El ruido de los aviones daña la lectura y la memoria de los niños

Aquéllos expuestos al ruido constante de aviones mostraron habilidades retardadas de lectura

JUEVES 2 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- La exposición a niveles altos de ruido de aviones podría estar relacionada con habilidades de lectura retardadas y problemas de memoria entre los jóvenes, encontró un nuevo estudio.

Si bien se conocen bien los efectos de la contaminación aérea en la salud de los niños, se comprende menos el daño que el ruido ambiental podría causar.

"Evaluamos los efectos del tráfico aéreo y el tráfico terrestre en la salud y desarrollo cognitivo de los niños", explicó el investigador principal Stephen Stansfeld, profesor de psiquiatría en St. Bartholomew y la Royal London School of Medicine and Dentistry y del Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres.

"Encontramos un efecto de asociación de exposición entre el ruido crónico de aviones y un impedimento en la comprensión de la lectura y la memoria de reconocimiento", apuntó.

En su estudio, el grupo de Stansfeld recolectó datos de más de 2,800 niños entre los 9 y los 10 años de edad, de 89 escuelas primarias localizadas cerca de tres importantes aeropuertos. Estos fueron el Schiphol cerca de Ámsterdam, Barajas cerca de Madrid, y el Heathrow de Londres. Los investigadores evaluaron los niveles de ruido de los aviones y del tráfico cerca de las escuelas y luego los compararon con los resultados de pruebas cognitivas y cuestionarios de la salud.

Su informe aparece publicado en la edición del 4 de junio de The Lancet.

Los investigadores encontraron que la exposición al ruido de los aviones estaba asociada con una menor comprensión de la lectura, aún luego de ajustar por las diferencias socioeconómicas entre las escuelas altas en ruido y las escuelas bajas en ruido. La edad de lectura en los niños expuestos a altos niveles de ruido de aviones se retrasó por hasta dos meses en el Reino Unido, y por hasta un mes en Holanda.

Sin embargo, el ruido del tráfico terrestre no afectó la lectura y, de manera inesperada, estuvo asociado con una mejor memoria de reconocimiento. Una mayor exposición tanto al ruido de los aviones como al ruido del tráfico terrestre se asoció con un aumento en el estrés y una reducción en la calidad de vida, añaden los expertos.

Stansfeld especuló que el ruido de los aviones capta la atención de los niños, bloqueando ruidos más útiles que podrían ayudar para aprender a leer. "También podría tener algo que ver con la interferencia en la comunicación entre los maestros y los niños", especuló.

El ruido de los aviones es mucho más molesto que el ruido del tráfico, apuntó Stansfeld. El ruido del tráfico es un fondo constante, mientras que el ruido de los aviones es un ruido que aumenta rápidamente, lo que puede resultar molesto. "Podría ser la molestia, tanto como el ruido mismo, lo que interfiere con la lectura de los niños".

Stansfeld considera que no se deben construir nuevas escuelas cerca de los aeropuertos. "Para esas escuelas que están expuestas al ruido de los aviones, hay que considerar si deben recibir un aislamiento de sonido apropiado".

Stansfeld aconsejó a los padres que no se preocuparan demasiado con los nuevos hallazgos. "No entren en pánico. Es un efecto bastante pequeño", afirmó.

Un experto ve los hallazgos como una evidencia más del creciente nivel de ruido constante que invade la vida moderna. "El ruido es un peligro ubicuo", afirmó el Dr. Peter M. Rabinowitz, profesor asistente de medicina interna en el Programa de Medicina Ocupacional y Ambiental de Yale en la Facultad de Medicina de Yale.

"Es tan ubicuo que tendemos a tomarlo por dado", dijo. "Sin embargo, estamos comenzando a averiguar que podrían haber efectos sanitarios que no habíamos sospechado".

Rabinowitz, autor de un comentario acompañante, dijo que este estudio resalta la necesidad de tomar la contaminación del ruido seriamente.

"Este estudio fortalece el caso de que parte de ese ruido que pensamos que no hay nada que podamos hacer al respecto, tal vez deberíamos hacer algo más. Las personas que trabajan en la salud deberían involucrarse más con este problema de lo que están ahora", añadió.

Más información

La National Library of Medicine puede darle más información sobre la contaminación por ruido.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Stephen Stansfeld, Ph.D., professor, psychiatry, St. Bartholomew's and the Royal London School of Medicine and Dentistry, Queen Mary and Westfield College, University of London; Peter M. Rabinowitz, M.D., M.P.H., assistant professor, internal medicine, Yale Occupational and Environmental Medicine Program, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; June 4, 2005, The Lancet
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