Una encuesta muestra un reducido apoyo a la reforma de salud

Los estadounidenses están divididos en cuanto a seguir adelante con la reforma o esperar; la creación de empleo es la principal prioridad del público

JUEVES, 11 de febrero (HealthDay News/DrTango) -- Aunque la mitad de los estadounidenses desea algún tipo de reforma de salud en los próximos dos años, cerca del 40 por ciento opina que sería bueno que la legislación que proponen los demócratas y el Presidente Barack Obama nunca llegara a materializarse. Además, una cuarta parte de la población no está segura de si la reforma de salud será buena o mala para el país, según halla una nueva encuesta de Harris Interactive/HealthDay.

"En esencia, lo que quieren decir es que quieren la reforma, pero no confían o no quieren lo que ven ahora", dijo Humphrey Taylor, presidente de Harris Poll, un servicio de Harris Interactive.

Aunque reformar la atención de la salud sigue siendo importante para muchos estadounidenses, la cuestión más urgente es resolver la crisis económica, encontró la encuesta.

Cuando se les pidió que escogieran dos prioridades principales para el Presidente y el Congreso, cerca de 8 de cada 10 de los encuestados, independientemente de su inclinación política, eligieron la reducción del desempleo y la creación de nuevos puestos de trabajo como prioridad principal en los próximos meses. Mientras que para los demócratas, la reforma de salud era lo segundo más importante (59 por ciento), para los republicanos lo era evitar un ataque terrorista en Estados Unidos (64 por ciento).

La encuesta de Harris Interactive/HealthDay se realizó en línea del 3 al 5 de febrero e incluyó una muestra representativa a nivel nacional de 2,075 adultos de 18 años en adelante. Los encuestados representaban las tres principales fuerzas políticas: Demócratas (35 por ciento), republicanos (27 por ciento) e independientes (28 por ciento).

John C. Goodman, presidente del Centro Nacional de Análisis Político de Dallas, que respalda la atención de salud de libre mercado, dijo que los hallazgos de la encuesta sugieren que los estadounidenses han perdido la confianza en el Congreso y en la Casa Blanca.

Cuando la mitad de la población cree que no hacer una reforma importante no es algo malo, "es porque están cansados de oír hablar de lo mismo", señaló Goodman, y sostuvo que gran parte del enfoque de la reforma de la atención de la salud se ha puesto sobre sus aspectos más dolorosos, por ejemplo, cómo se va a pagar, qué impuestos se van a aumentar y qué beneficios se recortarán, en lugar de lo que la gente obtendrá de ella.

"Al 80 por ciento o más de la gente que tiene un seguro médico les gusta el plan que tienen, y cuando escuchan al gobierno titubear con su plan, se inquietan", dijo.

Los votantes siguen deseando la reforma de salud, "pero no confían en la legislación", agregó Mark C. Blum, director ejecutivo de America's Agenda: Health Care for All, una coalición de líderes gubernamentales y sindicatos de trabajadores. El proceso no fue lo suficientemente transparente, estuvo cargado de acuerdos con intereses especiales y, en última instancia, los consumidores comprendieron muy poco los detalles de las propuestas de la reforma, apuntó.

"Ese es un gran obstáculo que superar cuando el tiempo pasa demasiado rápido para aprobar la ley este año", dijo Blum.

De acuerdo con la encuesta, apenas el trece por ciento de los republicanos cree que el Presidente debería seguir tratando de aprobar la reforma de salud, mientras que el 68 por ciento apunta que debería esperar otro año. Entre los demócratas, lo contrario es lo verdadero. El 66 por ciento opina que debe seguir presionando ahora y el 18 por ciento prefiere que espere un año.

"La población está claramente dividida, con los republicanos por un lado y los demócratas por el otro, en cuánto a qué tan duro debe presionar el Presidente para que se apruebe la reforma de la atención de salud", destacó Taylor. "La intención del Presidente de seguir intentándolo tiende a ser popular entre la mayoría de los demócratas, pero este apoyo se mantendría sólo si tanto el Presidente como el Congreso pueden presentar una legislación significativa. Si no lo consiguen, causarán mucha decepción".

Los independientes se inclinan más a esperar por la reforma (45 por ciento) que seguir avanzando (39 por ciento).

Aunque los independientes contribuyeron a la elección de Barack Obama como presidente en 2008, los vientos políticos están cambiando, destacó Taylor. "Ese apoyo se ha ido minando, por lo que, de hecho, en muchos temas los independientes tienen una postura más próxima a la de los republicanos que a la de los demócratas", observó.

Otros hallazgos clave de la encuesta:

  • El 42 por ciento de los adultos, y casi una proporción similar de republicanos, de demócratas e independientes opinan que es importante controlar los costos de bolsillo de la atención de salud así como los gastos que cubre el público y los pacientes.
  • El 61 por ciento de los republicanos no quieren que aumenten los impuestos para pagar la reforma de salud, en comparación con el 21 por ciento de los demócratas y el 36 por ciento de los independientes.
  • El 52 por ciento de los demócratas opina que su principal prioridad es garantizar que un gran número de personas disponga de un seguro médico en comparación con el 30 por ciento de los independientes y el 16 por ciento de los republicanos.

"Ocho meses atrás, se consideraba que la cobertura era una prioridad más importante que los costos de control, y ahora las dos prioridades principales tienen que ver los costos de control", apuntó Taylor.

Blum aplaudió la postura de Obama por tratar de "reiniciar" el debate en torno a la atención de la salud hace algunas semanas. El Presidente abogó por una cumbre bipartidista sobre la atención de la salud que fuera televisada a nivel nacional el 25 de febrero, agregó Blum, pero los republicanos y demócratas también se están posicionando para las elecciones de noviembre, así que es poco probable que esto ocurra.

La mejor solución, destacó Blum, sería que un grupo bipartidista independiente fusionara sus ideas y obligara al Congreso a reaccionar. "Sólo así podríamos tener un verdadero debate constructivo para las elecciones de noviembre", destacó.

Más información

Para más información sobre la encuesta, visite Harris Interactive.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango
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