Ensayo en vacuna contra la culebrilla resulta exitoso

Expertos señalan que ahora debería ponerse a la disposición de personas mayores

MIÉRCOLES 1 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- Una nueva vacuna contra la culebrilla previene la enfermedad en casi el 51 por ciento de los vacunados y reduce de forma drástica la gravedad de la condición en aquéllos que la desarrollan, según muestra un estudio reciente.

La culebrilla, también conocida como herpes zoster, es una infección de la piel y los nervios muy dolorosa que es causada por el mismo virus de la varicela. Aquéllos que han padecido varicela o fueron vacunados contra esta enfermedad están en riesgo de desarrollar culebrilla posteriormente en la vida. El virus permanece en estado letárgico en las células de los nervios en todo aquel que ha sufrido de varicela de niño, y puede volverse activo más tarde en la vida.

La culebrilla es tan común que la mita de los que viven hasta los 85 años la padecerá. Se estima que más de 1 millón de nuevos casos de culebrilla ocurren en los Estados Unidos cada año.

La culebrilla se caracteriza por dolor en un área de la piel en un lado del cuerpo o de la cara, y erupciones en forma de ampollas. La culebrilla también tiene efectos secundarios que van desde dolor prolongado hasta infección de la espina dorsal o apoplejía.

El ensayo fue conducido bajo el auspicio del Programa de Estudios Cooperativos de la Administración de Veteranos y financiados por la VA y Merck & Co., Inc., quienes suministraron las vacunas y el placebo. El informe aparece publicado en la edición del 2 de junio del New England Journal of Medicine.

En este ensayo de 10 años, el número de casos de culebrilla se redujo drásticamente, de acuerdo con el autor del estudio, el Dr. Michael N. Oxman, experto en enfermedades infecciosas de la Administración de Veteranos del Sistema de Cuidados de Salud de San Diego. "En personas de 60 años o más, se redujo la ocurrencia a la mitad", manifestó. "También se redujo de forma marcada la gravedad en aquéllos que recibieron la vacuna pero que desarrollaron la culebrilla".

En el ensayo, designado como Estudio de Prevención de la Culebrilla, el equipo de Oxman reclutó a más de 38,500 hombres y mujeres de 60 años o más. La mitad recibió la vacuna y a la otra se le administró un placebo. Esta vacuna es una versión de mayor potencia de la vacuna contra la varicela para los niños. De hecho, es 14 veces más potente, anotó Oxman.

Durante más de tres años de seguimiento, hubo 642 casos de culebrilla en el grupo con placebo, en comparación con 315 en el grupo vacunado. Asimismo, entre aquéllos que desarrollaron culebrilla, el dolor y las molestias se redujeron en 61 por ciento en las personas vacunadas en comparación con aquéllas que tomaron el placebo.

Igualmente, aquéllos que recibieron la vacuna y adquirieron al culebrilla fueron solamente un tercio más propensos a desarrollar neuralgia postherpética, una forma crónica de dolor nervioso que es la complicación seria más común de la culebrilla, en comparación con los que recibieron placebo, reportó Oxman.

"Si busca buenas ideas en la medicina, tendrá suerte si la mitad de ellas no se van al traste", señaló Oxman. "Todos nosotros nos sentimos muy gratificados y gratamente sorprendidos con el resultado de este ensayo".

Oxman cree que estos hallazgos muestran la seguridad y eficacia de la vacuna. "No veo porque estos resultados no serían aceptados", manifestó. "Recomendaría la vacuna para cualquiera de mis amigos, parientes y pacientes que tenga 60 años o más".

Sin embargo, Oxman advirtió que aquéllos cuyos sistemas inmunológicos están comprometidos y los que hayan padecido culebrilla probablemente no deberían recibir esta vacuna. Y para los adultos que no hayan sufrido de varicela, Oxman recomienda la vacunación junto con la vacuna para la varicela infantil.

"Este es un resultado impresionante", dijo el Dr. Donald H. Gilden, neurólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. "Creo que cualquier adulto que tenga un historial de varicela debería vacunarse".

Gilden, autor de un editorial acompañante, no considera que la U.S. Food and Drug Administration debiera requerir otro ensayo antes de aprobar la vacuna. "Si se basan en estos hallazgos tan impresionantes, deberían comercializar la vacuna. Todos los adultos deberían recibir la vacuna, pero a los primeros 200,000 que lo hagan se les debe seguir muy de cerca".

Más información

La American Academy of Family Physicians tiene más información sobre la culebrilla.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Michael N. Oxman, M.D., Veterans Administration San Diego Healthcare System, San Diego; Donald H. Gilden, M.D., University of Colorado Health Sciences Center, Denver; June 2, 2005, New England Journal of Medicine
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