CDC: Artritis fuera de control, creciendo y costosa

Según los hallazgos, 1 de cada 4 personas tiene la enfermedad y consume el 1 por ciento del PIB

JUEVES 13 de mayo (HealthDayNews/HispaniCare) -- Uno de cada cuatro adultos en los EE.UU. tiene artritis diagnosticada por un médico. El problema probablemente crecerá a medida que las personas de la generación de "baby boomers" envejezcan y los estadounidenses engorden, según las nuevas estadísticas del gobierno.

En 1997, el año más reciente con estadísticas disponibles, los costos de esta enfermedad alcanzaron $86.2 miles de millones, un increíble 1 por ciento del producto interno bruto de los EE.UU.

"El dinero usado para tratar la artritis y de los ahorros perdidos es equivalente a una recesión crónica", afirmó Louise Murphy, una epidemióloga bajo contrato de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention, y una de las autoras de los nuevos hallazgos publicados en la edición del 14 de mayo de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Este informe es el primero en examinar la preponderancia de la artritis estado por estado. En total, se examinaron 30 estados.

De acuerdo a los CDC, 49 millones de adultos estadounidenses informaron sobre artritis diagnosticada por un médico en 2001, mientras que 21 millones más reportaron síntomas crónicos de articulaciones (CJS, por sus siglas en inglés).

"Es un problema enorme", declaró Kevin Brennan, vicepresidente principal de políticas de salud de la Arthritis Foundation en Washington, D.C. "Las personas con artritis se siguen muriendo 10 años antes que las personas que no sufren de esta enfermedad. Tenemos mucho por hacer".

La artritis es la principal causa de incapacidad física en los Estados Unidos. Aunque hay más de 100 tipos diferentes de artritis, la más común es la osteoartritis, la cual está relacionado con el envejecimiento, la obesidad y los traumas físicos en las articulaciones.

Las mujeres y las personas de la tercera edad tienen más probabilidades de sufrir de osteoartritis. Pero la afección puede ser ampliamente prevenida y tratada.

"Hay muchas cosas que las personas pueden hacer para ayudarse a sí mismas, como programas de ejercicio, ejercicios acuáticos para disminuir el estrés en las articulaciones, perder peso y fortalecer los músculos. También hay medicamentos que se pueden tomar para el dolor de este tipo", afirmó el Dr. Leonard Serebro, reumatólogo principal de personal en la Ochsner Clinic Foundation en Nueva Orleáns.

El que los estadounidenses lo hagan o no es otra historia.

Los autores del estudio observaron las respuestas a las preguntas sobre artritis que se incluyeron en el Behavioral Risk Factor Surveillance System (BRFSS, sistema de vigilancia de factores conductuales de riesgo) en 30 estados.

A los participantes, a quienes se accedió a través de una encuesta telefónica aleatoria, se les preguntó "¿Le ha dicho alguna vez un doctor u otro profesional de la salud que tiene alguna forma de artritis, artritis reumatoide, gota, lupus o fribromialgia?". Se consideró que los que contestaron sí tenían artritis diagnosticada por un médico.

Serebro señaló que la artritis diagnosticada por un médico tiene más peso que la artritis informada por la misma persona.

La preponderancia de artritis diagnosticada por un médico varió desde un 17.8 por ciento en Hawaii hasta 35.8 por ciento en Alabama. La media fue de 27.6 por ciento. En todos los estados, las personas mayores y las mujeres tenían más probabilidades de sufrir de artritis.

La artritis posible, o sea, la artritis informada por las mismas personas pero no diagnosticada por un médico, varió desde un 10.3 por ciento en Hawaii hasta un 21.3 por ciento en Iowa, y la media fue de 17.3 por ciento.

Wyoming tuvo los costos relacionados con artritis más bajos ($121 millones), mientras que California tuvo los más altos ($8.3 mil millones).

Las tendencias futuras podrían ir hacia un aumento o una disminución, dependiendo de qué tan bien se cuiden los estadounidenses. Por un lado, dijo el Dr. Chad Helmick, uno de los autores del estudio y un epidemiólogo médico del Arthritis Program, "la población está envejeciendo y también estamos en medio de una epidemia de obesidad". Ambos factores significan un mayor riesgo de osteoartritis.

Por otro lado, añadió Helmick, "las personas pueden cambiar su conducta y convertirse en físicamente activas y tener un peso saludable".

Brennan apuntó que "hay intervenciones conocidas que no se están utilizando lo suficiente". "Todavía no estamos llegando a suficientes personas con un importante mensaje de concienciación. No estamos diagnosticando y tratando agresivamente a suficientes personas".

Más Información

La Arthritis Foundation tiene más información sobre cómo limitar el impacto de la enfermedad y sobre programas y servicios.

FUENTES: Kevin Brennan, senior vice president, health policy, Arthritis Foundation, Washington, D.C.; Chad Helmick, M.D., medical epidemiologist, Arthritis Program, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Louise Murphy, epidemiologist, Arthritis Program, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Leonard Serebro, M.D., senior staff rheumatologist, Ochsner Clinic Foundation, New Orleans; May 14, 2004, Morbidity and Mortality Weekly Report
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