¿Estresado en el trabajo? Una oficina de plan abierto podría ayudar

office plants

LUNES, 20 de agosto de 2018 (HealthDay News) -- Quizá haya llegado el momento de jubilar al cubículo de oficina.

Un nuevo estudio sugiere que los espacios de trabajo abiertos sin divisiones entre los escritorios animan a los empleados a ser más activos y ayudan a controlar el estrés.

"Nos estamos convirtiendo en una fuerza de trabajo cada vez más sedentaria, y cualquier cosa que podamos hacer, incluso de forma pasiva, para aumentar la actividad física tendrá unos enormes beneficios", aseguró el investigador principal, Casey Lindberg.

"No hay una solución universal, dado que las culturas de oficina, los tipos de trabajo y los individuos varían mucho", añadió.

Lindberg es asociado de investigación en el Instituto de Lugar y Bienestar de la Universidad de Arizona, en Tucson.

Él y sus colaboradores siguieron la actividad física y los niveles de estrés de 231 empleados gubernamentales, todos los cuales fueron descritos como sanos. Algunos trabajaban en una oficina abierta, con divisiones bajas entre los escritorios o sin divisiones. Otros trabajaban en oficinas equipadas con cubículos de paredes altas o espacios completamente aislados con paredes.

Los trabajadores en las oficinas abiertas eran un 20 por ciento más activos que los de los cubículos, y un 32 por ciento más activos que sus compañeros que tenían oficinas privadas, encontró el estudio. Y en comparación con los compañeros más sedentarios, los trabajadores más activos tenían unos niveles de estrés fuera de la oficina un 14 por ciento más bajos.

Los investigadores anotaron que los trabajadores de oficina están en riesgo de unos niveles bajos de actividad física y de los problemas de salud relacionados, y que las enfermedades relacionadas con el lugar de trabajo cuestan a la economía de EE. UU. 225 mil millones de dólares al año.

¿Pero cómo ayuda una oficina abierta a que la gente se mueva?

No de la forma que quizá piense.

"La diferencia en actividad en la oficina podría deberse en parte a una mayor concienciación de los demás cuando se está en un ámbito de cubículo abierto", planteó Lindberg.

Esto podría animar a los empleados a moverse para buscar privacidad cuando hablan con otros en persona o por teléfono.

Durante tres días y dos noches, los participantes del estudio usaron dispositivos para monitorizar su corazón y su actividad general. También completaron encuestas cada hora para registrar los cambios en el estado de ánimo en el trabajo. Una encuesta más larga al final midió los niveles generales de estrés.

Tras ajustar por una variedad de factores (como la edad, el sexo y la obesidad), los investigadores observaron que, en general, los hombres eran más activos que las mujeres en la oficina, y que los trabajadores más jóvenes y más delgados estaban menos estresados en el trabajo que sus compañeros de más edad y con más peso.

Y más estrés en el trabajo también se asoció con más estrés en el tiempo libre.

Pero en promedio, se encontró que los que trabajaban en ambientes abiertos tenían significativamente más actividad y menos estrés en el trabajo que los que estaban en ambientes de trabajo menos abiertos.

Dicho esto, Lindberg anotó que aunque un plan de oficina abierto parece asociarse con una mejor salud mental, el estudio no prueba causalidad. Otras características de diseño de la oficina, como el acceso al hueco de las escaleras o los espacios informales de reunión, también podrían afectar al estrés de los trabajadores, apuntó Lindberg.

Aun así, él y su equipo esperan que sus hallazgos conduzcan a "una nueva conversación sobre las ventajas y las desventajas de los distintos aspectos del diseño de las oficinas respecto a los resultados de la salud".

El Dr. Joe Verghese, jefe de las Divisiones de Envejecimiento Cognitivo y Motor en el Colegio de Medicina Albert Einstein, en la ciudad de Nueva York, revisó los hallazgos.

"Tiene sentido que los ambientes del lugar de trabajo, donde las personas pasan una parte importante de sus días de semana, pudieran influir en los niveles de estrés", comentó.

"Una salvedad es que hay una variedad de factores (como el tipo de trabajo, el flujo de trabajo, la educación, las diferencias culturales y sexuales, y los tipos de personalidad) que podrían también influir en los niveles de estrés", añadió Verghese.

Pero el posible vínculo entre las estructuras de las oficinas y el estrés "debe animar a que se realice más investigación sobre los diseños de oficina óptimos", planteó.

El estudio aparece en la edición actual en línea de la revista Occupational and Environmental Medicine.

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. provee más información sobre el estrés y la gestión del estrés.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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FUENTES: Casey M. Lindberg, Ph.D., M.Arch., postdoctoral research associate, University of Arizona Institute on Place and Wellbeing, Tucson; Joe Verghese, M.B.B.S., professor, neurology, and chief, Divisions of Cognitive and Motor Aging, Albert Einstein College of Medicine, New York City; current 2018 (online) Occupational and Environmental Medicine
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