notable una que circuló entre 1957 y 1958), que podría haber proporcionado protección contra el H1N1.

Los autores aseguraron que los trabajadores hospitalarios podrían haber estado protegidos por medio de varias medidas de control de las infecciones, como el uso de mascarillas y la evaluación de pacientes y visitantes antes de entrar al centro.

El estudio no incluyó información sobre la propagación del virus en los niños, que podría representar una desventaja considerable.

"Consideramos que los participantes claves del brote eran niños", señaló Bromberg.

Además, hay algunas dudas sobre si los resultados aplican para los EE. UU., aunque Chen considera que sí.

"Creo que el hallazgo general de que grandes cantidades de adultos siguen siendo susceptibles debería ser ampliamente aplicable", dijo. "Sin embargo, se deberían tener en cuenta varias diferencias en la población estudiada. Por ejemplo, los EE. UU. tuvieron dos olas de epidemia (primavera a verano y otoño a invierno), mientras tuvimos una".

"La cuestión es lo que va a pesar el próximo invierno", apuntó Blumberg. "¿Mejorará, empeorará o se quedará igual el virus? No lo sabemos y, teniendo en cuenta epidemias pasadas, es muy difícil de predecir".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades tienen más información sobre el virus H1N1.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango
FUENTES: Mark I.C. Chen, Ph.D., associate consultant, Tan Tock Seng Hospital, Singapore; Kenneth Bromberg, M.D., chairman, pediatrics, The Brooklyn Hospital Center, New York City; Dean Blumberg, M.D., associate professor, pediatric infectious diseases, University of California, Davis, Children's Hospital; April 14, 2010, Journal of the American Medical Association
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