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Las niñas son dulces y tristes

Tienden a sufrir más, según estudio

Viernes, 18 de octubre (HealthDayNews) -- Si no se invita a una niña a un cumpleaños de una compañera de clases, probablemente pase mucho tiempo sufriendo por esto.

Si no se invita a un niño, él probablemente saldrá y jugará con alguien más.

Estas son generalizaciones, por supuesto, pero la diferencia en la manera en que los niños y las niñas se enfrentan a las emociones tristes puede colocar a las niñas en un riesgo más alto de depresión luego en la vida, según investigadores.

Algunos estiman que las mujeres son dos veces más probables que los hombres a sufrir de depresión.

"Para las niñas, está bien pensar y hablar acerca de sus sentimientos e incluso expresarlos mediante el llanto", emitió en una declaración Janet Kistner, autora principal del estudio y una profesora de psicología en Florida State University. "Pero con frecuencia hay grandes consecuencias negativas para los niños que lloran, por lo tanto deben aprender a distraerse con el fin de descartar dichas emociones. Es un mecanismo de afrontamiento que las niñas puede que no aprendan".

Para el estudio, los investigadores diseñaron un cuestionario para evaluar cómo los niños lidian con los sentimientos de tristeza. Suministraron el cuestionario a 205 estudiantes de cuarto y quinto grado, entre las edades de 9 a 12 años.

Basados en las respuestas, los investigadores encontraron que las niñas tendían a pensar acerca de sus sentimientos más, aunque los niños tendían a hacer cosas para alejar la mente de sus emociones.

"Les preguntamos si obtenían una mala nota o no los invitaban a una fiesta de cumpleaños, ¿piensan en esto una y otra vez, o salen a jugar?", dijo Kistner. "Las niñas tuvieron una tendencia mayor en pensar una y otra vez sobre eso, y eso es un patrón de comportamiento que podría colocarlas en riesgo para la depresión".

El estudio aparece en la edición de octubre de la "Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology".

Investigación previa ha demostrado diferencias en las respuestas a eventos tristes entre adolescentes, hombres adultos y mujeres. Pero este estudio se encuentra entre el primero en demostrar que la tendencia comienza en una edad más joven, indicó Kistner.

Varios expertos en salud mental dicen que la investigación de Kistner tiene méritos; y algunas fallas.

Carolyn Saarni, profesora de consejería en Sonoma State University en California, cree que piensa que puede haber algo más en funcionamiento cuando se habla de que niños y niñas que enfrentan eventos emocionales. Las destrezas lingüísticas y verbales de las niñas tienden a desarrollarse con mayor rapidez que las de los niños, manifestó.

Esto significa que suelen tener una mayor habilidad para expresar sentimientos complejos y pensar sobre estos que los niños.

"No me sorprende que las niñas piensen o hablen acerca de sus emociones más que los niños", dijo Saarni. "Las niñas tienen los medios conceptuales para hacerlo. Las niñas tienen un léxico emocional más amplio".

En aproximadamente la edad de 10 años, los niños desarrollan la capacidad para compararse con otros, entender la ley del más fuerte en cuanto a apariencia y popularidad, y dónde encajan, sostuvo Saarni.

En la adolescencia, las niñas registran un aumento abrupto en sus sensaciones de debilidad, soledad y una imagen propia negativa, explicó.

"En la infancia, no hay mucha diferencia entre los niños y las niñas. Pero en la adolescencia, se ve un gran aumento en las niñas que reportan sensaciones negativas acerca de ellas mismas. Esto es algo de lo que podría estar pasando aquí".

Peter Goldenthal, un psicólogo que ejerce la práctica privada en Wayne, Pennsylvania indica que ve una diferencia en cómo los varones y las niñas afrontan las situaciones; aunque no siempre.

A veces los niños son quienes sienten el sufrimiento mientras que las niñas toman acción para evitar los sentimientos mencionados, afirmó.

Y hay otra cosa que se debe mantener en mente; puede que los niños parezcan estar bien porque están jugando o enfocando su atención en otra cosa, pero esto no significa que se sientan bien, planteó Goldenthal.

"Muchos niños quieren entrar en actividades que esperan que distraerá sus mentes, pero esto no significa que tengan éxito", indicó. "Los deportes, los videojuegos o hacer piruetas en la patineta una y otra vez no siempre funciona".

Padres exasperados traen a sus hijos para terapia, pensando que sus hijos están adictos a la computadora, añadió.

"Lo que realmente están tratando de hacer es alejar sus mentes de los sentimientos", expresó Goldenthal.

Qué hacer

Para consejos sobre la depresión en los niños y para lidiar con ésta, visita Oregon Couseling o la Asociación Nacional de Salud Mental.

Fuentes: Carolyn Saarni, Ph.D., profesora de consejería, Sonoma State University, Rohnert Park, Calif.; Peter Goldenthal, Ph.D., psicólogo, Wayne Pa., octubre de 2002, "Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology"
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