Aconsejan terapia conductual para los niños con TOC

Según un reciente estudio, esta terapia combinada con medicamentos es lo más efectivo para la conducta compulsiva

MIÉRCOLES 27 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Si usted tiene un niño o adolescente que sufre de trastorno obsesivo-compulsivo, un nuevo estudio recomienda que la terapia cognitiva-conductual debe ser parte de cualquier plan de tratamiento.

El estudio, que aparece en la edición del 27 de octubre del Journal of the American Medical Association, reveló que la terapia cognitivo-conductual era mucho más efectiva a la hora de aliviar los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo que el tratamiento que usa exclusivamente el antidepresivo sertralina (Zoloft). Sin embargo, el estudio también encontró que una combinación de ambos era lo más efectivo.

"Examinamos los beneficios relativos de tres tratamientos activos (la terapia cognitivo-conductual, el medicamento, y una combinación de ambos) y un placebo durante 12 semanas", afirmó el autor del estudio, el Dr. John March, jefe de psiquiatría infantil y adolescente en el Centro Médico de la Universidad de Duke.

"Descubrimos que una combinación de terapia cognitivo-conductual y medicamento dio resultados superiores. Las tasas de respuesta fueron mucho mejores tanto para los componentes cognitivos como conductuales", apuntó. "El mejor tratamiento para el trastorno obsesivo-compulsivo es la terapia cognitivo-conductual".

El trastorno obsesivo-compulsivo es un trastorno de ansiedad que afecta a hasta 4 millones de estadounidenses, según la American Psychiatric Association. Cerca de uno de cada 200 niños estadounidenses padecen este trastorno, de acuerdo al estudio.

El trastorno causa que las personas se obsesionen sobre ciertas situaciones, tales como contaminarse con gérmenes, preocuparse de causarse daño a sí mismo o a otros, o preocuparse de actuar de manera inapropiada al usar palabras soeces o insinuaciones sexuales, de acuerdo a la American Psychiatric Association. Las personas con el trastorno obsesivo-compulsivo normalmente comprenden que sus miedos son excesivos.

La parte de compulsión del trastorno proviene de la necesidad de disminuir la incomodidad y ansiedad de los pensamientos obsesivos. Por ejemplo, alguien a quien le preocupen los gérmenes podría pasar horas limpiando su casa o aseándose. Algunas personas repiten palabras o frases o una conducta una y otra vez, con la esperanza de que estas actividades las protejan.

Para el estudio, se evaluaron ciento doce niños con trastorno obsesivo-compulsivo entre los 7 y 17 años de edad. Se dividieron exactamente y se asignaron al azar a uno de cuatro grupos: sólo terapia cognitivo-conductual, sólo medicamento, una combinación de terapia cognitivo-conductual, o un placebo.

Noventa y siete de los jovencitos completaron las 12 semanas de tratamiento, incluyendo 25 del grupo de terapia cognitivo-conductual, 26 del grupo de medicamento, 25 del grupo de combinación y 21 del grupo de placebo.

El grupo que mejor resultados obtuvo fue el de la combinación, en el que casi el 54 por ciento no reportó síntomas del trastorno al final del tratamiento. Justo por encima del 39 por ciento del grupo de terapia cognitivo-conductual reportó remisión, y poco más del 21 por ciento de los que sólo tomaron el medicamento no reportaron síntomas. Sólo el 3.6 por ciento de los que estaban en el placebo afirmaron que sus síntomas se habían reducido significativamente.

March dijo que este estudio significa que "si tiene un niño con trastorno obsesivo-compulsivo, ya no es razonable no incluir la terapia cognitivo-conductual en el tratamiento".

Añadió que es especialmente importante tratar el trastorno obsesivo-compulsivo en los niños tan rápidamente como sea posible, antes de que la conducta ritual arraigue aún más en el cerebro.

"Pienso que este estudio es realmente importante", afirmó la Dra. Anne Marie Albano, psicóloga infantil en el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York. "La terapia cognitivo-conductual es de suma importancia para vencer el trastorno obsesivo-compulsivo, y el medicamento es simplemente un tratamiento auxiliar".

Albano añadió que "la terapia cognitivo-conductual puede aliviar a su niño de una pesada carga en un corto periodo de tiempo".

Lamentablemente, señaló, puede ser difícil que el seguro reembolse el costo de esta terapia. Y, enfatizó, los padres necesitan asegurarse de encontrar un terapeuta calificado. Apuntó que la Obsessive-Compulsive Foundation y la Academy of Cognitive Therapy entrenan y supervisan a los practicantes de terapia cognitivo-conductual.

March dijo que no sabe cuánto puede durar cada tratamiento, pero que "la terapia cognitivo-conductual parece ser un tratamiento mucho más permanente. Enseña un grupo de habilidades que ayuda a prevenir las recaídas".

Albano estuvo de acuerdo con el hecho de que la terapia cognitivo-conductual ayuda a prevenir las recaídas, y una razón de esto es que "los niños sienten que son parte de su propio tratamiento y que participan en su propio bienestar. Con la terapia cognitivo-conductual, los niños son los agentes de cambio, en lugar de que alguien los cambie a ellos".

Más información

Para obtener más información sobre el trastorno obsesivo-compulsivo, visite la Obsessive-Compulsive Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: John March, M.D., M.P.H., chief, child and adolescent psychiatry, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Anne Marie Albano, Ph.D., child psychologist, New York State Psychiatric Institute, New York City; Oct. 27, 2004, Journal of the American Medical Association
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