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Ayuda a tu hijo a lidiar con un mundo más estresante

Un oído amigo puede ser todo lo que necesite

Miércoles, 30 de octubre (HealthDayNews) -- No tienen que lidiar con congestiones de tránsito, jefes cascarrabias o interminables facturas de cobro.

Pero los niños, incluso los más pequeños, están luchado cada vez más con el estrés de la vida moderna, indicaron expertos en desarrollo infantil.

No hay estadísticas en los índices de estrés, y las fuentes de sus preocupaciones son, por supuesto, diferentes a la de los adultos.

Pero aún así eventos que van desde la carnicería del francotirador de Maryland y Virginia o los ataques terroristas del 11 de septiembre hasta el divorcio o la muerte de un familiar ponen y mantienen a los niños en estrés.

Lo mismo ocurre con eventos que para los adultos sería motivo de celebración, tal como mudarse o un nuevo vecino o el cumpleaños de un niño en la familia.

"Los niños pequeños pueden sentir estrés y éste puede comenzar a cualquier edad", dijo Rebecca Newgent, una profesora auxiliar del departamento de fundaciones, consejería y liderazgo educativo educativas de la Universidad de Arkansas.

Sin embargo, los niños pueden no reconocer lo que están sintiendo como estar en estrés, y puede que no tengan el vocabulario para expresarlo. "Ellos sólo saben que se sienten mal", añadió.

¿Qué debe hacer un padre?

Lo primero es tomar conciencia de que a los niños sí les da estrés, que puede ser algo difícil de imaginar mientras se observa a un niño ir calle abajo en una patineta, indicó Newgent.

"Uno piensa en los niños como que tienen más tiempo libre, una vida más llevadera", señaló. "No tienen que preocuparse por pagar las cuentas ni asegurarse de que haya comida en la mesa. Pero sus estresores son muy reales y muy serios a su nivel".

Señales de estrés en los niños pueden incluir síntomas físicos tales como dolor de estómago, dolor de cabeza, ataques de asma e incluso hipertensión arterial. Los niños bajo estrés pueden también tornarse irritables o distanciarse. Además, pueden portarse mal en la escuela o ser negligentes con sus estudios, recalcó Newgent.

Otras señales pueden incluir pesadillas o no desear estar solos.

Si el estrés pasa sin ser evaluado, los niños pueden comenzar a mostrar síntomas psicológicos tales como olvido, falta de concentración, ansiedad crónica e incluso depresión.

Para ayudar a los niños a lidiar con el estrés, los expertos sugieren a los padres seguir unos pasos simples.

Comiencen a separar tiempo para conversar. Si alguna vez lo has intentado, digamos, preguntar a un niño de 6 años de edad cómo le fue en la escuela, sin importar cuántas preguntas hagas la contestación más compleja que recibirás será: "Me fue bien".

Esto no importa, dijo Joy Faini-Saab, una profesora asociado de teoría y práctica de la educación en West Virginia University. "Lo más importante es tomar el tiempo para intentarlo y dejar saber al niño que estás allí en caso de que lo necesite".

"Es realmente importante permitirles hablar de estas cosas", añadió Faini-Saab. "Las conversaciones pueden no ser largas y eso está bien, siempre y cuando tengan la oportunidad de hablar cuando lo necesiten".

A través de la infancia, a veces todo lo que un niño necesita es tener un padre o una madre allí. "A veces, la simple proximidad es todo lo que necesitan", manifestó Faini-Saab.

Si un niño tiene problemas adaptándose a la escuela, puede ayudar involucrarlo en actividades extracurriculares, donde puede hacer otros amigos o sentirse bien acerca de aprender algo nuevo, argumentó Newgent.

"Si el estrés dura mucho, los niños pueden comenzar a sentirse sin esperanza e indefensos", afirmó. "Es muy importante conducirlos a algo que pueda traerles un sentido de compromiso, ayudarlos a que tienen algún sentido de control".

Los padres también pueden enseñar a sus hijos a cómo afrontar las situaciones motivándolos que hagan algo saludable y que alivie el estrés. Salir a jugar o involucrarse con una actividad física, bien sea actividades deportivas en la escuela o bien algunos programas de la comunidad o de la iglesia, son grandes ideas..

"Motivarlos a encontrar algo que los libere mental y físicamente que les dé un descanso de su estrés", indicó Newgent.

Faini-Saab dijo que la epidemia de la obesidad infantil significa que muchos niños no están haciendo la actividad física que necesitan para reducir el estrés.

"Esto me dice que hay algo que no está en balance aquí", dijo.

Por otro lado, está el otro extremo; niños quienes se involucran en demasiadas actividades y nunca tienen el tiempo para simplemente jugar. Faini-Saab recomienda que las familias limiten a los niños a no más de una o dos actividades fuera de la escuela a la semana, dependiendo de cuán exigente sea cada actividad.

"Los niños necesitan tiempo para pensar, soñar e imaginar", indicó Faini-Saab. "El estudio indica claramente que el periodo de incubación es muy importante para el proceso de pensamiento creativo y para su desarrollo".

Finalmente, los padres necesitan observar cómo lidiar con el estrés en sus vidas. Si afrontan el estrés de una forma saludable, sus hijos aprenderán de estos.

Los padres también deben asegurarse de no confiar demasiado en sus hijos. Los niños necesitan asegurarse que están seguro y sus padres van a lidiar con cualquier problema en la familia.

"Los niños sienten el nivel de tensión, y si esto continúa durante mucho tiempo, repercute en estrés", dijo Faini-Saab.

Qué hacer

Para información sobre ayudar a los niños a lidiar con el estrés, visita la Red Nacional del Cuidado de Niños o KidsHealth.org. ¿Estás contribuyendo sin saberlo al estrés en la vida de tu hijo al presionarlo demasiado? Visita este portal de Ohio State University y sabrás las respuestas.

Fuentes: Rebecca Newgent, Ph.D. profesora auxiliar, departamento de fundaciones, consejería liderazgo y educativo, Universidad de Arkansas, Fayetteville; Joy Faini-Saab, Ed.D., profesora asociada, teoría educativa y práctica, West Virginia University, Morgantown
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