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Criarse en la pobreza podría dañar las habilidades de pensamiento permanentemente

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VIERNES, 28 de septiembre de 2018 (HealthDay News) -- La pobreza podría afectar a las capacidades mentales de los niños durante el resto de sus vidas, sugiere un estudio reciente.

Los niños que se crían en la pobreza o que tienen algún otro tipo de desventaja son más propensos a tener unas puntuaciones más bajas en pruebas del pensamiento, el aprendizaje, el razonamiento, la memoria y la resolución de problemas en la vejez, según los investigadores.

"Igual que sucede con el cuerpo, el cerebro envejece, pero en algunas personas podría envejecer más rápido que en otras", indicó la autora del estudio, la Dra. Pavla Cermakova, del Instituto Nacional Checo de Salud Mental de Klecany, en la República Checa. "Unas evidencias crecientes sugieren que el envejecimiento del cerebro podría ocurrir a lo largo de toda la vida, y tener sus raíces en la niñez".

En el estudio, el equipo de Cermakova recolectó datos sobre más de 20,000 personas de 16 países europeos que participaron en la Encuesta sobre la salud, el envejecimiento y la jubilación en Europa. La edad promedio de los participantes era de 71 años al inicio del estudio. Los participantes fueron entrevistados y evaluados, y se les volvió a evaluar cinco años más tarde.

Los investigadores encontraron que un 4 por ciento de todo el grupo vivió en la pobreza durante la niñez. Esas personas tuvieron unas puntuaciones más bajas en las pruebas de habilidades del pensamiento ("cognitivas"). Además, tenían un nivel educativo más bajo, eran menos propensas a tener un empleo, y menos propensas a tener una pareja en casa. Eran más propensas a mostrar síntomas de depresión, y eran menos físicamente activas y menos sanas.

Tras tomar en cuenta la edad, el sexo y al ubicación geográfica, los investigadores encontraron que los que provenían de la pobreza tuvieron unas puntuaciones en las pruebas cognitivas más bajas que el resto del grupo, por un promedio de 0.27 puntos, mostraron los hallazgos.

Los investigadores también tomaron en cuenta las diferencias en una amplia variedad de factores más, como la educación, el empleo, la depresión, el índice de masa corporal, la actividad física y la enfermedad cardiaca, y encontraron que los que experimentaron dificultades sociales y económicas en la niñez seguían puntuando en promedio 0.15 puntos menos.

Aunque los investigadores encontraron una diferencia entre los dos grupos respecto a las habilidades cognitivas, no encontraron ningún vínculo entre la pobreza en la niñez y un declive en esas habilidades con el tiempo.

"Aunque nuestra investigación es observacional, y no se puede determinar la causalidad, es con diferencia el mayor grupo de personas en que se ha estudiado este tema", afirmó Cermakova en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology).

"Nuestro estudio muestra que el ambiente en que crecemos se refleja en el nivel de nuestras habilidades cognitivas en la vejez; y la educación, la depresión o los distintos factores del estilo de vida solo explican parte de esto", añadió Cermakova.

El enfoque de las estrategias que buscan proteger la salud mental se debe cambiar a la niñez, planteó.

"Se debe proveer a los niños que enfrentan dificultades sociales y económicas más recursos para contrarrestar las desventajas que enfrentan", concluyó Cermakova.

El informe aparece en la edición en línea del 26 de septiembre de la revista Neurology.

Más información

Para más información sobre cómo la pobreza puede cobrarse un precio en la salud mental, visite la Organización Mundial de la Salud.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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FUENTE: American Academy of Neurology, news release, Sept. 26, 2018
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