Escanografía cerebral podría detectar la progresión del Alzheimer

Según los investigadores, en el futuro, nuevas tecnologías podrían identificar a las personas en riesgo

MARTES 15 de noviembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Una nueva tecnología de escanografía cerebral podría ayudar a identificar cómo progresa la enfermedad de Alzheimer y quién es propenso a sufrirla, sugieren dos nuevos estudios.

Ambos estudios serán presentados el martes en la reunión anual de la Society for Neuroscience, en Washington, D.C.

En el primer estudio, investigadores presentaron los resultados preliminares de una nueva técnica que utiliza un marcador radioactivo, llamado Compuesto B de Pittsburgh (PIB), más escanografías por TEP para dar seguimiento a la progresión de los característicos depósitos de proteína en los cerebros de pacientes de Alzheimer.

Debido a que el PIB se une a estos depósitos de beta amiloide en el cerebro, los investigadores pueden ver la acumulación de placa y cómo cambia con el tiempo.

"Esta tecnología nos permite por primer vez ver los cambios en los cerebros de los pacientes, lo que antes sólo podíamos hacer con una autopsia", afirmó el investigador líder, el Dr. William E. Klunk, profesor asociado de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y coinventor de la técnica.

En el estudio, el equipo de Klunk usó la técnica para estudiar los cerebros de cinco pacientes de Alzheimer, cinco pacientes normales, y cinco pacientes con otro tipo de demencia, llamada demencia de Lewy Body.

Los investigadores pudieron usar esta técnica para ver los cambios en el cerebro, explicó Klunk. "Podemos ver dónde se inician estos depósitos de beta amiloide, en qué partes del cerebro comienzan, y cómo progresan con el tiempo".

El descubrimiento podría permitir a los investigadores comprender más acerca de la enfermedad, al mismo tiempo que ayudar en el desarrollo de los medicamentos. "Primero necesitamos saber cuál es la historia natural de los cambios de la amiloide en el cerebro con Alzheimer", apuntó Klunk. "Una vez sepamos qué es normalmente, podemos evaluar medicamentos y elegir los que son mejores para cambiarlo".

Klunk advirtió que su trabajo aún está en una etapa inicial de desarrollo. "Esto no es algo que las personas pueden pedir a su médico que haga", señaló. "Eso sucederá en algunos años".

En el segundo estudio, investigadores usaron una combinación de escanografías PIB y TEP, junto con análisis del fluido cerebroespinal (FCE) para encontrar marcadores que puedan predecir la enfermedad de Alzheimer.

"Nuestra meta es identificar biomarcadores para poder diagnosticar a las personas en una etapa inicial de la enfermedad, ojalá incluso antes de que se inicien los síntomas cognitivos", afirmó la investigadora principal Anne Fagan Niven, profesora asociada de investigación de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis.

En su estudio, el primero de su tipo en humanos, Fagan y sus colegas estudiaron a 24 personas, a algunas de las cuales se les había diagnosticado enfermedad de Alzheimer muy leve y otros que eran cognitivamente normales. Los participantes se sometieron a una punción espinal para recolectar FCE y también se les practicaron escanografías de PIB/TEP.

La mayoría de las personas no tenían placas amiloideas en sus cerebros, pero algunas sí, según encontró el equipo de San Luis. "De todas las personas que obtuvieron un hallazgo PIB positivo, absolutamente todas tenían también niveles reducidos de un péptido llamado beta amiloidea 42 (A-beta 42) en su FCE", apuntó Fagan. A-beta 42 es el ingrediente principal de las placas cerebrales.

"Para nuestra sorpresa, tres de las personas que obtuvieron un PIB positivo y tenían niveles bajos de A-beta 42 eran clínicamente normales", señaló Fagan.

Fagan cree que la presencia de placas amiloideas y niveles bajos de A-beta 42 en estos pacientes podría ser una señal de enfermedad de Alzheimer preclínica. "Por supuesto, no podemos probarlo", afirmó. "Necesitamos darles seguimiento por un tiempo para ver si están en riesgo de demencia".

"En mis sueños, veo que 10 ó 20 años en el futuro, las personas de 50 a 55 años obtendrán una evaluación cognitiva, una escanografía PIB seguida por una prueba de FCE, en combinación con marcadores genéticos", especuló Fagan. "Y el médico podrá decirle a las personas individualmente cuál es su riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer".

Fagan considera que para ese entonces habrá maneras de tratar o ralentizar efectivamente el Alzheimer.

Un experto considera que ambos estudios son importantes, pero aún experimentales.

Estos son estudios pequeños, anotó Mony de Leon, profesor de psiquiatría y director del centro para Salud del Cerebro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. "¿Resultarán útiles? Quizás".

Los valores pronosticadores del método basado en FCE para identificar el Alzheimer de manera precoz todavía necesitan ser probados, apuntó de Leon. "Hay que hacer una proyección hacia el futuro", afirmó.

"Las primeras evidencias son esperanzadoras" para ambos estudios, subrayó de Leon, "pero se necesita más evidencia".

Sin embargo, toda esta investigación es un paso en la dirección correcta.

"Los investigadores realmente se están acercando a algunos de los marcadores de la enfermedad de Alzheimer, haciendo que una futura prueba de diagnóstico sea todavía más probable que hace unos meses", afirmó de Leon.

Más información

Para más información sobre la enfermedad de Alzheimer, visite la Alzheimer's Association
Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: William E. Klunk, M.D., Ph.D., associate professor, psychiatry, University of Pittsburgh School of Medicine; Anne Fagan Nevin, Ph.D., research associate professor of neurology, Washington University School of Medicine, St. Louis; Mony de Leon, Ph.D., professor, psychiatry and director, Center for Brain Health, New York University School of Medicine, New York City; Nov. 15, 2005, presentations, Society for Neuroscience annual meeting, Washington, D.C.
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