Se calcula que 500,000 personas necesitan ayuda mental un año después de Katrina

Aún así, los expertos señalan que hay una grave escasez de servicios en la región de la Costa del Golfo

MARTES 1 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Medio millón de residentes estadounidenses en las áreas devastadas por los huracanes Katrina y Rita podrían aún necesitar ayuda de salud mental, pero es improbable que la obtengan debido a la grave escasez de profesionales de la salud mental en la región de la Costa del Golfo.

Ese es el hallazgo de una nueva investigación que predice que la falta de asistencia tendrá como consecuencia problemas de salud mental a largo plazo para muchas de esas personas.

El huracán Katrina fue el desastre natural más destructivo en la historia de los EE.UU., desplazó a unos 2.5 millones de residentes y dejó por lo menos 1,800 muertos, según los informes oficiales.

Y sus efectos sobre la salud mental se han vuelto alarmantes, afirman los autores de un comentario que aparece en la edición del 2 de agosto del Journal of the American Medical Association.

Resumiendo lo que ha sucedido desde que los huracanes destruyeron grandes áreas de cuatro estados de la Costa del Golfo el pasado agosto, los médicos de los departamentos de psiquiatría de la Universidad de Carolina del Norte, el Centro Médico de la Universidad de Duke y el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana revelan un cuadro bastante deprimente sobre la inestabilidad que ha resultado.

  • Una encuesta encontró que el 68 por ciento de las mujeres cuidadoras tenían una discapacidad de salud mental debido a síntomas de depresión, ansiedad u otros trastornos psiquiátricos.
  • Otra encuesta encontró que el 19 por ciento de los oficiales de policía y el 22 por ciento de los bomberos reportaban síntomas de trastorno por estrés postraumático (TEPT), mientras que el 26 por ciento de los policías y el 27 por ciento de los bomberos reportaron síntomas de depresión mayor.
  • Un centro de llamadas de crisis de Misisipí que maneja llamadas principalmente de personas que sufren de depresión y ansiedad reportó un aumento de volumen del 61 por ciento entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2006, en comparación con el periodo justo después de los huracanes del 31 de octubre al 31 de diciembre de 2005.
  • El forense adjunto de Nueva Orleáns registró un aumento de casi el triple en los índices de suicidio, de nueve por 100,000 a 26 por 100,000 en los cuatro meses después de Katrina. Y el índice de asesinatos en Nueva Orleáns, que disminuyó en 2005, aumentó en 37.1 por ciento en comparación con los niveles anteriores al huracán para la primera mitad de 2006.
  • En Luisiana, los consejeros de salud mental patrocinados por las agencias del gobierno federal han realizado 158,260 remisiones. Eso no incluye a las personas que buscaron apoyo de manera independiente.
  • Estimados recientes sugieren que sólo 140 de 617 médicos de atención primaria han regresado a practicar en Nueva Orleáns. Sólo 100 médicos en toda la Costa del Golfo participan en el programa de Medicaid, en comparación con 400 antes de Katrina.
  • Y los estimados también sugieren que sólo 22 de 196 psiquiatras continúan practicando en Nueva Orleáns, mientras que el número de camas en hospitales psiquiátricos se ha reducido sustancialmente. Para el 14 de junio, según los autores, sólo había dos camas de psiquiatría en un radio de 25 millas (40 km.) alrededor de Nueva Orleáns.

El acceso a la salud mental también ha sido limitado por la Ley de Stafford de 1974, que postula que los fondos para el tratamiento de salud mental sólo sean usados para la gestión de crisis, no para tratamiento continuo.

Dado que el costo anual de tratar a una persona mentalmente enferma en Luisiana promedia $2,900, los autores sugirieron que el Congreso enmiende la Ley de Stafford.

"Reconstruir la Costa del Golfo va mucho más allá de la necesidad de reparar o construir la infraestructura física", escribieron los autores del comentario. "Para que el esfuerzo de reconstrucción se considere un éxito, la infraestructura de atención de la salud, que incluye a los trabajadores de atención sanitaria y los pacientes a quienes sirven, necesitan ser un foco principal de atención e inversión".

Más información

Para más información sobre la conciencia de la salud mental y las secuelas del huracán, visite la U.S. Substance Abuse and Mental Health Services Administration.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTE: JAMA, news release, Aug. 2, 2006
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