Tres nuevos estudios confirman el poder de los refuerzos contra la ómicron

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VIERNES, 21 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Las dosis de refuerzo están impidiendo que la variante ómicron lleve a millones de estadounidenses a los hospitales, salas de emergencias y clínicas de atención urgente de todo el país, muestran tres nuevos estudios del gobierno.

En un estudio que se publicó el viernes en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., una tercera dosis de las vacunas de Pfizer o Moderna tuvo una efectividad del 90 por ciento en la prevención de la hospitalización, y una efectividad de al menos un 82 por ciento en la prevención de un viaje a la sala de emergencias o a la atención de urgencia. El estudio incluyó un periodo de tres semanas en que la variante ómicron arropó a Estados Unidos.

"La buena noticia es que para las personas que recibieron una tercera dosis de refuerzo, la efectividad de tres dosis es muy alta, y las protege de una enfermedad entre moderadamente grave y grave", dijo al Washington Post el autor del estudio, Mark Thompson. "Estos datos son de los primeros que de verdad muestran el nivel real de protección en Estados Unidos".

Un segundo estudio, dirigido por la epidemióloga de los CDC Amelia Johnson y que también se publicó el viernes en MMWR, encontró que los refuerzos también protegían a los estadounidenses, en particular a los de a partir de 50 años, de las muertes relacionadas con la COVID.

Por otro lado, un tercer informe que se publicó el viernes en la revista Journal of the American Medical Association encontró que entre los estadounidenses que se hicieron pruebas de la COVID-19 en diciembre de 2021, tres dosis de una vacuna de ARNm proveían una mayor protección contra los casos de infección sintomática con la COVID-19 que estar vacunado por completo (con dos dosis) o no estar vacunado.

"Estos hallazgos sugieren que recibir tres dosis de [una] vacuna de ARNm, en comparación con no vacunarse o con recibir dos dosis, se asoció con una protección contra las variantes ómicron y delta", escribieron unos investigadores dirigidos por Emma Accorsi, del Equipo de Respuesta a la COVID-19 de los CDC.

Los expertos se alegraron de los nuevos informes.

"Los datos de otros países también han mostrado un beneficio significativo de ponerse el refuerzo, pero esto de verdad lo muestra en EE. UU.", señaló al The New York Times Akiko Iwasaki, inmunóloga de la Universidad de Yale. "Estos números deberían ser muy convincentes".

"Deberíamos celebrarlo", aseguró al Post Eric Topol, profesor de medicina molecular de Scripps Research. Aunque las vacunas y las dosis de refuerzo "no aguantan contra las infecciones con la ómicron, sí aguantan contra la enfermedad grave... y esto es fenomenal", señaló. "Un refuerzo es esencial para prevenir la enfermedad grave, las hospitalizaciones y las muertes".

Aun así, menos de un 40 por ciento de los estadounidenses se han puesto las dosis de refuerzo, según los datos más recientes de los CDC.

Los tres estudios publicados el viernes salen tras la publicación de los CDC de otros nuevos datos el jueves, que mostraron que el riesgo de hospitalización por la COVID-19 entre los estadounidenses mayores es mucho más alto entre los que no están vacunados que entre los que están vacunados del todo y se han puesto una dosis de refuerzo.

Las diferencias fueron duras: en diciembre, las personas sin vacunar de a partir de 50 años tenían 17 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 que las que habían completado la serie inicial de vacunación, pero que todavía no habían recibido un refuerzo, según las estadísticas que se publicaron el jueves en el sitio web de los CDC.

Entre las personas de 50 a 64 años, las que no se habían vacunado tenían 44 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 que las que estaban vacunadas del todo y se habían puesto una dosis de refuerzo, mostraron los datos.

La diferencia en el riesgo fue incluso mayor entre los que tenían más edad. Entre los estadounidenses de a partir de 65 años, las probabilidades de hospitalización por la COVID-19 eran 49 veces más altas entre los que no se habían vacunado que entre los que tenían la vacunación completa y un refuerzo.

Los hallazgos sugieren que las dosis de refuerzo proveen un nivel significativo de protección añadida a los estadounidenses mayores. Ahora, los CDC recomiendan las dosis de refuerzo a todas las personas de a partir de 12 años, a ser administradas cinco meses tras recibir las dos dosis de las vacunas fabricadas por Pfizer y Moderna, o dos meses tras recibir la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson.

Lo que está por verse es si la potencia de las dosis de refuerzo será duradera, comentó al Times Natalie Dean, bioestadística de la Universidad de Emory.

"Solo debemos reconocer que todos estos estimados de la protección contra la ómicron de la tercera dosis serán en personas que recibieron el refuerzo más bien hace poco", añadió. "Nos preguntamos [sobre] la durabilidad de los refuerzos en sí".

Más información

Visite John Hopkins para más información sobre las dosis de refuerzo contra la COVID.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Morbidity and Mortality Weekly Report, Jan. 21, 2022; Journal of the American Medical Association, Jan. 21, 2022; U.S. Centers for Disease Control and Prevention website; Jan. 20, 2022; Washington Post; The New York Times

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