Medicamento común, sobredosis poco común

Nueva advertencia alerta a los padres acerca de dar a los niños demasiada Tylenol

Jueves 18 de octubre (HealthDayNews) Mayor cantidad no es mejor cuando se habla de tratar a tu hijo con acetaminofén, el común reductor del dolor y la fiebre, conseguido sin receta, también conocido como Tylenol.

Una nueva declaración de política recientemente publicada por la Academia Americana de Pediatría (AAP) advierte tanto a los doctores como a los padres a tener vigilancia extra acerca de la cantidad de acetaminofén que dan a sus hijos, y reconoce que aún una pequeña sobredosis puede tener consecuencias mortales.

"Dale a un niño demasiada acetaminofén durante un periodo muy corto de tiempo, y puede terminar con falla hepática y la necesidad de un transplante de hígado con el fin de salvar su vida", expuso el Dr. Richard Ward, profesor de pediatría en la Universidad de Utah y uno de los coautores de la nueva advertencia de la AAP.

Aunque el número de niños quienes terminan bajo una sobredosis es pequeño aproximadamente dos docenas de casos al año los doctores continúan preocupados ya que el medicamento es ampliamente utilizado.

"Cuando se considera a cuántos niños se les suministra el medicamento cada año, el potencial de mal uso es enorme y no hay razón para que debamos perder ningún niño a causa de una sobredosis no intencional, ya que es un problema muy fácil de prevenir", indicó el Dr. Steven Miller, director de Medicina de Emergencias Pediátricas en Childrens Hospital of New York Presbyterian Medical Center.

Entre las mejores formas de hacer esto, según los expertos, es no entrar en pánico si crees que el producto no trabaja.

"Algunos padres se tornan ansiosos cuando una fiebre no disminuye con suficiente rapidez, así que comienzan a darles dosis más grandes o las dan cada dos horas en vez de cada cuatro y esa es una de las formas en que una sobredosis puede ocurrir con facilidad", recalcó Miller.

La forma de evitar problemas, añadió, es leer la etiqueta para instrucciones de las dosis y nunca exceder el número de dosis recomendadas en 24 horas.

Además, Ward expresó, nunca intercambiar las formulas y utilizar sólo el producto apropiado con la edad para tu hijo.

"No puedes, por ejemplo, sustituir la fórmula adulta por la fórmula de los niños, o la fórmula de los niños para la fórmula de infantes tienes que aplicar la dosis correcta para cada edad", comentó Ward.

El potencial de sobredosis es también posible cuando tu hijo toma al menos dos medicinas que contienen acetaminofén, tales como jarabe para la tos y medicamentos para aliviar el dolor.

La respuesta nuevamente es leer la etiqueta. "Es importante saber todos los ingredientes de cada medicina que tu hijo esté ingiriendo aún las medicinas naturales o herbarias y asegurarse de que están obteniendo un solo producto que contenga acetaminofén", indicó Ward. Si más de un producto contiene este medicamento, asegúrate que lo sepa tu pediatra, añadió Ward, para que se pueda cambiar la programación de las dosis y evitar una sobredosis.

Además, indicó Miller, los padres deben ser conscientes de que algunos medicamentos recetados también contienen acetaminofén sólo que es probable que no lo encuentren enlistado en la etiqueta.

"Por eso es que tienes que asegurarte de informar al farmacéutico de que tu hijo está tomando acetaminofén y revisar si la medicina recetada también contiene esta droga", dijo Miller. De ser así, indicó, vuelve a revisar con tu médico con respecto a las dosis antes de suministrar más acetaminofén.

Lo que hace la posibilidad de sobredosis este medicamento especialmente atemorizante es que son pocas, si algunas, las señales tempranas de que un problema ha ocurrido. A menudo, indicaron los expertos, los padres no descubren que algo anda mal hasta que ya ha ocurrido lesión hepática significativa y el niño comienza a desarrollar ictericia, marcada por un color amarillo en la piel. Náusea, vómito y descomposición estomacal también son, en ocasiones, señales de enfermedad hepática.

Lo que es importante recordar, sin embargo, es que un antídoto para la sobredosis está disponible y puede detener cualquier lesión hepática seria si se suministra con suficiente tiempo. En este respecto, Ward dice que los padres no deben temer confesar un error de dosis.

"Si crees que has suministrado a tu hijo demasiado acetaminofén incluso con una dosis grande o dosis regulares que se dan con poco tiempo de diferencia no teman llamar a su doctor y decir lo que ha pasado. Obtener ayuda con prontitud puede salvar la vida de tu hijo", indicó Ward.

Aunque los doctores hicieron claro que no todos los niños que ingieren demasiado acetaminofén van a terminar con lesión hepática, en 1997, 10,000 pacientes requirieron antídotos para envenenamiento por acetaminofén. De las 94 muertes que ocurrieron, 25 por ciento se atribuyó a sobredosis involuntarias.

Qué hacer

"No temas dar a tu hijo acetaminofén",indicó Miller, quien advierte a los padres no entrar en pánico con respecto a las nuevas directrices.

Ward concuerda: "Cuando se utilizan correctamente en las dosis apropiadas, es un medicamento muy seguro para los niños".

Para más información sobre el uso seguro de acetaminofén, y para leer la advertencia completa de al Academia Americana de Pediatría, presiona aquí.

Para aprender más acerca del uso seguro de acetaminofén y cómo evitar la sobredosis, presiona aquí.

FUENTES: entrevistas con Richard Ward, M.D., profesor de pediatría, director del programa de farmacología pediátrica, Universidad de Utah, y autor principal de la Declaración de Política de la Academia Americana de Pediatría sobre el Acetaminofén, octubre 2001; Steven Miller, M.D., director de Medicina de Emergencias Pediátricas, Childrens Hospital of New York Presbyterian Medical Center; "Pediatrics", octubre 2001
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