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La ira es mala para los pulmones

Investigadores señalan que con el tiempo puede acelerar el declive respiratorio

JUEVES 31 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Si la ira es un problema, un nuevo estudio recomienda mantener la calma y literalmente ahorrar su aliento.

Eso es porque la agresividad a largo plazo podría dañar la función pulmonar y acelerar el declive natural de la capacidad pulmonar que aparece con los años, apuntan los investigadores.

"Los hallazgos no son inesperados", aseguró el Dr. Norman Edelman, director médico de la American Lung Association. "Hay mucha credibilidad biológica, muchos mecanismos por los que esto podría tener lugar".

El estudio aparece en la edición en línea del 31 de agosto de Thorax.

La agresividad y la ira han sido fuertemente asociadas a muchos otros problemas de salud en adultos mayores, entre ellas la enfermedad cardiaca y el asma. Estas emociones también parecen tener un impacto sobre la obstrucción crónica de las vías respiratorias, lo que sugiere que podrían afectar también a los pulmones.

Pero se ha investigado muy poco sobre cómo estos tipos de factores psicológicos afectan el declive de la función pulmonar.

"Nuestros colegas psicólogos han trabajado bastante bien en el laboratorio el estrés psicológico, la ansiedad y los estados emocionales negativos como la agresividad que pueden desestabilizar la función inmunológica y desencadenar procesos inflamatorios, de forma parecida a los alérgenos del ambiente", anotó la autora principal del estudio, la Dra. Rosalind Wright, profesora asistente de medicina en la facultad de medicina de Harvard en Boston.

"El estrés psicológico parece desencadenar tipos similares de trastornos biológicos", aseguró. "Cuando se tiene algo causa desequilibrio en el sistema, puede poner a una persona en estado crónico de inflamación".

Para determinar si existía alguna relación entre la ira y la agresividad y la forma en que trabajan los pulmones, Wright y sus colegas examinaron a 670 hombres entre los 45 y 86 años.

Los niveles de agresividad, medidos al principio del estudio en 1986, promediaban 18.5 puntos en una escala estándar con valores que oscilaban de siete a 37 puntos. La función pulmonar parecía declinar a medida que las cifras de la ira se incrementaban y viceversa.

En los ocho años siguientes, los investigadores volvieron a calcular la función pulmonar en los hombres otras tres veces más en periodos diferentes. Los hombres que obtuvieron una puntuación pobre en la función pulmonar al inicio del estudio siguieron empeorando con cada medida subsiguiente, señalaron.

La asociación se mantuvo estable aún después de ajustar factores como el tabaquismo, nivel educativo y otros.

¿Cómo puede asociarse la ira a la función pulmonar? Aún no está claro, pero el papel del tabaquismo fue descartado rápidamente, apuntó Wright.

"Una persona que tienda a ser más hostil podría ser más propensa a adoptar estrategias negativas de confrontación, como fumar", subrayó. "Pero ese no parecía ser el caso. Controlamos el factor tabaquismo".

Los hombres con mayores niveles de agresividad también tenían una tasa más acelerada de declive natural en la función pulmonar, señalaron los investigadores.

Debido a que todos los participantes eran mayores y blancos, los resultados no pueden ser extrapolados a otros grupos. Los resultados tampoco pueden ser considerados como una relación de causa y efecto entre la agresividad y la ira y el declive de la función pulmonar, sino simplemente como una asociación, señalaron los investigadores.

El efecto sobre los pulmones era menor que el atribuido al tabaquismo, pero lo suficientemente considerable para aproximarse a ese nivel de daño, dijo Wright. La magnitud exacta del efecto necesita estudiarse a profundidad, destacó.

Este ensayo tiene una implicación práctica, agregó Wright. Al identificar los factores que predicen un declive rápido en la función pulmonar, los médicos y pacientes tal vez puedan intervenir para cambiar las cosas.

"Si hacemos que la gente sea más consciente de su estado emocional o de la personalidad o del nivel de estrés, pueden modificar su estilo de vida u optar por intervenciones como la terapia cognitiva conductual", destacó Wright.

Más información

Para más información sobre los pulmones, visite la American Lung Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Rosalind Wright, M.D., assistant professor, medicine, Harvard Medical School, and assistant professor, society, human development and health, Harvard School of Public Health, Boston; Norman Edelman, M.D., chief medical officer, American Lung Association; Aug. 31, 2006, Thorax
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