Pensamientos suicidas se pueden controlar en ancianos

Pero muy pocos reciben el cuidado necesario

Martes, 2 de marzo (HealthDayNews) Educar a los doctores y usar "cuidadores" cuando se trata a personas mayores con depresión no sólo disminuye dicha condición, también reduce los pensamientos suicidas.

Aunque existen muchas interrogantes acerca de la aplicación en el mundo real de estos hallazgos, que aparecen en la edición del 3 de marzo de la Journal of the American Medical Association, los investigadores han arrojado luz al olvidado campo.

"La mayoría de los aspectos impactantes del suicidio en las personas de edad avanzada, especialmente varones, es que reciben poca o ninguna atención", indicó el doctor Anand Kumar, profesor de psiquiatría en la Universidad de California, Los Angeles, y presidente de la Asociación Americana de Psiquiatría Geriátrica. "Lo que es positivo acerca de esto es que la atención a la salud pública, aunque en pequeña escala, se está prestando a un tema muy importante".

Nancy Osgood, profesora de gerontología en Virginia Commonwealth University Medical College of Virginia, indicó que el hallazgo ofrece esperanza. "Esto mostró que se puede hacer algo para reducir la severidad de la depresión y la idea del suicidio en adultos de edad avanzada. No sabíamos esto antes".

Sin embargo, advierte, "podría ser posible hacerlo en el mundo real, pero sería costoso".

Aunque las personas mayores representan aproximadamente 13 por ciento de la población, comprenden 18 por ciento de los intentos de suicidio. La depresión es un principal factor de riesgo para este grupo.

A pesar de estos números, la enfermedad es con frecuencia impropiamente diagnosticada y tratada, especialmente en ambientes de cuidado primario.

"A menudo la depresión no se identifica en el cuidado primario", manifestó la autora Martha L. Bruce, profesora de sociología en psiquiatría el Colegio Médico Weil en la Universidad de Cornell en White Plans, Nueva York. "Aquí vas a encontrar pacientes que tienen problemas. Es una población olvidada".

El estudio actual examinó el impacto de una intervención específica en ambientes de cuidado primario. Los autores del estudio enlistaron personas de edad avanzada en 20 prácticas de cuidado primario en Nueva York, Filadelfia y Pittsburgh. Las prácticas se seleccionaron al azar para proporcionar bien fuera el "cuidado usual" o bien una intervención especial diseñada para este estudio.

En el grupo de la intervención, los médicos trabajaron estrechamente con los "cuidadores encargados de la depresión" quienes los ayudaron a reconocer la depresión en pacientes y dieran recomendaciones de tratamiento. Primero se recetó Inhibidores de Recaptación Selectiva de Serotonina (SSRI) a los pacientes deprimidos. Si la personan no desea tomar medicamento el médico recomendó psicoterapia con el cuidador. Los cuidadores encargados de la depresión eran profesionales tales como trabajadores sociales, enfermeras y psicólogos. Los patrocinadores del estudio pagaron por el tratamiento.

La severidad de la depresión y la ideación del suicidio se midieron al comienzo del estudio y cuatro, ocho, y un año después.

Las personas tratadas por los cuidadores eliminaron los pensamientos suicidas con mayor rapidez. Al final de los cuatro meses los índices de "ideación suicida" habían disminuido 12.9 puntos de porcentaje, en comparación con 3 puntos en el grupo de cuidado usual.

El grupo intervenido también mostró una revista para el tratamiento y una reducción en la severidad de sus síntomas. A los ocho meses aproximadamente 70 por ciento de la intervención de pacientes quienes habían tenido pensamientos suicidas no los volvió a tener, en comparación con 44 por ciento de los pacientes del "cuidado usual". Los efectos se reflejaron más dramáticamente en participantes con depresión mayor.

El estudio no tuvo una muestra lo suficientemente grande para evaluar los intentos de suicidio o el suicidio.

"Esto es sólo lidiar con la ideación del suicidio", indicó el doctor Herbert Hendin, director médico de la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio en la ciudad de Nueva York. "La ideación del suicidio depende de cuán seria es y cuán preocupada la persona está. En muchos pacientes, la ideación no es severa. La ideación transitoria del suicidio en personas deprimidas es muy común".

La pregunta real es si una práctica tal se puede ofrecer en el mundo real. Kumar reconoce que la semilla de una idea se ha plantado y la intervención es "potencialmente realista".

"En cierto modo dirige la atención en algo que se está escondiendo por debajo el radar", expuso. "Es el primer estudio en demostrar que las intervenciones psiquiátricas son muy útiles en un ambiente de cuidado primario. Este tratamiento es un método contra la depresión muy bien establecido, pero en un ambiente donde las personas no reciben tratamiento".

Bruce considera que el modelo es factible, pero su costo-efectividad y otros aspectos necesitan trabajarse. "El siguiente paso es evaluar cómo se toma algo como esto, se sostiene y se extiende a otras prácticas", afirmó. "Esto es una gran preocupación. ¿Cómo se lleva esto a la vida real?".

Otros creen que podría haber formas de modificar la práctica para hacerla factible.

"Si nos concentramos en la severidad de los pacientes deprimidos [que es donde el estudio demuestra la mejoría más dramática], si se puede enseñar a los médicos a identificar fácil y adecuadamente personas mayores con depresión severa en sus oficinas, creo que sería menos costoso", argumento Osgood. De manera alternativa, añadió, quizás las personas que no están tan altamente adiestradas como los cuidadores en este estudio se podrían adiestrar para cuidado coordinado.

Más información

Para más sobre la prevención de suicidio, visita la ¿ Asociación Americana para la Prevención del Suicidio o el ¿ Cirujano General de los EE.UU. La ¿ Asociación Americana de Psiquiatría Geriátrica tiene más sobre la salud mental en las personas mayores, así como la Asociación Psiquiátrica Americana

Derechos de autor, HealthDay 2004

Fuentes: Herbert Hendin, M.D., director médico, Fundación Americana para la Prevención del Suicidio, ciudad de Nueva York; Nancy Osgood, Ph.D., profesor, gerontología, Virginia Commonwealth University Medical College of Virginia, Richmond; Anand Kimar, M.D., profesor, psiquiatría, Universidad de California, Los Angeles, y presidente, Asociación Americana de Psiquiatría Geriátrica; Martha L.Bruce, Ph.D., profesor, sociología y psiquiatría, Colegio Médico Weill de la Universidad de Cornell, White Plains, N.Y.; 3 de marzo de 2004, Journal of the American Medical Association

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