Los medicamentos narcóticos ofrecen solamente un alivio a corto plazo del dolor de espalda

Investigadores también hallaron que en el 24 por ciento de los casos se producía un abuso de sustancias

LUNES 15 de enero (HealthDay News/HispaniCare) -- Los opiáceos potentes, como la oxicontina y vicodina, podrían ayudar a tratar el dolor de espalda crónico a corto plazo, pero no está claro que sean efectivos a largo plazo y el abuso de sustancias podría ser algo común, según plantea una revisión reciente.

"Los opiáceos podrían ser efectivos para el alivio a corto plazo", señaló la autora del estudio, la Dra. Bridget A. Martell. "Pero todos los estudios [revisados] tenían una duración inferior a cuatro meses".

Martell y sus colegas llevaron a cabo lo que se conoce como un metaanálisis, en el que reunieron los resultados de 38 estudios que habían sido publicados previamente. "El metaanálisis no muestra una significación estadística de que los opiáceos actuaron mejor que un placebo", agregó, aunque "es posible que sean efectivos para un alivio a corto plazo".

El nuevo estudio aparece en la edición del 16 de enero de Annals of Internal Medicine.

"Éste es el primer metaanálisis que analiza el uso de opiáceos para el dolor crónico de la espalda", señaló Martell. Martell llevó a cabo el estudio mientras era científica asociada de investigación en la Universidad de Yale y escribió el informe cuando era directora asociada de la Unidad de investigación clínica de Pfizer en New Haven, que forma parte de la División de investigación y desarrollo global de esta compañía farmacéutica.

El equipo de Martell halló que la receta de estas drogas variaba según el marco del tratamiento, ya que el porcentaje de pacientes a los que se recetó el medicamento para el dolor de espalda crónico oscilaba entre 3 y 66 por ciento.

Esta prescripción era más probable si los pacientes acudían a un centro de tratamiento especializado y menos común en centros de atención primaria.

En los estudios revisados se incluyeron cinco informes que analizaban los comportamientos "sospechosos" en el consumo de la medicación que podrían hacer sospechar a los proveedores de atención médica, tales como las solicitudes de reposición de las recetas antes de que las necesitarán. Tales comportamientos ocurrían en el 24 por ciento de los casos.

El dolor de espalda es el segundo síntoma por el que más se consulta a los médicos en los Estados Unidos, de acuerdo con Martell. El dolor de espalda crónico se define como una molestia que dura más de tres meses. Afecta hasta el 19 por ciento de los trabajadores, escribió Martell.

Además de los medicamentos narcóticos, los médicos pueden tratar el dolor de espalda crónico de otras formas, mediante el ejercicio, medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES), antidepresivos tricíclicos, acupuntura y estimulación eléctrica.

Basándose en el análisis, Martell ofrece este consejo a los pacientes que tienen dolor de espalda crónico: "Considere todas sus opciones cuidadosamente, sopese los riesgos y los beneficios de las mismas, y procure buscar atención especializada acudiendo a un especialista en dolor".

El Dr. Andrew Sherman, jefe de rehabilitación músculoesquelética y de la columna vertebral del Instituto de la columna vertebral de la Facultad de medicina de la Universidad de Miami, estuvo de acuerdo. "Este metaanálisis sugiere que existen riesgos significativos en el uso de medicamentos opiáceos", apuntó. "Los pacientes necesitan consultar a un médico experto certificado en el control del dolor".

La falta de estudios científicos de calidad es otro problema importante, señaló Sherman. Los investigadores hallaron 2,378 estudios, pero descartaron a la mayoría porque no cumplían con los estándares de su metaanálisis.

Más información

Para obtener más información sobre el dolor de espalda crónico, visite el U.S. National Institute of Neurological Disorders and Stroke.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Bridget A. Martell, M.D., assistant clinical professor, medicine, Yale University School of Medicine, and associate director, Pfizer New Haven Clinical Research Unit, both in New Haven, Conn.; Andrew Sherman, M.D., associate professor and head, spine and musculoskeletal rehabilitation, Spine Institute, University of Miami Miller School of Medicine, Fla.; Jan. 16, 2007, Annals of Internal Medicine
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