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Los EE. UU. se quedan atrás con los objetivos respecto a las pruebas de VIH

A pesar de llamadas por exámenes rutinarios, 60,000 estadounidenses se infectaron el año pasado

JUEVES, 20 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Dos años después de que las autoridades de salud de EE. UU. recomendaran pruebas rutinarias de VIH para los estadounidenses de 13 a 64 años de edad, tales pruebas siguen siendo erráticas, y la epidemia de SIDA sigue avanzando.

Esto es a pesar de nuevas directrices de evaluación y mejores métodos de prueba, según participantes de una conferencia en el área suburbana de Washington, D.C. La reunión fue diseñada para revisar el estado de la epidemia del SIDA y el papel no satisfecho que las pruebas de rutina pueden desempeñar.

"Es rápida, barata y fácil, y casi perfecta en términos de resultados positivos o negativos, y detecta una enfermedad letal que actualmente puede tratarse", señaló el jueves durante una teleconferencia el Dr. John Bartlett, profesor de medicina de la división de enfermedades infecciosas de la Facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins. "Es altamente rentable y maneja muy eficazmente un importante problema de salud pública. Es todo un logro".

Actualmente, más de 1.1 millones de estadounidenses viven con el VIH, el virus que causa el SIDA. Y más de 56,000 estadounidenses fueron diagnosticados por primera vez con el virus en 2006, según las autoridades.

"Aunque se ha logrado un progreso significativo en los dos años desde la recomendación de pruebas rutinarias de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU., no estamos ni cerca de que se trate de una norma nacional", afirmó Veronica Miller, directora ejecutiva del Foro para investigación colaborativa sobre el VIH, una asociación independiente pública y privada que organizó la conferencia. "Las pruebas del VIH deben ser tan rutinarias como una vacuna contra la gripe", apuntó.

Las pruebas pueden salvar vidas.

"Una vez la gente se entera de que está infectada con VIH, pueden tomar medidas para proteger a sus parejas", apuntó el Dr. Kevin Fenton, director del Centro Nacional de Prevención de VIH/SIDA, Hepatitis Viral, ETS y TB de los CDC.

La conferencia de tres días de duración reunión a unos 300 destacados investigadores del VIH, proveedores de atención de salud y creadores de políticas para discutir el tema de las pruebas tempranas y rutinarias para el VIH.

Las estadísticas muestran que antes de 2006, las salas de emergencia hacían pruebas de VIH a los pacientes con un índice de apenas 3.2 por 1,000, o sea, 0.32 por ciento. En los dos años desde entonces, ha habido una ligera mejora, y se calcula que entre 50 y 100 de las 5,000 salas de emergencia en todo el país hacen pruebas rutinarias del VIH, según el Dr. Richard Rothman, del Departamento de medicina de emergencia de la Universidad Johns Hopkins.

También en otros ambientes se da la carestía de pruebas, como en los centros correccionales y en los hospitales de la Administración de Veteranos. Otra investigación presentada en la conferencia encontró que apenas el 36 por ciento de las personas aseguradas que buscan tratamiento para las enfermedades de transmisión sexual (un grupo de alto riesgo) recibían pruebas del VIH.

Y la falta de pruebas significa, por supuesto, que la gente que está infectada no comienza su tratamiento hasta después. Un estudio encontró que el 40 por ciento de los pacientes recién diagnosticados con VIH recibieron pruebas tarde, lo que quiere decir que se les diagnosticó SIDA dentro de un año de recibirlas.

"El 75 por ciento de estos pacientes habían tenido consultas de atención de salud, y el lugar más frecuente de las consultas había sido el departamento de emergencias. Hubo tantas oportunidades desaprovechadas", apuntó Rothman.

A pesar de las barreras legislativas, médicas y sociales, han habido algunas historias de éxito. Éstas incluyen un programa voluntario de pruebas rápidas de VIH en las cárceles de la ciudad de Nueva York, que aumentó las pruebas entre los reclusos de 6,500 a 25,000 de 2004 a 2006. Y un hospital de Chicago añadió dos educadores de salud a su sala de emergencias, que ofrecen pruebas rápidas a los pacientes admitidos por servicios médicos. Durante quince meses, se evaluaron a casi 2,000 pacientes, y se confirmó que el 15 por ciento era VIH positivo. Según un comunicado de prensa de la conferencia, se arregló que recibieran atención.

"Resulté positiva para el VIH hace veinte años, y como resultado, he tenido la oportunidad de vivir una vida más larga y mejor", afirmó Deadra Lawson Smith, miembro del Living Quilt Project y coordinadora/defensora de pares del Consejo de VIH/SIDA de Carolina del Sur.

"La gente cree que conocer el estatus le cambia la vida. Cambia la vida, pero no cambia nada más. Si una es madre, sigue siendo madre. Si es abuela, sigue siendo abuela. Si es una empleada, sigue siendo una empleada. Si es una votante, sigue siendo una votante", enfatizó.

Más información

Para más información, visite el Foro para investigación colaborativa sobre el VIH.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Nov. 20, 2008, teleconference with John Bartlett, M.D., professor of medicine, division of infectious diseases, Johns Hopkins University School of Medicine; Veronica Miller, Ph.D., executive director, Forum for Collaborative HIV Research; Kevin Fenton, M.D., director, National Center for HIV/AIDS, Viral Hepatitis, STD and TB Prevention, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; Richard Rothman, M.D., Johns Hopkins University; Deadra Lawson Smith, Living Quilt project member and community liaison/peer advocate, South Carolina HIV/AIDS Council
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