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Parche de testosterona mejora el deseo sexual

Aunque los investigadores señalan que es probable que prevalezca la decisión de la FDA para prohibir el parche

LUNES 25 de julio (HealthDay News/HispaniCare) -- Un parche de testosterona adherido a la piel mejora el deseo y la satisfacción sexual en mujeres cuyos ovarios han sido extraídos, según plantea un nuevo estudio.

Es poco probable que el hallazgo influya en la decisión tomada el pasado diciembre por la U.S. Food and Drug Administration para prohibir el parche, conocido como Intrinsa, debido a datos insuficientes de seguridad a largo plazo. Los resultados iniciales de este estudio fueron presentados por primera vez a la agencia en otoño pasado como parte de un proceso de aprobación que resultó poco exitoso.

"La FDA ya ha evaluado estos datos", dijo el Dr. Glenn D. Braunstein, autor principal del estudio que aparece en la edición del 25 de julio de Archives of Internal Medicine. "La FDA dijo básicamente que estaba de acuerdo en que el parche era eficaz, pero que quería datos de seguridad a largo plazo."

De acuerdo con Braunstein, que es presidente del departamento de medicina en el Centro Médico Cedars-Sinai en Los Ángeles, la FDA y Procter & Gamble, fabricante del parche, están "sosteniendo conversaciones sobre lo que sería un estudio apropiado a largo plazo". Braunstein es un consultor para la compañía, que también financió este estudio.

Alrededor del 30 al 50 por ciento de las mujeres que se someten a la llamada "menopausia quirúrgica" reportan una disminución del apetito sexual. Como resultado de este procedimiento, los niveles en la sangre de diferentes hormonas sexuales, incluida la testosterona, decaen casi un 50 por ciento. Para algunas mujeres, el estrógeno puede arreglar esta situación. Otras mujeres, sin embargo, parecen necesitar estrógeno y testosterona.

Hasta ahora, los únicos remedios disponibles para las mujeres con la libido baja no están especificados en la etiqueta, incluido el Estratest (estrógeno y metiltestosterona), actualmente en el mercado para aliviar los síntomas menopáusicos, y algunos otros productos que son fabricados especialmente para hombres.

Este estudio analizó a 447 mujeres entre los 24 y 70 años que estaban experimentando un trastorno del deseo sexual hipoactivo, una ausencia crónica del deseo que resulta en aflicción personal. Las mujeres, cada una de las cuales se sometió a menopausia quirúrgica y estaba tomando estrógeno oral, fueron asignadas de forma aleatoria para recibir placebo o parches de testosterona dos veces a la semana en una de tres dosis progresivamente altas.

Todas las participantes respondieron los cuestionarios y completaron un registro de actividad de la función sexual.

Las mujeres que recibieron la dosis intermedia (300 microgramos diarios) reportaron mayores incrementos en el deseo sexual (67 por ciento) que las mujeres que tomaron un placebo (48 por ciento). Además, reportaron más satisfacción (79 por ciento versus el 43 por ciento) que el grupo con placebo.

Las mujeres que tomaron la menor dosis (150 microgramos por día) no mostraron evidencia de un efecto. Aquéllas en el grupo con la dosis más alta (450 microgramos) tuvieron incrementos en el deseo sexual pero no fueron diferentes a las del grupo con placebo en cuanto a la calificación de la satisfacción sexual.

De acuerdo con un editorial acompañante, el estudio no identifica de forma definitiva la dosis "correcta" de testosterona para este grupo de mujeres. El editorialista Dr. Robert Vigersky, del Centro Médico Walter Reed del Ejercito en Washington, D.C., anotó que el tratamiento sólo conlleva mejoras "modestas". El nivel de la función sexual reportado por las mismas mujeres osciló de "rara vez" a simplemente "alguna veces", mientras que la frecuencia de actividad sexual satisfactoria aumentó de tres episodios por mes a cinco.

Los autores también señalaron la fuerte respuesta del placebo en el estudio, algo atribuido potencialmente al diálogo incrementado entre las participantes y sus parejas quienes también formaron parte activa del estudio.

El tratamiento también produjo efectos secundarios en algunas mujeres tales como acné y crecimiento de vellos.

Estos resultados no modificarán las perspectivas para el parche, que aún se encuentran en el aire.

"Debido al estudio WHI [Women's Health Initiative, Iniciativa de salud para las mujeres], existe una preocupación sobre las hormonas esteroides en general y sus potenciales efectos secundarios a largo plazo, etcétera, etcétera", explicó Braunstein. "Éste es también un medicamento para la calidad de vida, no un medicamento de vida o muerte. Mi apreciación es que se le está demandando un estándar un poco más elevado. Por ello, y debido a las cuestiones en torno a Vioxx, creo que la FDA asumirá una postura muy pero muy conservadora. Espero que pueda aprobar eventualmente este medicamento, [pero] desconozco lo que pueda suceder".

Más información

La American Association of Marriage and Family Therapy tiene más información sobre la disfunción sexual femenina.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Glenn D. Braunstein, M.D., chairman, Department of Medicine, Cedars-Sinai Medical Center, Los Angeles; July 25, 2005, Archives of Internal Medicine
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