Llegar a los cien no significa vivir mal

Un estudio encuentra que permanecer sano e independiente es generalmente lo que hace que la gente llegue a esta edad

MARTES, 19 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Vivir más, incluso más allá de los cien años, no significa necesariamente que los una persona vaya a pasar sus últimos años enferma o discapacitada, según informan investigadores daneses. El estudio encontró que eso se debe a que los muy ancianos típicamente disfrutan de vidas sanas e independientes a pesar de su avanzada edad.

"Este hallazgo no es sorprendente", apuntó el Dr. James S. Goodwin, profesor de geriatría y director del Centro Sealy del envejecimiento de la Extensión médica de la Universidad de Texas en Galveston. "Porque cuando se piensa lógicamente, el motivo de que vivamos más es que estamos más sanos. Y si estamos más sanos a cualquier edad, entonces es menos probable que resultemos discapacitados".

El nuevo hallazgo se basa en evaluaciones de la salud física y mental de ciudadanos daneses mayores de 90 años. Se evaluó periódicamente la capacidad de estas personas mayores para cuidar de sí mismas a medida que se acercaban a un siglo de edad.

Goodwin, que no participó en el estudio, considera que éste también refuta la idea prevalente de que una población envejeciente conllevará unos gastos de atención de salud estratosféricos. Tales teorías proponen que "los hogares de ancianos no darán abasto a medida que más gente dura más tiempo discapacitada", apuntó Goodwin. "Pero en realidad, no ha resultado así".

El nuevo estudio fue dirigido por el Dr. Kaare Christensen, del Centro danés de investigación del envejecimiento de la Universidad del sur de Dinamarca en Odense. El equipo informó sobre sus hallazgos en la edición del 18 al 22 de agosto de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Para medir las tendencias recientes de calidad de vida entre los llamados "súper ancianos", el equipo de Christensen lanzó encuestas de salud mental y física en 1998 que se enfocaron en un grupo inicial de casi 2,300 hombres y mujeres daneses, todos nacidos en 1905.

Al inicio del estudio, los investigadores no excluyeron a nadie por problemas anteriores de salud o el estado cognitivo. En total, se llevaron a cabo cuatro encuestas (una aproximadamente cada dos años) y todas dieron seguimiento al mismo grupos de individuos a medida que pasaban de 92 a cien años.

Para la última encuesta en 2005, apenas 166 de los participantes estaba vivo. Sin embargo, los autores del estudio observaron que entre los súper ancianos que seguían con vida en cada encuesta, el porcentaje que aún podía mantener un estilo de vida funcionalmente independiente permaneció casi constante.

En las encuestas, los que fueron considerados mental y físicamente "independientes", es decir, capaces de realizar tareas básicas por sí mismos al mismo tiempo que permanecían libres de discapacidades cognitivas, sensoriales o físicas, declinaron sólo "muy modestamente" de 39 por ciento a los 92 a 33 por ciento a los cien, según informaron los investigadores.

Según los investigadores, los pacientes que llegaron a los cien estaban, por definición, suficientemente sanos para hacerlo mientras que los que no estaban tan sanos murieron antes. Señalaron que este hallazgo indicaba que cualquier aumento en el número de los súper ancianos no se traducirá necesariamente en un aumento marcado en los gastos de atención de salud.

"Es una excelente noticia que puedo darle a algunas personas muy viejas", anotó Goodwin. "Puedo decirle a mis pacientes mayores que sus probabilidades de poder cuidarse a sí mismos dentro de diez años son las mismas que ahora".

Por su parte, el Dr. Thomas Perls, profesor asociado de medicina y geriatría en el Centro médico de Boston, compartió la interpretación optimista de los hallazgos de Goodwin, al mismo tiempo que describía la dinámica de independencia con la edad como una "supervivencia del más fuerte" geriátrica.

"Como me gusta decir, mientras más viejo esté, más sano ha sido", aseveró. "De manera que llegar a los cien es realmente un fenómeno de la supervivencia. Y la gente que alcanza esa edad necesariamente tiene que haber estado libre de discapacidad, no sólo a principios de sus 90, sino más bien la mayor parte de sus vidas".

Más información

Para más información sobre un envejecimiento saludable, visite el National Institute on Aging.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: James S. Goodwin, M.D., professor, geriatrics, director, Sealy Center on Aging, University of Texas Medical Branch, Galveston, Texas; Thomas Perls, M.D., associate professor, medicine and geriatrics, Boston Medical Center, Boston; Aug. 18-22, 2008 Proceedings of the National Academy of Sciences
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