Rezagos en la calidad de los hospitales que atienden a los menos favorecidos

Estudio halla que la falta de dinero no les permite mejorar

MARTES 13 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que la calidad de la atención de los hospitales que atienden a pacientes menos favorecidos y de escasos recursos, a veces llamados de último recurso, está muy detrás que la de los pacientes que no atienden a este tipo de pacientes.

Estos hospitales, que dependen de fondos estatales y federales de Medicaid y otras fuentes, no cuentan con el dinero para mejorar la calidad de la atención al mismo ritmo que los hospitales que están mejor financiados.

"Los hospitales de último recurso ofrecen una atención de menor calidad que los demás", aseguró la Dra. Rachel M. Wener, investigadora líder, del Centro médico de VA de Filadelfia. "Con el tiempo, la calidad fue menor que la de los demás hospitales".

Esto es importante porque el desempeño del hospital determina la financiación que muchos hospitales reciben según las políticas de pago por desempeño, aseguró Werner. "Los hospitales que no lo están haciendo bien van a verse perjudicados", dijo.

Los hospitales de último recurso tienden a ser urbanos y universitarios, anotó Werner.

"Las finanzas de los hospitales de último recurso con frecuencia son peores que las de los demás hospitales", señaló Werner. "Esto se debe a que le ofrecen más atención a pacientes que no tienen seguro y a los de Medicaid. Con menos dinero, han invertido menos en la mejora de la calidad".

Según el pago por desempeño, un sistema que recompensa la calidad de la atención, a los hospitales de último recurso les va peor, aseguró Werner. "La situación es que los hospitales ricos se hacen más ricos y los pobres, más pobres", dijo.

Su informe aparece en la edición del 14 de mayo de la Journal of the American Medical Association.

En el estudio, el equipo de Werner utilizó datos recolectados entre 2004 y 2006 de 3,665 hospitales, tanto de último recurso como otros.

Los investigadores hallaron que los hospitales que atienden un bajo porcentaje de pacientes de Medicaid tenían significativamente más mejoras en la calidad, en comparación con los hospitales de último recurso.

Por ejemplo, los hospitales que tienen un número bajo de pacientes de Medicaid mejoraron la atención de los pacientes de ataque cardiaco en 3.8 puntos porcentuales, en comparación con los hospitales de último recurso, cuyo desempeño mejoró en 2.3 puntos porcentuales.

Esto significa que hubo una diferencia de 39 por ciento entre hospitales de último recurso y otros en la atención de pacientes de ataque cardiaco. Este mismo patrón se repitió en otras afecciones examinadas, que incluían enfermedad cardiaca y neumonía.

Además, los hospitales que tienen un alto porcentaje de pacientes de Medicaid tenían menos probabilidades de encontrarse entre los de mejor desempeño, según los U.S. Centers for Medicare and Medicaid Services. De hecho, los investigadores hallaron que los hospitales que tenían un porcentaje elevado de pacientes de Medicaid vieron índices de calidad reducidos de 10.1 a 2.8 por ciento en 2006.

Al mismo tiempo, los hospitales que tratan un bajo porcentaje de pacientes de Medicaid vieron un aumento en los índices de calidad de 13.6 a 19.7 por ciento en las tres afecciones medidas.

Werner considera que la solución a estos problemas es suministrarle a los hospitales de último recurso fondos gubernamentales dirigidos especialmente a mejorar la calidad de la atención. "Los incentivos financieros deberían reestructurarse para recompensar esfuerzos en el mejoramiento en lugar de en los logros, lo que beneficiaría a los hospitales de último recuro", dijo.

Si la situación no mejora, la disparidad entre los hospitales sólo empeorará, aseguró Werner.

"Esto es preocupante porque hay personas que dependen de estos hospitales para su atención. Al final, se termina perjudicando a esos pacientes al permitir que la disparidad aumente", aseguró Werner. "Es posible que algunos de estos hospitales se vean forzados a cerrar. Esto es una preocupación porque ofrecen un medio para ofrecerle atención de la salud a muchas personas que no pueden ir a otra parte".

Un experto también considera que el gobierno necesita tomar la iniciativa de mejorar la calidad de la atención en hospitales de último recurso.

"Para mejorar la atención, hay que contar con recursos", señaló el Dr. Donald M. Berwick, profesor de pediatría, gerencia y políticas de salud de la facultad de medicina de la Harvard, y presidente y director general del Institute for HealthCare Improvement. "Este estudio confirma que la organizaciones más recargadas que tienen una existencia precaria van a tener dificultades para hacer mejoras".

Berwick considera que será necesaria una gran inversión de dinero del gobierno para mejorar la calidad de estos hospitales.

"Como país debemos considerar el mejoramiento de la atención de la salud como un bien público", señaló Berwick. "No es sólo un asunto de presión del mercado, sino algo en lo que invertimos como sociedad. Somos un país que necesita atención de salud administrada por el sector público. Necesitamos que la atención de la salud sea justa, lo que significa que necesitamos sistemas de último recurso y que necesitamos ayudarlos".

Más información

Para más información sobre Medicaid, visite el U.S. Centers for Medicare & Medicaid Services.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Rachel M. Werner, M.D., Ph.D., Philadelphia VA Medical Center; Donald M. Berwick, M.D., professor, pediatrics and health policy and management, Harvard Medical School, and president and CEO, Institute for HealthCare Improvement, Boston; May 14, 2008, Journal of the American Medical Association
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