Estudios demuestran la efectividad de los antidepresivos y que éstos no aumentan el riesgo de suicidio

Una nueva investigación halla que controlar los efectos secundarios en los pacientes es vital

DOMINGO 1 de enero (HealthDay News/HispaniCare) -- Contrario a lo que se temía, los antidepresivos conocidos como inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) son inicialmente efectivos en casi la tercera parte de los pacientes depresivos y no parecen incrementar el riesgo de suicidio, según plantean dos estudios.

Ambos informes, que fueron financiados por el National Institute of Mental Health, aparecen en la edición de enero del American Journal of Psychiatry.

Los hallazgos acerca del suicidio parecen desafiar a una audiencia celebrada en 2004 por la U.S. Food and Drug Administration que advertía que el comportamiento suicida podría incrementarse tras el tratamiento con ISRS. Sin embargo, el estudio sí halló que los intentos de suicidio eran mayores entre adolescentes que en adultos, un hallazgo que fue confirmado por otra investigación.

El primer informe se basó en datos anteriores procedentes del ensayo sobre Alternativas de Tratamiento Sucesivas para Aliviar la Depresión (STAR*D), el mayor estudio de su clase. Esta investigación estudió los beneficios de los antidepresivos en escenarios del "mundo real".

"Alrededor de un tercio de los pacientes alcanzó la remisión", dijo el investigador principal Dr. Madhukar Trivedi, director del Programa y clínica de investigación sobre trastornos del estado de ánimo del Centro Médico de la Universidad Southwestern de Texas. "Un porcentaje adicional del 10 al 15 por ciento logró una respuesta".

El objeto del estudio era ofrecer directrices a los médicos sobre cómo tratar la depresión, destacó Trivedi. "La meta es administrar a los pacientes una dosis adecuada de medicamentos durante un periodo de tiempo adecuado", explicó. "El tratamiento sería personalizado para cada paciente a fin de conseguir el máximo beneficio".

Para el estudio, los investigadores analizaron los resultados derivados de recetar el ISRS Celexa a 2,876 pacientes de depresión seria. Estos pacientes también sufrían de otros problemas físicos y psicológicos. Los investigadores hallaron que casi un tercio de los pacientes curó su depresión durante las primeras 12 semanas de tratamiento.

Además, alrededor del 10 al 15 por ciento de los pacientes mostró una respuesta al medicamento o redujo al menos la mitad de sus síntomas. Para los pacientes que no lograron mejoras, en las últimas fases del ensayo se usaron otros medicamentos o combinaciones de medicamentos para determinar qué podría ayudar a los que no se beneficiaron de los medicamentos utilizados en la primera fase del mismo.

"Estos antidepresivos usados en un cuidado clínico rutinario produjeron resultados comparables con los observados en escenarios de investigación", señaló Trivedi. "Estos tratamientos sí funcionan dentro de un cuidado clínico rutinario. También los efectos secundarios deben ser controlados atentamente. Además, hay que controlar la dosis y duración del tratamiento, tomando como base la progresión del paciente".

Un experto cree que este estudio ofrecerá eventualmente directrices para el tratamiento de la depresión que los médicos pueden seguir.

"Este estudio, cuando sea publicado finalmente, nos dará una idea bastante buena sobre cómo tratar la depresión resistente al tratamiento y cuál es el siguiente paso en caso de que fracase el uso de ISRS", dijo el Dr. David L. Dunner, director del Centro para la Ansiedad y Depresión de la Universidad de Washington.

En el otro estudio, los investigadores hallaron que el riesgo de intentos de suicidios y de suicidios se redujo en las semanas que siguieron el inicio de la terapia con ISRS.

"El riesgo de un intento de suicidio serio en personas que empiezan a tomar la medicación con antidepresivos es, afortunadamente, bastante bajo, de menos de uno de cada mil", dijo el autor principal, Dr. Greg Simon, investigador de la Group Health Cooperative de Seattle. "El riesgo en realidad desciende después que las personas empiezan a tomar antidepresivos".

El estudio tampoco halló riesgo de suicidio con los antidepresivos más recientes, como los ISRS, agregó Simon. "Nuestros datos sugieren que con los nuevos antidepresivos existe un menor riesgo que con los antidepresivos antiguos", destacó.

Para el estudio, el equipo de Simons recopiló datos de 65,103 pacientes a quienes se les habían recetado antidepresivos entre 1992 y 2003.

Los investigadores hallaron que el número de intentos de suicidio se redujo en un 60 por ciento en los adultos durante el primer mes tras iniciar el tratamiento. La tasa de suicidio siguió cayendo en los cinco meses sucesivos.

Entre todos los pacientes, hubo 31 suicidios en los seis meses tras el inicio de la terapia con antidepresivos. Dicha tasa no cambió al mes de iniciar el tratamiento o en meses subsiguientes.

Sin embargo, los adolescentes tuvieron más intentos de suicidio que los adultos. El grupo de Simon halló que, durante los primeros seis meses de tratamiento con antidepresivos, la tasa de suicidio fue de 314 intentos por cada 100,000 adolescentes, en comparación 78 intentos por cada 100,000 adultos. Tanto para los adolescentes como para los adultos, la tasa fue más alta durante el mes antes del tratamiento y se redujo en casi un 60 por ciento tras el inicio del tratamiento, hallaron los investigadores.

En su advertencia de 2004, la FDA dijo que las personas que toman antidepresivos debían ser observadas debido al riesgo de suicidio.

"A las personas se les debe vigilar de cerca, pero no porque estos medicamentos sean especialmente riesgosos", apuntaron. "El problema real en el tratamiento de la depresión es que las personas empiezan a tomar medicamentos y éstos tiene efectos secundarios o no funcionan correctamente, por lo que se desaniman y dejan de seguir el tratamiento".

Dunner estuvo de acuerdo en que la vigilancia estrecha era esencial cuando se recetan antidepresivos a los pacientes. "Monitorear la depresión es muy importante", agregó. "Con frecuencia, las personas vienen en busca de tratamiento cuando empiezan a empeorar".

Vigilar los efectos secundarios de los medicamentos es necesario para identificar el comportamiento suicida, señaló Dunner. "El suicidio es un episodio bastante inusual", manifestó. "Es más importante vigilar los efectos secundarios y adherirse a la medicación".

Más información

La American Academy of Family Physicians tiene más información sobre los antidepresivos.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Greg Simon, M.D., M.P.H., researcher, Group Health Cooperative, Seattle; Madhukar Trivedi, M.D., director, Mood Disorders Research Program and Clinic, University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas; David L. Dunner, M.D., director, Center for Anxiety and Depression, and professor, Department of Psychiatry and Behavioral Sciences, University of Washington, Seattle; January 2006 American Journal of Psychiatry
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