Un estilo de vida saludable aumenta la longevidad entre las mujeres

Un estudio muestra que vivir bien puede reducir el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca y cáncer

MARTES, 16 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las mujeres que no fuman, mantienen un peso saludable, llevan una dieta saludable y hacen ejercicio de manera regular reducen significativamente su riesgo de morir por cualquier causa, y sobre todo de enfermedad cardiaca y cáncer, según informan investigadores de la Universidad de Harvard.

Aunque el hallazgo parece obvio, los científicos tienen la esperanza de que al mostrar los resultados a largo plazo de una vida sana, la gente verá que los cambios en el estilo de vida pueden reducir el riesgo de muerte por afecciones como la enfermedad cardiaca y el cáncer.

"Nuestros hallazgos sugieren que la combinación de factores del estilo de vida tiene un impacto sustancialmente mayor sobre la supervivencia que cualquier factor en sí", afirmó el investigador principal Rob M. van Dam, profesor asistente de medicina del Laboratorio Channing, el Hospital Brigham y de mujeres, y la Facultad de medicina de la Harvard.

Claramente, evitar fumar es de vital importancia para la salud, pero la actividad física regular, una dieta saludable y la gestión del peso pueden resultar en grandes beneficios adicionales para la salud, enfatizó van Dam. "Los resultados del estudio refuerzan la necesidad de reforzar los esfuerzos de salud pública dirigidos al tabaquismo, además de los esfuerzos que facilitan que la gente mantenga un peso y dieta saludables y que realicen actividad física regularmente", apuntó.

El informe fue publicado en la edición en línea del 17 de septiembre de la revista British Medical Journal.

Para el estudio, el equipo de van Dam recolectó datos sobre 77,782 mujeres que participaron en el Estudio de la salud de las enfermeras llevado a cabo en el Hospital Brigham y de mujeres. Durante 24 años a partir de 1980, las mujeres del estudio respondieron a preguntas anuales sobre el estilo de vida y la salud. En ese periodo, 8,882 mujeres murieron, 1,790 de enfermedad cardiaca y 4,527 de cáncer.

Para las mujeres que nunca fumaron, llevaban una dieta sana, no engordaron y se mantenían físicamente activas, los investigadores calcularon que el riesgo general de muerte se redujo en 55 por ciento. Además, estas mujeres tenían una reducción del 44 por ciento en el riesgo de morir de cáncer y de 72 por ciento en el riesgo de morir de enfermedad cardiaca, según encontró el grupo de van Dam.

Al evaluar factores de riesgo individuales, los investigadores calcularon que el 28 por ciento de las muertes se debían a fumar, el 14 por ciento al sobrepeso, el 17 por ciento a la falta de actividad física y el 13 por ciento a no llevar una dieta saludable. Los investigadores señalaron que entre las mujeres que no fumaban el 22 por ciento de las muertes se debieron al sobrepeso.

Además, 7 por ciento de las muertes se atribuyeron a no beber una cantidad de leve a moderada de alcohol, lo que se relacionó con un menor riesgo de morir por enfermedad cardiaca. Sin embargo, el uso excesivo de alcohol se relacionó con un mayor riesgo de morir de cáncer.

"Seguir los consejos sobre una combinación de factores de estilo de vida (no fumar, dieta y peso saludables, actividad física regular) puede tener un gran impacto en evitar la muerte prematura", subrayó van Dam. "Esto es así incluso con cambios modestos en el estilo de vida, como 30 minutos al día de actividad física de intensidad moderada, como caminar a paso vivo".

La Dra. Suzanne Steinbaum, directora de Mujeres y enfermedad cardiaca del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, dijo que el mensaje de este estudio es que las mujeres pueden tomar control sobre su salud.

"En este estudio, observamos un inmenso impacto que estos cinco aspectos de la vida tienen en las causas de muerte", apuntó Steinbaum. "Es alentador. Nos permite comprender que tenemos control de nuestras vidas, nuestro destino", afirmó. "Si realmente hace estas cosas, usted puede vivir más sana, puede vivir más y sus gastos médicos serán menores".

Steinbaum afirmó que es importante que las mujeres comprendan la cantidad de control que tienen sobre su salud. "Usted no es una víctima. No envejece y pasa por la menopausia y se convierte en una vieja enferma. Así no es como funciona. Tenemos que comprender que el envejecimiento no tiene que verse asociado con la enfermedad", apuntó.

Otro experto considera que los médicos necesitan hacer más para promover una vida sana. "Estos hallazgos no son novedosos", afirmó el Dr. Jeffrey S. Berger, del Departamento de medicina cardiovascular de la Universidad de Duke. "Pero realmente envía un mensaje potente a los médicos y a la comunidad de la importancia de actividades de rutina que influyen sobre la mortalidad".

Berger señaló que el mensaje es particularmente importante para los médicos. "Los médicos deben verlo y leerlo, y hacerlo parte de su práctica diaria", aconsejó.

Además de escribir recetas y hablar sobre el último fármaco, es de vital importancia que todo médico pase una cantidad significativa de tiempo con sus pacientes discutiendo estos hechos, que con frecuencia se pasan por alto, añadió Berger.

Más información

Para más información sobre la salud de las mujeres, visite los National Institutes of Health.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Rob M. van Dam, Ph.D., assistant professor, medicine, Channing Laboratory, Brigham and Women's Hospital, and Harvard Medical School, Boston; Jeffrey S. Berger, M.D., Department of Cardiovascular Medicine, Duke University, Durham, N.C.; Suzanne Steinbaum, D.O., director, Women & Heart Disease, Lenox Hill Hospital, New York City; Sept. 17, 2008, British Medical Journal, online
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