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Trabajadores de tiempo completo no hacen suficiente ejercicio

Investigadores informan que los que tienen trabajos de medio tiempo tienen más posibilidades de sacar tiempo para el ejercicio

LUNES 2 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Una reciente investigación señala que si usted trabaja todo el día, quizá invierta poco del preciado tiempo libre haciendo ejercicio, considerando que la televisión, la Internet y los video juegos son más llamativos.

"Las personas que trabajan tiempo completo y las que trabajan medio tiempo tienen cantidades distintas de tiempo libre", explicó la investigadora líder, Meghan Warren, becaria de predoctorado en epidemiología y salud comunitaria de la Universidad de Minnesota. "Entre los trabajadores de tiempo completo, las personas que ven más televisión pasan más tiempo navegando por Internet y usando juegos de video, por lo que hacen menos ejercicio que quienes no hacen esas cosas en su tiempo libre".

Warren y sus colegas recolectaron datos sobre 4,498 adultos que participaron en el National Health and Nutrition Examination Survey (Encuesta nacional de inspección en salud y nutrición) en 1999 y 2000.

El estudio debía ser presentado el lunes en la conferencia anual sobre epidemiología y prevención de la enfermedad cardiovascular de la American Heart Association en Washington, D. C.

Los investigadores hallaron que quienes trabajan tiempo completo y pasaban al menos cinco horas realizando actividades sedentarias cada día realizaban unos 11 minutos menos de actividad física, en comparación con los trabajadores de tiempo completo que pasaban más tiempo viendo televisión, utilizando juegos de video y navegando por Internet en su tiempo libre.

Sin embargo, los trabajadores de medio tiempo que pasaron al menos cinco horas diarias realizando actividades sedentarias tendían a hacer ejercicio durante 11 minutos más que los trabajadores de medio tiempo que no empleaban su tiempo en actividades sedentarias.

Además, cerca del 30 por ciento de los participantes se sometió a una prueba en una caminadora para determinar su buena forma física. Entre esos 1,319 hombres y mujeres, los que pasaron al menos cinco horas viendo televisión o utilizando una PC durante su tiempo libre tenían un poco menos de buena forma física, en comparación con los que no empleaban su tiempo en ninguna actividad sedentaria.

Warren anotó que no hay que hacer todo el ejercicio de una sola vez. "La recomendación de hacer 30 minutos de ejercicio la mayor parte de los días de la semana se puede seguir en bloques de diez minutos", dijo. "Cosas como caminar para ir a almorzar, estacionar lejos del trabajo y caminar pueden proporcionar la cantidad recomendad de ejercicio para la salud cardiaca".

"Los trabajadores de tiempo completo necesitan observar cómo usan su tiempo libre", agregó Warren. "Esto podría permitirles sacar tiempo para ejercitarse. En el día de todo adulto hay tiempo para hacer ejercicio".

"La imagen de la persona sedentaria puede ser engañosa si se trata de caracterizar los patrones de actividad física de la mayoría de los estadounidenses", aseguró el Dr. David L. Katz, M.D., director del Centro de Investigación en Prevención de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale. "La mayoría de nosotros no somos perezosos. De hecho, trabajamos muy fuertemente. Lo que pasa es que todo ese trabajo que hacemos durante el día no tiene nada que ver con los músculos".

Katz anotó que cualquier trabajo cansa, cosa que dificulta que las personas realicen actividades físicas durante su tiempo libre. "Pero eso es lo que hay que hacer si queremos mejorar nuestra salud y controlar nuestro peso. La actividad física regular es vital en ambos casos", sostuvo.

"Aquí el mensaje es que las personas ocupadas no pueden esperar simplemente encontrar un momento para la actividad física, lo que hay que hacer es sacar el tiempo", recomendó Katz. La actividad física es lo suficientemente importante y gratificante como para ser una prioridad en todas nuestras vida. Piense en ver televisión la mitad del tiempo y dedicarle ese tiempo a algo activo. Lo más probable es que le sobren algunos años al final para ver más televisión".

Otros dos informes que también debían ser presentados en la reunión tenían que ver con la dieta y el ejercicio, y la contaminación del aire y la enfermedad cardiaca.

En el primer informe, que debía ser presentado el sábado, los investigadores distribuyeron a 38 pacientes que estaban en riesgo de enfermedad cardiaca y diabetes entre un programa de ejercicios y dieta o ningún tratamiento. La dieta era estilo mediterráneo, según el investigador líder, el Dr. Robert J. Petrella, profesor asociado de la Escuela de Medicina Schulich de la Universidad de Western Ontario.

Luego de estar ocho semanas en el programa, los pacientes que tenían la dieta y el ejercicio, además de cambiar su peso corporal, redujeron su presión sanguínea y mejoraron el contenido de azúcar en la sangre. Además, las arterias de esos pacientes, que aparecían rígidas al principio del programa, dejaron de serlo, relató Petrella.

La rigidez de las arterias es señal de disfunción inminente en algún órgano, "el corazón, por ejemplo, comienza a fallar", explicó Petrella.

"Una dieta adecuada más actividad no sólo mejoran el peso y la presión arterial, sino que puede mejorar realmente la función de los vasos sanguíneos", aseguró Petrella. "Eso realmente le protegerá de cualquier resultado negativo causado por la diabetes o la hipertensión arterial".

En el segundo estudio, que debía ser presentado el domingo, investigadores de la Universidad de Washington, que anteriormente habían hallado que la exposición prolongada a la contaminación del aire estaba relacionada con mayor riesgo de enfermedad cardiaca, informan que el riesgo es aún mayor entre las personas obesas.

Los investigadores recolectaron datos de 63,940 mujeres posmenopáusicas que participaron en el Women's Health Initiative Study y que nunca habían tenido enfermedad cardiaca. Se le hizo seguimiento a las mujeres durante seis años. Los investigadores hallaron que por cada aumento en la exposición a la contaminación del aire, había un aumento del 62 por ciento en la incidencia mortal y no mortal de enfermedad cardiaca.

"La exposición crónica a la contaminación del aire se relacionó con una mayor incidencia general de enfermedad cardiovascular", escribieron los investigadores. "Un análisis secundario sugirió que el riesgo podría aumentar aún más entre los que eran más obesos, pero que no estaba modificado por otros factores de riesgo tradicionales".

Más información

La American Heart Association le puede dar más información acerca de la buena forma y el ejercicio.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Meghan Warren, pre-doctoral fellow, epidemiology and community health, University of Minnesota, Minneapolis; David L. Katz, M.D., M.P.H., associate clinical professor, public health, and director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; Robert J. Petrella, M.D., Ph.D., associate professor, Schulich School of Medicine, University of Western Ontario; April 30-May 2, 2005, presentations, American Heart Association's annual conference on cardiovascular disease, epidemiology and prevention, Washington, D.C.
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