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Los programas antitabaco escolares no funcionan

A los 18 años, los niños expuestos a estos programas tenían las mismas posibilidades de fumar que los que no lo habían estado

JUEVES 3 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores de la Universidad de Indiana aseguran que los programas para evitar el tabaquismo en las escuelas no son suficientes para evitar que los niños empiecen a fumar con el tiempo.

Al revisar ocho estudios que hicieron seguimiento a más de 25,000 niños, casi todos en edad de escuela intermedia, que habían estado en un curso para prevenir el tabaquismo durante la jornada escolar, se encontró que para cuando llegaban al último año, no había diferencia en los hábitos de fumar entre quienes habían asistido al curso y quienes no lo habían hecho. Ambos grupos informaron que más de la mitad de ellos había fumado recientemente.

"Fue bastante desalentador. Eran ocho estudios bien hechos y sólo uno arrojó un resultado positivo. Según la evidencia, el dinero invertido en la promoción de la prevención del tabaquismo resultaría más efectivo en otras áreas, incluidos los medios y la intervención basada en impuestos", explicó la Dr. Sarah Wiehe, autora del estudio y profesora asistente de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana en Indianápolis.

El estudio aparece en la edición de marzo del Journal of Adolescent Health.

Los programas realizados en las escuelas, entre los que se cuentan charlas acerca de los riesgos para la salud de los cigarrillos, exposiciones de otros niños acerca de los peligros de fumar y sesiones de juegos de rol (en las que los niños actuaban maneras de resistir la presión de sus compañeros a fumar) fueron entre 30 y 70 por ciento más eficaces para evitar el tabaquismo por hasta tres años luego de terminar el curso, relató Wiehe.

Pero para su último año de bachillerato, cuando la mayoría de los niños ya había cumplido los 18 años, quienes habían participado en el curso fumaban igual que quienes no lo habían hecho. Esto es importante, aseguró Wiehe, porque los hábitos de fumar de los de 18 años predicen sus hábitos en la adultez. Cerca de un cuarto de los niños en este grupo de edad ya son fumadores habituales, señaló.

K. Michael Cummings, experto en tabaquismo del Instituto contra el Cáncer Roswell Park de Buffalo, aseguró que no le sorprenden los hallazgos porque, sin el refuerzo fuera del salón de clases, es poco probable que estos programas tengan éxito. Ninguno de los programas que fue examinado en el estudio incluyó aspectos fuera de la escuela.

"Si no se cuenta con un programa comunitario fuerte, como publicidad en los mostradores o impuestos sobre los cigarrillos, todo el tiempo y el esfuerzo en el programa basado en las escuelas no serán reforzados", aseguró. "Es muy probable que cualquier programa basado en las escuelas, sin importar lo bien que se haya implementado, no sea eficaz debido al otro escollo en el ambiente que tiende a promover el hábito de fumar".

El estudio de Indiana llega en un momento en el que los estados están recibiendo millones de dólares al año para financiar programas para prevenir el tabaquismo por parte de las tabacaleras, como resultado del acuerdo de 1998 con estas empresas. Sin embargo, los datos recientes sugieren que muchos estados no están invirtiendo estos fondos en iniciativas para prevenir el tabaquismo.

Por ejemplo, un estudio que apareció el mes pasado en el American Journal of Public Health halló que los estados están gastando apenas el 2.7 por ciento del dinero del acuerdo sobre el tabaco en programas para prevenir el tabaquismo, una reducción del 27 por ciento de lo que fue invertido en esos programas en 2001, y muy por debajo del gasto del 8 por ciento que los U.S. Centers for Disease Control and Prevention recomiendan que es necesario para reducir los índices de tabaquismo.

Wiehe dijo que, con esta reducción en el gasto en las iniciativas para prevenir el tabaquismo, el estudio de su equipo se hace aún más importante porque aísla los programas de educación basados en las escuelas, parte fundamental de varias iniciativas en varios frentes contra el tabaco, y muestra que son principalmente ineficaces.

"Con fondos limitados, se necesita concentrar el dinero en el área donde se sabe que resultará útil, pero que no es ésta", sentenció.

Más información

Hallará una retrospectiva de la historia de las campañas antitabaco en The National Library of Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Sarah Wiehe, M.D. M.P.H., assistant professor, pediatrics, Division of Children's Health Services Research, Indiana University School of Medicine, Indianapolis; K. Michael Cummings, Ph.D., M.P.H., Department of Cancer Prevention, Epidemiology and Biostatistics, Roswell Park Cancer, Institute, Buffalo, N.Y.; March 2005 Journal of Adolescent Health
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