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Para aliviar el dolor de la amigdalectomía

Nueva técnica de radiofrecuencia evita largos períodos de recuperación en niños

DOMINGO 18 de julio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Como muchos de los ritos de la infancia, las amigdalectomías son procedimientos que los niños evitarían felices si pudieran.

Sin embargo, los médicos han empezado a usar una nueva técnica que parece hacer de la experiencia algo más fácil de tragar.

En las llamadas amigdalectomías de coblación, los médicos usan un aparato parecido a una varita mágica y energía de radiofrecuencia para destruir las amígdalas. A pesar de que el procedimiento no suena muy agradable, es mejor que los métodos tradicionales, en los que los médicos deben quemar las amígdalas o literalmente cortarlas de la garganta, afirmó el Dr. Udayan Shah, otorrinolaringólogo del Hospital Infantil de Filadelfia.

"Suena feo", dijo. "La recuperación es dura. Por eso surge la idea de la coblación. La gente siempre está buscando una mejor manera de hacer las cosas cuando ven que va a haber una recuperación dolorosa".

Aunque las amigdalectomías pueden ser incómodas, las alternativas son peores. Los médicos generalmente hacen operaciones para prevenir casos reiterados de inflamación de la garganta y, más recientemente, problemas de respiración durante el sueño.

"Pero sigue siendo un procedimiento muy usual", afirmó Shah. Los niños con problemas de respiración pueden ser operados antes de llegar a los cinco o los siete. Muchas veces, las amigdalectomías programadas durante el verano le dan a los niños tiempo para recuperarse antes de entrar a clases.

Las amigdalectomías eran muy comunes en los cincuentas y los sesentas, cuando el riesgo potencial de complicaciones por inflamaciones de garganta era mayor, explicó la Dra. Nina Shapiro, catedrática asistente de otorrinolaringología pediátrica de la Universidad de California en Los Ángeles. Si los niños tenían una dos inflamaciones de garganta, les sacaban las amígdalas, relató.

Aunque el número de cirugías bajó durante un tiempo, han aumentado en los últimos cinco a diez años porque pueden corregir problemas respiratorios. El procedimiento se realiza a cerca de 500,000 niños estadounidenses cada año.

Las amígdalas son glándulas linfáticas, parte del sistema inmunológico. Pero dan problemas porque pueden bloquear las vías respiratorias si se infectan. Extirparlas no parece provocar ningún daño, sostuvo Shapiro.

Los médicos generalmente realizan amigdalectomías en "caliente" (cauterizando) o en "frío" (cortándolas con un instrumento). "Durante años, incluso ahora, la gente decía 'yo hago la amigdalectomía en frío' o 'yo la hago en caliente'", dijo Shah.

Los médicos también tienen que mantener el sangrado a raya. Se utilizan varios procedimientos, desde suturas hasta aplicaciones de vinagre o ácido tánico.

Desde que fue presentada en 2000, la técnica de coblación se está haciendo cada vez más popular y ya se han realizado unas 80,000 cirugías alrededor del mundo. Durante los procedimientos, los cirujanos rompen las amígdalas usando energía de una vara de radiofrecuencia para disolver el tejido.

Los pacientes que se han sometido a este procedimiento sangran menos y se recuperan más rápido, aunque puede que todavía tome dos semanas para una recuperación completa, en algunos casos, sostuvo Shapiro.

"Con la amigdalectomía tradicional, los pacientes sufrían de dolor de garganta, necesitaban más analgésicos y necesitaban una o dos semanas para recuperarse", sostuvo Shapiro. "Ahora encuentro que con esta técnica, los pacientes pueden comer y beber algunas horas después de la cirugía, necesitan menos analgésicos y regresan a sus actividades normales algunos días después.

No está claro qué factores, si el niño, el cirujano, o la técnica, son los más importantes para reducir el tiempo de recuperación, dijo Shapiro. Advirtió que los pacientes no deberían andar buscando a los médicos que realizan una técnica de amigdalectomía específica.

"Mi consejo para los padres es que escojan primero un médico en el que puedan confiar y luego se preocupen por la técnica", recomendó.

Shah estuvo de acuerdo. "Lo más importante es escoger un médico en el que se pueda confiar. Siga los consejos del médico. Cada cirujano tiene su propia experiencia. Uno quiere que hagan lo que saben hacer bien y aquello en lo que creen".

Más Información

Para saber más acerca de las amigdalectomías por coblación, visite la Universidad de California en Los Ángeles.

FUENTES: Udayan Shah, M.D., otolaryngologist, The Children's Hospital of Philadelphia, and assistant professor, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; Nina Shapiro, M.D., assistant professor, pediatric otolaryngology, University of California, Los Angeles
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