Los riesgos de salud por Katrina podrían durar semanas

La enfermedad intestinal, el Nilo Occidental y la rabia son amenazas potenciales

MARTES 30 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Entre las secuelas de uno de los peores huracanes de la historia de los EE.UU., inundaciones masivas por la Costa del Golfo podrían convertir las áreas afectadas en un criadero para una variedad de serios problemas de salud, afirmaron el martes expertos en huracanes.

"Nadie debe volver a Nueva Orleáns por una semana", afirmó Ivor van Heerden, director del Centro de Huracanes de la Universidad Estatal de Luisiana en Baton Rouge. "No podrían llegar a sus casas. No hay alimentos, no hay agua y cualquier persona que regrese a casa estaría entrando en un lugar inhóspito".

[El martes al final del día, la gobernadora de Luisiana dijo que los residentes que quedan en Nueva Orleáns y los que se encuentran en refugios de tormenta y en el Superdome tendrían que ser evacuados debido a las crecientes aguas de la tormenta y afirmó que la situación era "insostenible" y "descorazonadora", según la Associated Press].

Entre los problemas potenciales para la salud con la llegada del huracán Katrina a la Costa del Golfo el lunes se encuentran enfermedades intestinales debidas al agua potable contaminada y desbordamiento de las aguas residuales.

"Sabemos que Nueva Orleáns está teniendo problemas con sus existencias de agua potable", apuntó van Heerden. "Han perdido presión. Eso significa que no es un sistema contenido".

Y debido a que la ciudad yace por debajo del nivel del mar y depende de una red de bombas, canales y diques, algunos de los cuales ya han dejado de funcionar, también existe el potencial de que aguas residuales sin tratar hayan entrado en el sistema de agua, añadió van Heerden.

"Ahora mismo están intentando hacer que las bombas de drenaje funcionen", aseguró. "Tienen que reparar algunas bombas y estaciones de bombeo.

También existe la posibilidad de que el sistema de agua se haya contaminado con sustancias químicas. Ahora mismo no sabemos que sustancias hay por ahí", agregó van Heerden. "Hemos tenido informes de olor a gasolina en algunas áreas".

Además, los escombros flotantes, que pueden bloquear los canales de drenado y dañar las bombas, harán que reducir la inundación sea muy difícil, apuntó van Heerden.

"Nueva Orleáns parece una zona de guerra, hay escombros por todas partes", dijo.

Además de esos problemas, también existe el riesgo potencial de un aumento en las infecciones del Nilo Occidental en las áreas más afectadas, que van desde Biloxi en el este y las áreas de Gulfport en el Misisipí hasta Alabama y el área costera de Florida, aseguró van Heerden.

"Muy pronto, veremos un aumento bastante dramático en el número de mosquitos", dijo. "Estamos en medio de nuestra temporada de fiebre del Nilo Occidental, así que podría haber un dramático aumento en la tasa de infecciones".

Un aumento en la exposición a la rabia es también una amenaza potencial, legado de la tormenta.

"Muchos animales silvestres se infectan, especialmente los mapaches. Al igual que los humanos, se han quedado sin hogar, buscan refugio, y hay un potencial de que los seres humanos o sus mascotas sean mordidos por estos animales infectados con rabia", apuntó van Heerden.

van Heerden también anotó que ha habido varios reportes de escapes de gas natural y que también existe la posibilidad de que haya escapes de plantas y tuberías de distribución de sustancias químicas.

Además de esos problemas, van Heerden afirmó que habrá un aumento en lesiones relacionadas con traumas. "Por ejemplo, personas que se caen de escaleras, que se electrocutan y los que se lesionan al andar por sus casas, todo lo que aumenta el potencial de tétano".

Para la tarde del martes, cuando las brigadas de rescate apenas comenzaban a alcanzar las áreas más afectadas, los cálculos de muertes eran a lo sumo especulativos, entre 50 y 80. Pero tanto el alcalde de Nueva Orleáns como el gobernador de Misisipí estimaron que esa cifra aumentaría.

Los informes noticiosos señalan los siguientes esfuerzos actuales de rescate:

  • El secretario de Servicios Sanitarios y Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) Mike Leavitt anunció que está haciendo disponibles todos los bienes y recursos de respuesta a emergencias del departamento a los estados, municipalidades, hospitales y otros en necesidad de asistencia sanitaria.
  • La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ubicó 23 equipos de asistencia médica para desastres y siete equipos de rescate alrededor de la región afectada.
  • La FEMA también entregó generadores, lonas y existencias de agua, hielo y comidas preparadas, de acuerdo con las autoridades de la agencia. Y la agencia tiene 500 camiones de hielo, 500 camiones de agua y 350 camiones de comidas disponibles para su distribución en los próximos 10 días.
  • La Cruz Roja Estadounidense, en lo que se considera una de las mayores operaciones de emergencia en su historia, abrió 239 refugios para el lunes en la noche y envió 166 vehículos de respuesta a emergencias y miles de voluntarios al área afectada, según la vocera Renita Hosler.
  • Las agencias privadas de socorro, incluido el Southern Baptist Disaster Relief Fund y Spirit of America, un grupo humanitario, llevaron cocinas móviles y prepararon más de medio millón de comidas calientes para los evacuados el lunes en la noche.
  • La Agencia de Protección Ambiental despachó equipos de emergencia a Luisiana y Texas, debido a la preocupación sobre derrames de aceite y sustancias químicas.
  • El Ministerio de Agricultura dijo que su Servicio de Alimentos y Nutrición suministraría comidas y otras necesidades, como leche para bebé, agua destilada para bebés y cupones de alimentos para emergencias.
  • Y HHS envió a 38 médicos y enfermeras a Jackson, Missouri, para ser usados donde se necesitaran y 30 contenedores de existencias médicas a la Costa del Golfo, incluidos materiales de primeros auxilios, guantes estériles y máscaras de oxígeno.

Más información

La Organización Mundial de la Salud puede darle más información sobre los riesgos para la salud de las inundaciones.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Ivor van Heerden, Ph.D., director, Louisiana State University Hurricane Center, Baton Rouge; wire service reports
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