Acquire the license to the best health content in the world
Contact Us

Investigación sobre el SARS revela que la ciudad de Toronto supo combatir este síndrome

Según algunos expertos, las lecciones aprendidas en la ciudad canadiense deberían conducir a que se realice un mejor trabajo en el futuro

MIÉRCOLES 2 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Con técnicas que van desde cuarentenas agresivas hasta medidas de control contra la infección, los funcionarios de salud pública de Toronto lograron controlar el brote más grande de SARS en América del Norte el año pasado.

El contagio de la enfermedad se limitó principalmente a hospitales y a los que compartían techo con los pacientes, según una reseña que aparece en la edición del 3 de junio del New England Journal of Medicine. Esta reseña fue escrita por funcionarios de salud pública de Toronto, la Universidad de Toronto y la Unidad de Investigación de la Salud en Zonas Urbanas del Hospital St. Michael, los cuales estuvieron trabajando en primera línea durante la batalla contra el brote de SARS.

"Éste es el primer informe general del brote aparecido en Toronto", afirmó la Dra. Bonnie Henry, funcionaria médica asociada de Salud Pública de Toronto y coautora de la reseña.

El SARS apareció por primera vez en el sur de China a final de 2002. Durante los seis meses siguientes, la enfermedad infectó a más de 8,000 personas alrededor del mundo, lo que produjo cerca de 800 muertes en 27 países. Causada por un coronavirus que no había sido descubierto hasta entonces, esta enfermedad respiratoria generalmente empieza con fiebre de más de 100.4 grados Fahrenheit (38 grados centígrados). Otros síntomas pueden ser escalofrío, dolor de cabeza, dolor en el cuerpo y malestar general.

Durante el brote en Toronto, los funcionarios de salud pública investigaron 2,132 casos potenciales de SARS. Identificaron 23,103 personas que estuvieron en contacto con pacientes de SARS, las cuales necesitaban cuarentena. Los funcionarios también recibieron más de 300,000 llamadas en una línea local para el SARS.

Doscientas veinticinco personas fueron diagnosticadas con SARS, de las cuales 38 finalmente fallecieron. Todos los casos, excepto tres relacionados con viajes, estuvieron relacionados con un paciente de Hong Kong, según la reseña.

Para impedir la propagación del brote, los funcionarios de salud pública realizaron seguimiento intensivo a las personas que estuvieron en contacto con pacientes de SARS y, en muchos casos, los pusieron en cuarentena durante diez días. También incrementaron las medidas de control de infecciones en los hospitales. Los pacientes hospitalizados con síntomas respiratorios también fueron observados cuidadosamente para determinar si habían contraído el SARS.

Estos esfuerzos aumentaron al máximo el número de funcionarios de salud pública y el personal hospitalario. "Una de las cosas que obtuvimos de este [análisis] es qué porcentaje de casos son locales", afirmó Henry. "O sea, la mayor parte del del trabajo es realizado en el frente por personal que trabaja en la unidad de salud pública".

Con frecuencia hizo falta personal, afirmó, y la cantidad de trabajo necesaria para investigar los casos potenciales fue asombrosa.

"Por cada caso que teníamos, terminábamos estudiando 100 casos potenciales, todos ellos relativamente urgentes", apuntó Henry.

"Hay que estar preparados para atender cualquier emergencia a escala local", agregó Henry y explicó que eso significa que debe haber personal hospitalario y de salud pública disponible. Un plan como este generalmente se ve bien en el papel. "Pero los presupuestos de salud pública están en los puros huesos", anotó.

Ojalá que lo que se aprendió de la experiencia en Toronto pueda ser usado para guiar a los funcionarios de salud pública en el próximo desafío epidémico, bien sea de SARS o de cualquier otra enfermedad infecciosa, apuntó el Dr. Robert Weinstein del Hospital del Condado de Cook y del Colegio Médico Rush de Chicago, quien escribió un editorial acompañante en la publicación anteriormente mencionada.

El Dr. James Young era el comisionado de salud pública y seguridad en la provincia de Ontario cuando surgió el brote y ahora es el comisionado de administración de emergencias de Ontario.

Declaró que la reseña "describe con precisión la situación". Las personas que las escribieron están íntimamente ligados con el sistema de Salud Pública de Toronto. Creo que hicieron un trabajo sobresaliente".

"Definitivamente, estamos mucho mejor preparados que antes", agregó.

Un estudio relacionado publicado en la edición de junio del American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine establece que los médicos y enfermeras de Toronto estuvieron involucrados en el cuidado crítico inicial de los pacientes de SARS que estaban en riesgo significativamente mayor de contraer la enfermedad.

Un total de ciento veintidós trabajadores de la salud estudiados estuvieron expuestos a siete pacientes de SARS. Cinco enfermeras de atención crítica, dos terapeutas respiratorios y tres médicos fueron diagnosticados posteriormente con la enfermedad, según el artículo.

Más Información

Para obtener más información sobre el SARS, visite los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.

FUENTES: James Young, M.D., former commissioner, public safety and security, Province of Ontario, commissioner, emergency management, Ontario; Bonnie Henry, M.D., M.P.H., associate medical officer, health, Toronto Public Health, and assistant professor, medicine, University of Toronto; June 3, 2004, New England Journal of Medicine; June 2004 American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine
Consumer News in Spanish