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El riesgo de suicido es mayor un mes después de haber comenzado con antidepresivos

Pero un estudio afirma que los ISRS no son más peligrosos que los medicamentos más antiguos, incluso en niños

MARTES 20 de julio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un mes después de que alguien comienza a tomar antidepresivos es el que más riesgos conlleva cuando se trata de comportamientos suicidas, pero el peligro no es mayor cuando se consumen inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), según un reciente estudio.

Lo mismo aplicó tanto para adultos como para jóvenes entre 10 y 19 años, aunque los resultados fueron más limitados para los niños, según un estudio que aparece en las edición del 21 de julio del Journal of the American Medical Association.

Aunque nadie lo sabe con certeza, una posible explicación para un mayor riesgo, más pronunciado entre el primero y el noveno día, es que el paciente seguía deprimido porque el medicamento no le había comenzado a hacer efecto, según los investigadores.

"Una posible explicación es que, cuando alguien finalmente se decide a ir al médico, la depresión está en un punto tan alto y los pacientes son tan vulnerables, que los antidepresivos toman algún tiempo en funcionar", afirmó la coautora del estudio, Susan Jick, profesora asociada de epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

"Las implicaciones para la salud pública es que hay que estar monitoreando a estos paciente cuidadosamente durante los primeros nueve días [y] varias semanas después", agregó Jick, codirectora del Boston Collaborative Drug Surveillance Program de Lexington, Massachussets.

Recientemente, los antidepresivos han merecido mucha atención, sobre todo para determinar si los ISRS aumentan los pensamientos suicidas de la gente, particularmente los adolescentes.

La controversia llevó recientemente a la Food and Drug Administration a pedirle a los fabricantes de diez antidepresivos diferentes a incluir una sección de advertencia y a las autoridades británicas a emitir advertencias acerca del uso de ISRS en niños.

Jick y sus colegas revisaron la información de 159,810 personas de la General Practice Research Database (GPRD) del Reino Unido, quienes fueron los primeros en utilizar los cuatro antidepresivos más comúnmente utilizados en ese país durante los 90. La amitriptilina (que se vende como Elavil), la fluoexetina (vendida como Prozac), la paroxetina (Paxil) y la dotiepina. Luego, los investigadores compararon el uso de los medicamentos con los reportes de intentos o logros de suicido.

La amitriptilina y la dotiepina son medicamentos más antiguos llamados tricícilicos, mientras que la fluoexetina y la paroxetina son ISRS. La dotiepina no está disponible en los Estados Unidos.

Los sujetos del estudio tenían entre 10 y 69, pero la mayoría eran mayores de 20, afirmó Jick.

El riesgo de comportamiento suicida fue similar para los cuatro medicamentos. Pero fue casi tres veces más posible que ocurriera durante el primero mes de uso y cuatro veces más posible entre el primero y el noveno días, comparado con los tres primeros meses.

"Parece razonable reconocer que debido a que estos medicamentos toman algún tiempo para funcionar, durante las primeras semanas en que una persona consume un antidepresivo es como si no estuviera siendo tratada, por lo que están en alto riesgo", afirmó el Dr. Harold Koplewicz, director del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Nueva York. "La depresión pone a la gente en riesgo de suicidio".

Hubo un riesgo ligeramente mayor en los que tomaban paroxetina, pero este medicamento es más reciente y puede que haya sido utilizado en personas que tenían depresión mucho más severa, sostuvieron los autores.

No hubo diferencia en el riesgo entre las personas más jóvenes (entre 10 y 19), pero el número de personas en este grupo de edad era muy reducido.

"Este [estudio] definitivamente no es la última palabra, pero lo que estamos tratando de hacer es aclarar un poco la situación en la que los niveles de ansiedad han subido demasiado", advirtió Jick. "Creo que esto nos tranquiliza mucho, especialmente en cuanto a la población adolescente. No hubo causas de suicidio entre los adolescentes que usaron los medicamentos antidepresivos".

La base de datos completa contenía 15 suicidios de adolescentes entre 1993 y 1999, pero ninguno de esos niños había tomado antidepresivos antes.

"La mayor preocupación es que esos medicamentos estén haciendo que los adolescentes se quieran matar", dijo Jick. "No hemos visto eso en estos datos, lo que debe ser una tranquilidad".

Más Información

El National Institute of Mental Health tiene más información sobre la depresión en niños y adolescentes.

FUENTES: Susan Jick, D.Sc., associate professor, epidemiology, Boston University School of Public Health, and co-director, Boston Collaborative Drug Surveillance Program, Lexington, Mass.; Harold Koplewicz, M.D., director, New York University Child Study Center, and author, More Than Moody: Recognizing and Treating Adolescent Depression; July 21, 2004, Journal of the American Medical Association
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