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Los aditivos alimentarios podrían aumentar la hiperactividad en los niños

Un estudio establece la primera relación entre colorantes, conservantes y conductas problemáticas

JUEVES 6 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Investigadores británicos informan que algunos colorantes y conservantes alimentarios parecen aumentar el riesgo de comportamientos hiperactivos en los niños.

Se sospecha desde hace mucho tiempo sobre la existencia de una relación entre los aditivos alimentarios y la hiperactividad, pero éste es el primer estudio que muestra una conexión directa.

Los hallazgos han llevado a la Agencia de Seguridad Alimentaria del Reino Unido (FSA por su sigla en inglés), que financió el estudio, a emitir una advertencia a los padres sobre los aditivos alimentarios.

"El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un problema cada vez más común, y abundan las teorías que tratan de explicarlo", señaló el Dr. David Katz, director del Centro de investigación preventiva de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale. "Entre éstas se encuentra la hipótesis de que los aditivos alimentarios inducen la hiperactividad".

A pesar de esta conexión aparente, Katz advirtió que los aditivos alimentarios no son los únicos responsables del número creciente de niños con TDAH.

"Ningún factor es el único responsable de las tasas crecientes del TDAH", apuntó Katz. "Además de los peligros que acarrean los alimentos altamente procesados, los niños hacen cada vez menos actividad física como medio de disipar su natural exceso de energía".

En el estudio, Jim Stevenson, profesor de psicología de la Universidad de Southampton, y sus colegas ofrecieron bebidas que contenían aditivos a 297 niños. Los niños se dividieron en dos grupos, un grupo de 3 años y otro de chicos de 8 y 9 años. Las bebidas contenían colorantes artificiales y aditivos como el benzoato sódico, un conservante.

Estas mezclas eran similares a las de los refrescos disponibles en el mercado. La cantidad de aditivos era similar también a la encontrada en una o dos raciones de dulces al día, de acuerdo con el informe.

Como control, algunos niños ingirieron bebidas sin aditivos, de acuerdo con el informe que aparece en la edición del 6 de septiembre de The Lancet.

Durante las seis semanas del ensayo, el equipo de Stevenson halló que los niños en ambos grupos de edad que tomaron los refrescos que contenían aditivos mostraban conductas significativamente hiperactivas. Esos niños también tenían ciclos de atención más cortos. Sin embargo, se desconoce qué aditivos en particular causaron comportamientos problemáticos específicos, apuntaron los investigadores.

Uno de los aditivos, el benzoato sódico, ha sido asociado al daño celular en un estudio previo, y a un mayor riesgo de cáncer. El benzoato sódico se encuentra en refrescos como Coca-Cola, Pepsi Max y Diet Pepsi, y en muchas bebidas de frutas.

Entre otros aditivos evaluados por el estudio se encontraban varios colorantes como el amarillo anaranjado (E110), encontrado en bebidas de fruta; la carmoisina (E122), un colorante rojo que se añade a las mermeladas; el ponceau 4R (E124), un colorante alimentario rojo; la tartrazina (E102), encontrado en bebidas gaseosas y piruletas de caramelo; amarillo de quinolina (E104), un colorante alimentario; el rojo allura AC (E129), y el colorante alimentario rojo y anaranjado.

"Aunque el uso de colorantes artificiales en la industria alimenticia podría parecer superfluo, no puede decirse lo mismo del benzoato sódico, que cumple una función de preservación importante. Las implicaciones de estos resultados en la regulación de los aditivos alimentarios podrían ser sustanciales", concluyen los investigadores.

Basándose en estos hallazgos, la Agencia de Seguridad Alimentaria del Reino Unido advirtió a los padres que estén alertas ante cualquier comportamiento hiperactivo asociado a aditivos alimentarios.

"Se aconseja a los padres de los niños que muestran signos de hiperactividad que reducir ciertos colorantes artificiales de la dieta puede ofrecer algunos efectos beneficiosos en el comportamiento de sus hijos", señala la agencia en su sitio Web.

"Sin embargo, necesitamos tener presente que existen muchos factores asociados a comportamientos hiperactivos en los niños. Se cree que entre éstos se encuentran factores genéticos, haber nacido de forma prematura, así como el ambiente y la crianza", afirmó en una declaración el Dr. Andrew Wadge, científico principal de la Agencia de Seguridad Alimentaria.

Estos conocimientos sobre las causas del TDAH deberían ayudar a los padres a poner en marcha estrategias de prevención que se necesitan de manera urgente, anotó Katz. "Una dieta saludable y sin aditivos, así como la actividad física regular, parecen ser un buen punto de partida", agregó.

Más información

Para más información sobre los aditivos alimentarios, visite la U.S. Food and Drug Administration.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: David Katz, M.D., M.P.H., director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; Sept. 6, 2007, The Lancet
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