Casi un tercio de los veteranos de Irak y Afganistán se ven afectados por problemas de salud mental

A los expertos les preocupa que las cifras están en aumento

LUNES 12 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Casi a la tercera parte de los soldados estadounidenses que regresaron de Irak y Afganistán entre 2001 y 2005 se les está diagnosticando con por lo menos un problema de salud mental cuando buscan atención en hospitales de la Administración de veteranos, informan investigadores de la Universidad de California en San Francisco.

"Al 25 por ciento de los veteranos que eran usuarios nuevos del sistema de atención de salud de la VA se les diagnóstico un problema de salud mental", afirmó la investigadora principal, la Dra. Karen H. Seal, del Centro médico de la Administración de veteranos de San Francisco. "Cuando se incluyen los problemas conductuales psicosociales, al 31 por ciento se le diagnosticó un problema de salud psicosocial o mental", apuntó.

A Seal le preocupa que la cantidad de veteranos de Irak y Afganistán que tienen problemas mentales es superior a la de otras guerras. "Me sorprende la alta prevalencia y lo que podría ser una tendencia en crecimiento", dijo.

Informes anteriores ya han detectado altos índices de abuso de sustancias, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros problemas de salud mental entre los soldados que regresan de Irak y Afganistán. Un estudio del Instituto de investigación militar Walter Reed publicado a finales de febrero encontró que poco más del 19 por ciento de veteranos de Irak cumplían con los criterios para un problema de salud mental, al igual que más del 11 por ciento de los que volvían de Afganistán.

El nuevo estudio, que muestra cifras aún más altas, está saliendo a la luz en un momento en que las fuerzas armadas y la Administración de veteranos están recibiendo críticas continuas por su incapacidad para ofrecer atención adecuada a los soldados que regresan. Esas inquietudes han llevado a investigaciones por parte del Congreso y al nombramiento de una comisión presidencial para investigar la atención de salud tanto de las fuerzas armadas como de la VA.

El informe aparece en la edición del 12 de marzo de Archives of Internal Medicine.

En el estudio, Seal y sus colegas recolectaron datos de casi 104,000 veteranos. De éstos, el 13 por ciento eran mujeres, el 54 por ciento tenía menos de 30 años de edad, y casi una tercera parte eran minorías. Casi la mitad pertenecía a la Guardia Nacional o a las Reservas y no a las fuerzas armadas a tiempo completo.

Los investigadores encontraron que el 31 por ciento de los pacientes habían recibido diagnósticos de salud mental y/o psicosociales. Para el 25 por ciento al que se le diagnosticó de un trastorno de salud mental, a más de la mitad (el 56 por ciento) se le diagnosticaron dos o más afecciones mentales. El TEPT fue el diagnóstico más común. Representó al 52 por ciento de de aquéllos a los que se les había diagnosticado un problema mental y al 13 por ciento de todos los veteranos del estudio.

"Esta nueva generación de veteranos será un desafío para tratar, porque tienen trastornos de salud mental simultáneos", apuntó Seal.

Anotó que la mayoría de los problemas de salud mental fueron identificados durante visitas a médicos de atención primaria, no a profesionales de salud mental. "Hemos encontrado que la mayoría de estos diagnósticos ocurrieron en ambientes de atención primaria", señaló Seal.

Debido a que los médicos de atención primaria no son profesionales capacitados en salud mental, Seal considera que podrían haber muchos más veteranos que podrían sufrir de problemas de salud mental no diagnosticados, lo que aumentaría aún más la cantidad total de veteranos afectados.

Para manejar el problema, la VA está dirigiendo recursos monetarios para integrar la atención mental con la atención primaria. "La VA realmente se está esforzando", afirmó.

Sin embargo, muchos pacientes que reciben un diagnóstico sobre un problema de salud mental no buscan más ayuda, señaló Seal.

"La mayoría de pacientes fue a una clínica de salud mental, donde se confirmó el diagnóstico", apuntó Seal. "Pero el 40 por ciento no buscó más atención de salud mental y eso fue preocupante", dijo. Esto podría deberse a que el estigma de tener un problema de salud mental es especialmente fuerte dentro de las fuerzas armadas, afirmó.

Además, la mayor parte de la carga de los problemas de salud mental recayó sobre los veteranos más jóvenes, añadió Seal. "El grupo más joven de veteranos, los que tienen entre 18 y 24 años y regresaban de Irak y Afganistán, tenían el mayor riesgo de recibir un diagnóstico de salud mental o de TEPT", dijo. "La prevalencia más alta de diagnósticos de salud mental fue entre el grupo más joven de veteranos de deber activo", agregó.

Seal considera que los veteranos más jóvenes fueron los más afectados porque fueron testigos de más combate. "La exposición al combate se correlaciona de manera directa con el desarrollo de TEPT y otros diagnósticos de salud mental", señaló.

"Las cifras son sorprendentes", anotó Simon Rego, director asociado de capacitación en psicología del Centro médico Montefiore y profesor asistente de psiquiatría y ciencias conductuales del Colegio de medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York.

La prevalencia de TEPT entre estos veteranos es aproximadamente la misma que fue para los veteranos de Vietnam, apuntó Rego, "pero si se observa la prevalencia de TEPT en la población general, de alrededor de 3.5 por ciento, es una gran explosión".

Debido a que a la mayoría de los pacientes recibieron el diagnóstico de médicos de atención primaria, Rego cree que muchos de estos médicos necesitarán una mejor capacitación para detectar los veteranos en riesgo. "Tenemos que hacer todo lo que podamos para educar a los médicos de atención primaria para que sean conscientes de que estos pacientes podrían llegarles y lo primero que hay que buscar son síntomas de TEPT u otros trastornos de salud mental y remitir a los pacientes a atención especializada", aconsejó.

Más información

Para más información sobre la carga de salud mental para los soldados en la guerra de Irak y Afganistán, visite el U.S. National Center for PTSD.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Karen H. Seal, M.D., M.P.H., San Francisco VA Medical Center, University of California, San Francisco; Simon Rego, Psy.D., associate director of psychology training, Montefiore Medical Center and assistant professor, psychiatry and behavioral sciences, Albert Einstein College of Medicine, New York City; March 12, 2007, Archives of Internal Medicine
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