Heart-Stopping Drama of On-Screen CPR Doesn\'t Always Reflect Reality

VIERNES, 15 de febrero de 2019 (American Heart Association News) -- Cuando vemos películas y programas de televisión, sabemos que es entretenimiento, que la gente realmente no puede volar, que los zombis no existen y que los animales no pueden hablar.

Entonces, cuando en la pantalla vemos la RCP y otras medidas heroicas para revivir a una víctima inconsciente, ¿deberíamos reaccionar de la misma forma?

"Es raro que las películas le acierten a la realidad", dice el Dr. Howie Mell, médico de emergencias en los suburbios de Chicago, que también ha sido bombero y paramédico. "En ellas es necesario crear tensión dramática y contar una historia de manera concisa y coherente, y eso no siempre permite presentar las cosas como realmente son".

Muchos profesionales del ámbito de la salud desean que las cosas fueran distintas. Varios estudios de años recientes compararon lo que sucede verdaderamente con las crisis cardíacas que aparecen en pantalla, lamentando los resultados.

"Es frecuente que el cine muestre erróneamente los resultados de la desfibrilación y los paros cardíacos, lo cual representa oportunidades perdidas en cuanto a educar al público en materia de salud", concluyó un estudio publicado en 2014 en el boletín Resuscitation.

En 2017, un análisis sobre tres programas de la televisión estadounidense y británica, publicado en Postgraduate Medical Journal, tuvo conclusiones similares y declaró que " dada la popularidad de los programas televisivos con trama médica, la representación inepta de estos temas podría estar aportando a los conocimientos imprecisos que tiene el público acerca de la RCP".

El Dr. Neil Shulman, profesor asociado de medicina de Emory University en Atlanta, además de autor y humorista, dijo que la cultura popular puede jugar una función importante para empoderar a los pacientes.

"Es más fácil atraer a las personas hacia algo que las haga reír o entretenerse en lugar de educarse", comentó Shulman, cuya novela "What? Dead … Again?" (¿Qué? ¿Muerto otra vez?), fue realizada como la película "Doc Hollywood" protagonizada por Michael J. Fox en 1991. "Efectivamente, podemos crear un impacto enorme si combinamos las dos cosas".

Mell, vocero del Colegio Americano de Médicos de Emergencia, hizo hincapié en varias áreas en las que se queda corta la industria del entretenimiento. En primera instancia está la escena común donde "entra la ambulancia con las sirenas a todo volumen y el paciente se salva con la RCP que recibe en el hospital por parte del equipo médico que actúa en el centro de la acción. Eso es realmente poco común".

La mayoría de los paros cardíacos no suceden en el hospital, y, a menudo, la supervivencia de la persona depende de que algún transeúnte le comience a dar RCP de inmediato y del equipo médico de emergencias que llegue rápidamente. Cuando eso no sucede, dijo, es muy probable que la víctima fallezca.

"En las mejores de las circunstancias la probabilidad es que sobrevivan una o dos de cada diez personas", agregó Mell. "Sin embargo, el público cree que esa cifra es nueve de diez. Hollywood altera la percepción".

El factor más importante para aumentar las tasas de supervivencia del salvamento, dijo Mell, es ampliar la capacitación en RCP. Comenzar la RCP inmediatamente puede duplicar o triplicar las probabilidades que alguien subsista de un paro cardíaco.

"Es mucho mejor presionarle el pecho a alguien que no lo necesite, que quedarse de pie tratando de decidir si eso es necesario", comentó.

Pero, ¿aprendemos algo cuando vemos a los médicos héroes en la pantalla?

"Creo que yo soy una de las personas que ha visto más películas y programas de televisión que nadie en el país", dice Bob Thompson, profesor de estudios sobre la televisión y la cultura popular en Syracuse University, Nueva York. "He visto muchas instancias de RCP, pero definitivamente no me siento capacitado para hacer la técnica, de la misma forma en la que he visto cientos de escenas de partos y creo que lo único que aprendí para esos casos es decir '¡respire! ¡Ya solo le falta empujar una vez más!'".

Thompson agrega que, a través de los años, los mensajes sobre la RCP se han ido contaminando aún más debido a las frecuentes escenas cómicas que muestran la respiración de boca a boca.

Ese mensaje ha cambiado. En 2015, la American Heart Association incluyó en sus pautas la RCP solo con las manos, para permitir que las personas que no sepan cómo dar "respiración de rescate", o que se sientan incómodas haciéndolo, den únicamente compresiones de pecho hasta que llegue la ayuda capacitada. (Todavía se recomiendan tanto las compresiones como la respiración de rescate en el caso de los niños).

"Es facilísimo darle RCP a un adulto", dijo Mell. "Coloque las manos sobre el centro del pecho y haga compresiones con una frecuencia de cien a ciento veinte presiones por minuto, lo cual es el ritmo de la canción 'Staying Alive' de los Bee Gees. Eso es todo".

Mell agregó que un DEA, máquina que le emite una carca eléctrica al corazón para restaurar su ritmo normal después de un paro cardíaco, incluye instrucciones sencillas y gráficas útiles para que la mayoría de los rescatistas no capacitados puedan utilizarla exitosamente.

Los desfibriladores externos automáticos son un punto clave que enfada mucho a Mell cuando aparecen en la escena muy común, en la que los actores vestidos con batas de laboratorio le colocan paletas a un paciente que ha muerto, administrándole choques eléctricos para resucitarlo.

"Eso siempre me da escalofríos", dijo. "Es una buena trama dramática, pero no es lo que hacemos".

En realidad, el choque de corriente detiene el corazón que está teniendo espasmos o que late fuera de ritmo, con el fin de tratar de restaurar el ritmo cardíaco regular.

"Es como un botón de reinicio", agregó. "Nunca se usa el comando de control-alt-delete en una computadora apagada, ¿cierto?".

Mell no espera que Hollywood cambie sus tácticas de diversión, pero sí tiene una sugerencia para programas populares como "Grey’s Anatomy".

"Me gustaría ver un par de episodios en los que se muestre un paro cardíaco fuera del hospital, seguidos por un video de dos minutos al final del programa, con instrucciones sobre cómo hacer la RCP", mencionó.

Thompson está de acuerdo, aunque por ahora su consejo es el siguiente: "disfrute el programa", dijo, "y luego vaya a tomar un curso de RCP".

Read this Next
About UsOur ProductsCustom SolutionsHow it’s SoldOur ResultsDeliveryContact UsBlogPrivacy PolicyFAQ