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Doctores ignoran riesgo de infección para bebés incircuncisos

Encuesta los encuentra menos propensos a llevar a cabo la prueba de orina a infantes con fiebre

Martes, 22 de enero (HealthDayNews) -- Cuando un infante de 3 meses de nacido tiene fiebre alta, Tylenol puede que no sea la única solución. La temperatura elevada podría ser una señal de una peligrosa infección en el tracto urinario, especialmente en niñas y en niños incircuncisos.

Pero una encuesta a pediatras encontró que a menudo no reconocen el riesgo adicional que enfrentan estos bebés.

"El problema es que los bebés en este grupo de edad puede tener infecciones serias y uno puede no saberlo", indicó el Dr. Thomas Newman, profesor de pediatría en la Universidad de California en San Francisco y coautor de un nuevo estudio sobre cómo los doctores tratan la fiebre en neonatos.

Los pediatras han discutido por décadas acerca del protocolo de tratamiento apropiado para un bebé quien tiene una temperatura sobre los 100.3 grados Fahrenheit (37.9 C). Algunos doctores piensan que todos los bebés con fiebre alta deben pasar por un examen exhaustivo que incluye pruebas de orina y punciones lumbares.

Los infantes son especialmente propensos a infecciones sanguíneas serias debido a que sus sistemas inmunitarios no se han desarrollado lo suficiente para limitar el esparcimiento de gérmenes a una parte del cuerpo, indicó Newman. Por ejemplo, una infección en el tracto urinario podría esparcirse a otros órganos y a la corriente sanguínea, causando potencialmente la muerte.

El problema es que muchos bebés con fiebre simplemente tienen resfriados, comentó. En estos casos, exámenes completos no son necesarios.

"Por eso es que éste es un tema caliente", manifestó Newman. "Estamos tratando de dilucidar cómo evitar errar en bebés con infecciones serias sin realizar un sinnúmero de cosas innecesarias a alguien más".

En años recientes, estudios han demostrado que niños incircuncisos son más propensos a infecciones en el tracto urinario que aquellos que han sido circuncidados, aparentemente porque los gérmenes se acumulan debajo del prepucio, encuentran su camino en la uretra y se adentran hasta la vejiga, explicó. Es a veces imposible retractar el prepucio de un neonato. Las niñas también son propensas a infecciones pero no tanto.

Newman y sus colegas encuestaron a 573 pediatras de 44 estados y recibieron informes acerca de más de 3,000 bebés con fiebre. Los hallazgos aparecen en la edición de enero 14 de "Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine".

Dieciocho por ciento de los niños incircuncisos padecieron de infecciones en el tracto urinario, en comparación con 11 por ciento de las niñas y 2 por ciento de los niños circuncidados. Las infecciones que se esparcieron por la sangre se encontraron en 2 por ciento de los niños incircuncisos, comparado con 1.4 por ciento de las niñas y 0.3 por ciento de los niños circuncidados. Aún así sólo a 1,775 de los bebés se había realizado la prueba de orina, indicó el estudio.

"Mientras más alta era la fiebre, eran más propensos a tener una infección en el tracto urinario", recalcó Newman. Los bebés son más propensos a infecciones serias.

Pese a los niveles incrementados para niños incircuncisos y para niñas, no era más probable que los doctores examinaran la orina, señaló Newman. "Aparentemente no habían trascendido a la práctica de los pediatras".

Los padres deben preguntar con respecto a las pruebas de orina si un doctor declinase a ordenar una en el caso de un bebé en riesgo especial, argumentó.

El Dr. Paul Stricker, un pediatra que labora con la Clínica Scripps en San Diego, señaló que los doctores pueden tomar diferentes decisiones acerca de las pruebas dependiendo de la familia que ingrese al infante.

En un hospital educativo donde Stricker trabajó anteriormente, "era apropiado hacer más pruebas ya que no se sabía si podríamos confiar en que regresaría al día siguiente", dijo. "En el ambiente privado, donde las familias tienen una mejor relación con sus pediatras que han visitado por años, por lo tanto hacer unas pocas pruebas limitadas y seguir al niño de cerca también parece funcionar".

Qué hacer

Si sospechas que tu bebé tiene algo más que un resfriado, pregunta acerca de su análisis de orina especialmente si tienes un hijo quien no ha sido circuncidado.

De acuerdo con las estadísticas federales de 1999, se practicó la circuncisión a un 65 por ciento estimado de los neonatos. Para más estadísticas, visita el Centro Nacional de Estadísticas de Salud.

Aprende más acerca de las infecciones del tracto urinario y los bebés en esta hoja de datos del UrologyChannel.

Fuentes: entrevistas con Thomas B. Newman, M.D., M.P.H., profesor de epidemiología y bioestadística, y pediatra, Universidad de California, San Francisco; Paul Stricker, M.D., pediatra, Clínica Scripps, San Diego; 14 de enero de 2002, "Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine"
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