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Combinación de dos medicamentos podría ser el mejor reemplazo para Bextra y Vioxx

Según un estudio, administrar un analgésico que no es de la familia de los cox-2 y un reductor de acidez es más seguro y barato

VIERNES 15 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- En la era post Bextra y Vioxx, ¿cómo pueden obtener los pacientes de artritis alivio efectivo del dolor al mismo tiempo que protegen sus corazones y estómagos de efectos secundarios peligrosos?

La respuesta puede haber sido dada por un nuevo e importante estudio, que uso modelos de computadora para determinar que una combinación de dos medicamentos (un analgésico que no pertenece a la familia de los cox-2, como Aleve, Advil o Motrin, y un medicamento protector del estómago como Prilosec o Nexium) podría ser la mejor solución para la mayoría de los pacientes de artritis.

De hecho, esta puede haber sido siempre la mejor solución, según algunos expertos.

"Durante años, he estado defendiendo una combinación 'de vuelta al futuro' entre estos dos medicamentos viejos y seguros", apuntó el Dr. Mark Fendrick, antiguo experto en estos asuntos y profesor de medicina interna de la Universidad de Michigan en Ann Harbor.

Aunque no participó en el estudio actual, Fendrick concurrió en que, para la gran mayoría de pacientes, un medicamento tradicional antiinflamatorio no esteroide (AINE) más un reductor de ácido de nueva generación, llamados inhibidores de la bomba de protones (IBP), es la manera más segura y efectiva de aliviar el dolor de las articulaciones sin hacer daño al corazón ni al estómago.

El furor causado por la subclase de medicamentos AINE de la subclase cox-2 comenzó en septiembre pasado, cuando Vioxx fue sacado del mercado luego de que estudios relacionaran su uso a largo plazo con un aumento en el riesgo cardiovascular. Luego, la semana pasada, otro medicamento de la cox-2, Bextra, fue sacado del mercado debido a temores similares, además de evidencia de un aumento en el riesgo de una poco común pero potencialmente mortal reacción cutánea.

La U.S. Food and Drug Administration ha permitido que un tercer medicamento de la cox-2, Celebrex, permanezca en el mercado, aunque con perentorias etiquetas que advierten sobre el posible riesgo cardiovascular. Y en su orden del 7 de abril, la agencia también ordenó advertencias de recuadro negro en todos los medicamentos de receta similares, y cambios en el etiquetado para los medicamentos sin receta parecidos.

Sin embargo, la caída de Bextra produjo la misma pregunta, ¿qué pasa ahora con los usuarios de medicamentos inhibidores de la cox-2?

En la edición del 15 de abril de Arthritis Care & Research, un equipo dirigido por el Dr. Brennan Spiegel, de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles, puede haber provisto una respuesta.

El estudio usó un complejo modelo de computadora para calcular los costos de un año, tanto en términos de los resultados de salud de los pacientes como en el gasto financiero, de tres tratamientos estándares para el dolor crónico de la artritis en un grupo hipotético de pacientes de 60 años de edad. Estos tratamientos incluyeron a un medicamento inhibidor de la cox-2 solo; un AINE tradicional solo; o un AINE más un medicamento IBP, usado para prevenir el daño gastrointestinal común a todos los AINE.

En concurrencia con la práctica médica actual, todos los "pacientes" del modelo hipotético también tomaban una aspirina diaria para la salud de su corazón.

"Lo que encontramos es que, bajo todas las circunstancias que podíamos imaginarnos, no había ningún beneficio de salud o económico por usar inhibidores de la cox-2, en lo absoluto", apuntó Spiegel.

Si bien los cox-2 reducían el dolor de la artritis, los costos relacionados con su uso aumentaron considerablemente cuando los investigadores factorizaron el aumento en la incidencia de ataques al corazón y apoplejías. Y si bien Vioxx, Bextra y Celebrex son algo más seguros para el estómago que los AINE tradicionales, conllevan cierto riesgo en esa área también.

"Lo que sucede con más frecuencia es la dispepsia, síntomas molestos como el dolor de estómago", señaló Spiegel. "Los dolores de estómago en sí cuestan dinero y esa es otra razón por la que vemos una diferencia bastante grande en el costo. Realmente, esto no se había evaluado antes".

Sin embargo, el uso de AINE tradicionales solos aún dejaba a los usuarios con los riesgos gástricos añadidos, de manera que la mejor terapia parece ser combinar un AINE sin receta como Aleve, Motrin o Advil (los dos últimos contienen ibuprofén) con un IBP para calmar el estómago como Nexium, Prevacid o Prilosec.

El estudio fue patrocinado por Tap Pharmaceuticals, los fabricantes de Prevacid, pero Spiegel afirmó que su equipo trabajó duramente para luchar contra cualquier prejuicio potencial a favor de los IBP.

"En realidad dimos muchos pasos para tratar de hacer que fuera lo más difícil posible que la estrategia de los IBP se viera bien", aclaró. "Pero, como el ave fénix que resurge de sus cenizas, salió viéndose bien".

De hecho, Spiegel aconseja usar cualquiera de los IBP: "Por lo que a mí concierne, todos son iguales. Aconsejaría usar el menos costoso".

Subrayó que, a diferencia de los cox-2, hay una gran cantidad de datos de la seguridad a largo plazo de estos medicamentos, los cuales actúan desactivando la producción de ácido en el estómago. "En general, son extremadamente seguros", apuntó.

Fendrick dijo que el estudio más o menos valida lo que ha estado diciendo por años. Considera que, para la mayoría de los pacientes, la combinación de naproxen (Aleve) con un IBP podría ser lo mejor. Esto se debe a que, al igual que en el modelo de Michigan, la mayoría de pacientes mayores que requieren alivio del dolor crónico también toman una aspirina diaria para luchar contra la enfermedad cardiovascular.

"Sin embargo, si toma ibuprofén y aspirina al mismo tiempo, el ibuprofén bloquea el efecto protector de la aspirina sobre el corazón", señaló. A eso se debe que Aleve, que no contiene ibuprofén, podría ser más seguro para los usuarios de aspirina, en contraposición a otros analgésicos AINE como el Advil o el Motrin, que sí contienen ibuprofén.

Fendrick considera que sólo una pequeña fracción de los que sufren de dolor (los que están en un riesgo muy alto de sangrado gastrointestinal) deberían usar Celebrex. "Eso es probablemente apenas un 10 por ciento del mercado", explicó.

También subrayó que no hay una solución "que encaje a todos" los pacientes y que los pacientes tienen que tomar sus decisiones junto con sus médicos, según su perfil específico de riesgo y beneficio.

Más información

Para más información sobre los medicamentos analgésicos para la artritis, visite la Arthritis Foundation.

FUENTES: Brennan Spiegel, M.D., M.S.H.S., assistant professor, medicine, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; Mark Fendrick, M.D., professor, internal medicine, University of Michigan, Ann Arbor; April 15, 2005, Arthritis Care & Research
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