Se lleva el mensaje de no fumar a las escuelas

Campaña ayuda a reducir que los adolescentes fumen

Martes, 2 de marzo (HealthDayNews)-- Involucrar a los adolescentes fumadores como activistas en contra del fumar podría persuadirlos que dejaran el hábito de manera más eficaz que las conferencias y las tácticas de miedo.

Esa es la conclusión de un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en la edición de marzo de la Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

El estudio incluyó estudiantes en 10 escuelas superiores alternativas en el área de San Francisco/ San José en California. Se encontró que los fumadores regulares quienes tomaron parte en un currículo antitabaco redujeron su propio uso de cigarrillo en 3.8 por ciento para final del semestre, mientras que el índice del uso del cigarrillo entre fumadores regulares en clases tradicionales de prevención de abuso de drogas en 1.5 por ciento.

Esta disminución en fumar entre adolescentes en las sesiones para dejar el hábito continuaron seis meses después, demostrando una declinación adicional de 1 por ciento. Una declinación sostenida de tal índole es rara en esfuerzos para reducir el hábito en adolescentes, indicaron los autores del estudio.

"El verdadero cambio sostenido que vimos es diferente de la mayoría de los estudios en adolescentes fumadores. En estudios previos donde cambiaron los comportamientos del hábito de fumar, el efecto fue muy transitorio", dijo en una declaración la autora del estudio Marilyn Winkleby, profesora asociada de medicina en el Stanford Prevention Research Center.

El programa antitabaco se diseñó para aumentar la conciencia en los adolescentes de factores que promueven el uso del cigarrillo.

"No es un método tradicional de proveer información a individuos para hacerles cambiar su patrón de comportamiento. Es una forma indirecta de cambiar un comportamiento haciendo que los estudiantes se conciencien del contexto social del fumar", sostuvo Winkleby.

Los estudiantes aprendieron acerca de estrategias de mercadeo de tabaco y la disponibilidad de éste. También evaluaron la promoción del tabaco en sus comunidades.

"La mayoría de ellos estaban sorprendidos y luego furiosos cuando se daban cuenta de cuán extenso era. A los adolescentes no les gusta que las personas traten de influenciarlos", expresó Winkelby.

Más información

La Asociación Médica Americana tiene más sobre los niños y el fumar.

Derechos de autor, HealthDay 2004

Fuente: Centro Médico de la Universidad de Stanford

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