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Muchos neoyorquinos no se hacen chequeos para el cáncer de colon

Investigadores aseguran que los hallazgos podrían reflejar tendencias nacionales

LUNES 25 de julio (HealthDay News/HispaniCare) -- Un reciente estudio señala que poco más de la mitad de los residentes de la ciudad de Nueva York mayores de 50 años se somete a chequeos oportunos para el cáncer colorrectal según recomiendan los expertos.

Según los investigadores, eso significa que alrededor de un millón de adultos de la Gran Manzana actualmente están en riesgo de vivir con cáncer de colon no detectado.

El hallazgo especialmente descorazonador porque la ciudad de Nueva York tiene una de las concentraciones más altas de gastroenterólogos de los EE.UU.

"No nos hacen falta ni hospitales ni clínicas de cuidado ambulatorio, ni siquiera expertos para realizar los chequeos", anotó Lorna E. Thorpe, investigadora líder y vicecomisionada de salud de la división de epidemiología del Department of Health and Mental Hygiene (NYC DOHMH) de la ciudad de Nueva York. "Pero la evaluación para el cáncer de colon está subutilizada por todo el país, así que los bajos índices de chequeo aquí en Nueva York probablemente sean similares al promedio nacional".

Según la American Cancer Society, el 95 por ciento de cánceres de colon o recto comienzan en las paredes del tracto y generalmente se manifiestan con bultos de tejido llamados pólipos. Debido a que el cáncer colorrectal generalmente tarda años en desarrollarse, la evaluación permite a los médicos identificar y extirpar esos pólipos precancerosos para prevenir el cáncer.

Las directrices ciudadanas actuales, establecidas por el NYC DOHMH en 2003, recomiendan que todos los hombres y mujeres saludables mayores de 50 se hagan una colonoscopia una vez cada diez años.

Para realizar una colonoscopia se inserta un tubo equipado con vídeo a través del recto cuyo grosor es similar al de un dedo para que el médico pueda examinar el colon a fin de determinar la presencia de cambios cancerosos o precancerosos.

Para los pacientes que no desean realizar el procedimiento, la ciudad recomienda otro método de evaluación que no es tan óptimo, llamado prueba anual de sangre oculta en las heces, en la que se analizan muestras de deposición para la evidencia de sangre.

Las directrices nacionales (como las de la American Cancer Society) también podrían incluir la opción de un examen por sigmoidoscopio. En una sigmoidoscopia, los médicos hacen uso de un dispositivo más corto para examinar únicamente la parte inferior del colon.

En su informe en la edición del 1 de septiembre de Cancer, Thorpe y sus colegas analizaron los resultados de una encuesta telefónica de 2003 en la que se entrevistó a más de 10,000 neoyorquinos adultos de todos los distritos municipales y etnias.

A los participantes se les preguntó acerca de su estado de salud, la cobertura de su seguro de salud, comportamientos generales de salud, experiencia con el cuidado médico preventivo y sus hábitos en cuanto a la evaluación del cáncer. También se tomaron en cuenta los ingresos, la raza y el nivel educativo, así como las rutinas de actividad física y si el participante fumaba o no.

Los investigadores informan que entre los más de 3,600 hombres y mujeres de 50 años o más, apenas el 55 por ciento aseguró que se había sometido a un examen de cáncer colorrectal dentro del plazo recomendado.

Ese porcentaje aumentó al 60 por ciento para los mayores de 65 entre todas las razas. Sin embargo, aunque se encontró que el 60 por ciento de los blancos de todas las edades se había sometido a los exámenes apropiados, las cifras se redujeron al 52 por ciento cuando se trató de negros e hispanos y a apenas 36 por ciento entre hombres y mujeres asiáticos.

En general, los hombres tenían probabilidades de haberse sometido a una colonoscopia o sigmoidoscopia, mientras que los hombres de mayor edad tenían más probabilidades de someterse a estas pruebas que las mujeres mayores.

Thorpe y su equipo hallaron que la brecha entre los sexos era más notable entre los asiáticos, pues notaron que los hombres tenían dos veces más probabilidades de hacerse el chequeo que las mujeres.

En general, los niveles de ingresos más altos, el mayor nivel educativo, la mayor participación en actividades saludables así como el mayor uso de cuidado preventivo de la salud se relacionaron con la mayor probabilidad de realizarse la prueba para el cáncer colorrectal. Los fumadores tenían menos probabilidades de hacerse las pruebas y apenas el 24 por ciento de los que no tenían seguro de salud se habían sometido a los exámenes oportunos.

Según los investigadores, muchos entre el millón de neoyorquinos que no se ha realizado el examen y que está en riesgo de cáncer colorrectal tenían más probabilidades de ser pobres, no tener seguro, ser asiáticos, mujeres y / o fumadores.

La American Cancer Society calcula que a más de 140,000 hombres y mujeres se les diagnostica cáncer colorrectal cada año en los EE.UU, y más de 50,000 mueren por causa de la enfermedad cada año.

Los investigadores anotan que la evaluación del cáncer colorrectal es sumamente eficaz para detectar el cáncer a tiempo, lo que lleva a reducciones significativas en la mortalidad. También agregaron que los exámenes tienen una mejor relación costo beneficio que los de cáncer de mama o cervical.

"Si tuviéramos índices de chequeo cercanos al 80 y el 90 por ciento, estaríamos salvando miles de vida sólo aquí en Nueva York", aseguró Thorpe, quien sostiene que las estadísticas de esas ciudad reflejan un problema de magnitud nacional.

"Este es un cáncer con el que podemos hacer algo", aseguró. "Esta es posiblemente la prueba de diagnóstico para el cáncer más eficaz que tenemos, mucho más que una mamografía o una citología, que se usan con mucha mayor frecuencia. Así que este es el único cáncer para el que contamos con una evaluación que realmente funciona para prevenir, no sólo para detectar".

La Dra. Judith Collins, jefa de la sección de gastroenterología del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Pórtland, Oregón, estuvo de acuerdo.

"Este es un asunto de salud pública muy importante", dijo Collins. "Cómo estamos hablando de analizar muestras fecales o mirarle a alguien el colon, quizá no sea algo socialmente aceptable y no se perciba como muy agradable. Sin embargo, se ha hecho una gran labor parar promover las mamografías y esto es quizá... igual de crítico. Entonces, necesitamos educar mejor para reducir los miedos y preocupaciones, y para recalcar la importancia del examen diagnóstico del cáncer de colon".

Más información

Para más información sobre el cáncer de colon, visite la American Cancer Society.
Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Lorna E. Thorpe, PhD, deputy commissioner of health, NYC Department of Health and Mental Hygiene, Division of Epidemiology , New York City; Judith Collins, MD, section chief, gastroenterology, Veterans Affairs Medical Center, Portland, Oregon and associate professor, medicine, Oregon Health and Sciences University, Portland; September 1, 2005 Cancer.
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