MIÉRCOLES, 22 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente ha hallado que la cantidad de estadounidenses que pasan períodos de tiempo sin seguro de salud es mayor hoy que hace dos décadas.

Estas brechas en la cobertura, sin embargo, se están haciendo más cortas de lo que solían ser porque la gente está obteniendo seguro a través de programas públicos, como Medicaid.

"La mala noticia es la continuación en la reducción de los seguros privados de salud", señaló David Cutler, coautor del estudio, profesor de economía aplicada de la Universidad de Harvard y asociado de investigación de la Oficina Nacional de Investigación Económica, ambas en Cambridge, Massachusetts. "Es como una puerta giratoria que va en un solo sentido. Y no son solo los pobres los que están perdiendo cobertura, es todo el mundo".

"La buena noticia es que el gobierno, aunque a trompicones, ha intervenido para ofrecer algo de ayuda", agregó Cutler, quien fue asesor de Barack Obama durante su campaña presidencial. "Sin expansiones a los seguros gubernamentales, estaríamos enfrentándonos a desastres mayúsculos".

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 23 de abril de la New England Journal of Medicine.

Se calcula que 45.7 millones de estadounidenses carecían de seguro de salud en 2007, según la información más reciente de la Oficina del Censo de los Estados Unidos. En 2006 eran más, 47 millones, en parte por un aumento en la cantidad de personas que ahora están inscritas en programas de salud del gobierno.

Entre 2006 y 2007, la cantidad de personas que tenían cobertura en seguro de salud aumentó de 80.3 a 83 millones, según informa la Oficina del Censo. Entretanto, el porcentaje de personas que tienen seguro privado de salud se redujo de 67.9 a 67.5 por ciento.

El análisis de Cutler evalúa los cambios en la cobertura del seguro de salud con el tiempo comparándolo con dos períodos de cuatro años, de 1983 a 1986 y de 2001 a 2004. Los hallazgos no reflejan la recesión actual, que ha causado pérdidas significativas de empleos.

"Las cosas han cambiado mucho desde entonces", anotó Carol Pryor, directora de políticas del Access Project, un grupo de defensoría de la salud sin fines de lucro de Boston. "Supongo que han empeorado".

Con información de la Oficina del Censo, Cutler halló que la incidencia de las brechas en la cobertura ha estado aumentando con el tiempo. El porcentaje de personas que perdieron cobertura en un período de doce meses aumentó a 21.8 por ciento en el período de 2001 a 2004, en comparación con 19.8 por ciento del período anterior.

Las personas que tenían los niveles educativos más bajos (es decir, que no tenían título de bachiller o equivalente, lo que se llama en inglés GED), parecen ser particularmente vulnerables. Las probabilidades de perder el seguro de salud aumentaron a 40.3 por ciento en el período de 2001 a 2004, un aumento de 8.3 puntos porcentuales, en comparación con el período anterior. En el segundo período, apenas el 10.2 por ciento de la gente que tenía al menos un título universitario tenía probabilidades de perder cobertura, lo que implica un aumento de 0.3 puntos porcentuales en comparación con años anteriores.

Entre las personas que tenían salud aceptable o mala, la probabilidades de perder cobertura aumentaron en 11.2 puntos porcentuales entre los dos períodos del estudio a 30.5 por ciento. Eso se compara con un aumento de apenas 3.3 puntos porcentuales a 17.7 por ciento entre los que dijeron que estaban con salud excelente, muy buena o buena.

Sin embargo, los períodos en los que no tenían seguro se hicieron más cortos. El porcentaje de personas que no tenían seguro dos o más años, por ejemplo, se redujo a 20.3 por ciento en el segundo período, una mejora de 5.9 puntos porcentuales. Cutler anotó que los períodos más cortos de no tener seguro no sorprenden teniendo en cuenta el sustancial aumento en la cobertura de Medicaid que ha tenido lugar con el tiempo.

Las probabilidades de no estar asegurado y terminar en seguro privado luego de dos años se redujeron en seis puntos porcentuales entre los dos períodos del estudio.

Cutler señaló que los legisladores deben actuar ahora mismo para asegurarse de que se expanda la cobertura a todo el mundo y que quienes pierdan su seguro no tengan que depender de una mezcolanza de programas públicos. Predijo problemas graves más adelante si más gente pierde su cobertura ofrecida por el empleador.

"La consecuencia sería una presión enorme sobre los programas públicos ya recargados, aumentos en la cantidad de personas no aseguradas y problemas presupuestarios enormes", advirtió.

Para Pryor, el estudio recalca la importancia de la función de los programas de salud pública. "Realmente muestra la necesidad de ofrecer cobertura que esté disponible para personas que no cuentan con muchos recursos, que constantemente cambian de empleo, que con frecuencia no tienen buena cobertura", aseguró.

Más información

La Kaiser Family Foundation tiene más información sobre la cobertura de los seguros de salud en los EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
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