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Las mujeres que practican su religión de forma activa son menos propensas a sufrir trastornos de ansiedad

Sin embargo, un estudio muestra que los hombres practicantes son más propensos a evitar la depresión en la edad adulta

MARTES 1 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Investigadores informan que las mujeres que dejan de ser religiosamente activas son tres veces más propensas a sufrir trastornos de ansiedad generalizados que las que siguen practicando su religión de forma activa.

Por el contrario, los investigadores hallaron que los hombres que dejaron de practicar su religión de manera activa eran menos propensos a sufrir una depresión mayor en comparación con los hombres religiosamente activos.

"El patrón de una persona de asistir al servicio religioso toda la vida puede relacionarse con una enfermedad psiquiátrica", dijo en una declaración preparada la coautora Joanna Maselko. Maselko es profesora asistente de salud pública en la Universidad de Temple.

Maselko y su equipo analizaron los datos de 718 adultos que compartieron información de su actividad religiosa en la juventud y en la edad adulta. Hallaron que la mayoría de los encuestados cambió su nivel de actividad religiosa entre la infancia y la adultez. Los datos se publican en la edición de enero de Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology.

De acuerdo con Maselko, la diferencia entre los sexos en la relación entre la participación religiosa y la salud mental puede estar ligada a las redes sociales. Las mujeres son más propensas a construirlas a través de sus actividades religiosas y a sentir la pérdida de esas redes cuando dejan de asistir a la iglesia, explicó.

Poco más de un tercio de las mujeres informó practicar siempre su religión de forma activa. La mitad dijo que no había estado activa desde la infancia. Se podría decir que alrededor del siete por ciento de las mujeres que habían practicado su religión de manera activa tenía un trastorno de ansiedad, en comparación con el 21 por ciento de las que habían dejado de practicar su actividad religiosa.

Las personas que tienen un trastorno de ansiedad generalizada experimentan preocupaciones en relación con su vida diaria, de acuerdo con el National Institute of Mental Health. El trastorno se diagnostica si las preocupaciones no disminuyen después de seis meses. Alrededor de 6.8 millones de estadounidenses sufren el trastorno, que puede interferir seriamente con el sueño y la relajación. Las mujeres son dos veces más propensas a sufrir un trastorno de ansiedad que los hombres.

"Todo el mundo tiene algo de espiritualidad, ya sea una parte activa o no de su vida; de si son agnósticos o ateos, o simplemente "no practicantes". Estas elecciones pueden tener implicaciones de salud, de modo similar en que lo hacen nuestras redes sociales", dijo Maselko.

Más información

Para mayor información sobre la espiritualidad y la salud, vaya a la American Academy of Family Physicians.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTE: Temple University, news release, Jan. 1, 2008
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