Estudios resaltan los riesgos de la cirugía bariátrica

Las tasas de rehospitalización aumentaron y la tasa de mortalidad es superior para los pacientes de Medicare

MARTES 18 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- Teniendo en cuenta los índices crecientes de obesidad en los EE.UU., no sorprende que más y más personas acudan a la cirugía bariátrica para tratar el problema.

Sin embargo, varios estudios recientes publicados en la edición del 19 de octubre del Journal of the American Medical Association señalan algunos de los riesgos verdaderos relacionados con estas cirugías.

Un estudio halló que los índices de rehospitalización dentro del año siguiente a la cirugía alcanzaron hasta el 19 por ciento. Además, otro estudio observó las tasas de muerte de los beneficiarios de Medicare luego de una cirugía de derivación gástrica y encontró que la tasa de mortalidad alcanzaba casi el cinco por ciento luego de un año. Un tercer estudio examinó las tendencias en la cirugía bariátrica y halló que la cantidad de estas cirugías había aumentado dramáticamente, de 13,365 en 1998 a unas 102,794 en 2003.

"No me sorprendieron estos hallazgos. Estos estudios son apenas una pequeña parte del cuadro completo de la cirugía bariátrica", explicó el Dr. Edward Livingston, presidente de cirugía gastrointestinal y endocrina de la Facultad de Medicina Southwestern de la Universidad de Texas y presidente del grupo de trabajo de cirugía bariátrica del sistema nacional de atención de la salud del Departamento de Asuntos de Veteranos.

"La cirugía bariátrica provoca la pérdida de peso, pero también puede provocar complicaciones y hasta la muerte. Puede mejorar las complicaciones de la obesidad y la calidad de vida, además de aumentar la longevidad", aseguró Livingston y agregó que la decisión de hacerse la cirugía o no es difícil y es necesario tomarla caso por caso.

"Para algunos pacientes, la cirugía bariátrica es probablemente lo que hay que hacer", agregó.

Quienes se consideran generalmente candidatos para la cirugía bariátrica son personas cuyo índice de masa corporal (IMC) es de más de 40, lo que significa casi 100 libras (unos 45 kilos) de sobrepeso para un hombre, y 80 libras (unos 36 kilos) para las mujeres, según el National Institute for Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK). Las personas que tienen IMC más bajos también se consideran candidatas para la cirugía si tienen problemas de salud relacionados con la obesidad, como diabetes tipo 2, apnea del sueño grave o enfermedad cardiaca, según el NIDDK.

La cirugía bariátrica con hospitalización más común es la de derivación gástrica en Y de Roux. En este procedimiento, se reduce el tamaño del estómago y se hace un bypass a una parte del intestino delgado para que se absorban menos calorías y nutrientes, según el NIDDK. Entre los riesgos de este procedimiento están la infección, la hernia y las deficiencias nutricionales a largo plazo.

Aún así, cada vez se hacen más operaciones como ésta. Los estudios de tendencias en cirugía bariátrica realizados por investigadores de la Universidad de Chicago y la Universidad de California en Irvine hallaron un aumento de más de cinco veces en la cantidad de cirugías bariátricas realizadas en los EE.UU. entre 1998 y 2002. También predijeron que muy pronto más de 100,000 personas al año se someterán al procedimiento. La mayoría de los procedimientos se practican en mujeres (el 84 por ciento) y en quienes tienen seguro privado (83 por ciento), según el estudio.

Entre quienes tienen un seguro público, otro estudio observó las tasas de mortalidad para los beneficiarios de Medicare que se someten a cirugía bariátrica. Hallaron que la tasa de muerte luego de 30 días era del dos por ciento para los beneficiarios de Medicare. Luego de 90 días, el índice era del 2.8 por ciento y luego de un año, la tasa de muerte de los pacientes de cirugía bariátrica que recibían los beneficios de Medicare era del 4.6 por ciento. Este estudio también halló que la tasa de muerte era 1.6 veces superior si el procedimiento era realizado por un cirujano que practicaba una cantidad reducida de cirugías bariátricas.

"Entre los beneficiarios de Medicare, el riesgo de muerte prematura luego de cirugía bariátrica es considerablemente mayor de lo que se había sugerido anteriormente y se relaciona con la edad avanzada, el sexo masculino y un bajo volumen de procedimientos realizados por el cirujano", escribieron los autores de la Universidad de Washington.

Livingston aseguró que estos resultados no sorprenden porque la población de Medicare es de ancianos o discapacitados, lo que significa que no tienen la misma salud que los pacientes más jóvenes.

El estudio final, en el que participaron 60,077 residentes de California que se habían sometido a cirugía bariátrica entre 1995 y 2004, también halló una tasa de mortalidad superior para los pacientes de Medicare. La mortalidad intrahospitalaria general fue del 0.18 por ciento, pero alcanzó 0.64 por ciento para los pacientes de Medicare.

Sin embargo, este estudio fue diseñado para observar las tasas de rehospitalización y halló que eran del 19.3 por ciento durante el año siguiente a la cirugía. Las tasas de hospitalización durante el año anterior a la cirugía eran de apenas el 7.9 por ciento, según el estudio. Las razones más comunes para ser ingresado a un hospital antes de la cirugía eran problemas relacionados con la obesidad. Luego de la cirugía las razones de rehospitalización más comunes tenían que ver con la cirugía, como la reparación de hernias.

"Estos hallazgos indican que hay más morbilidad durante los tres años siguientes a la cirugía. La gente debería ser consciente cuando toma la decisión de que esta es una posibilidad", aseguró el autor del estudio, Dr. David Zingmond, profesor asistente de medicina del Centro de Calidad y Resultados de la Cirugía de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles.

Más información

Para más información sobre la cirugía para la obesidad, visite el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: David Zingmond, M.D., Ph.D., assistant professor, medicine, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles, Center for Surgical Outcomes and Quality, Los Angeles; Edward Livingston, M.D., Hudson-Penn Chair in Surgery, professor and chairman, gastrointestinal and endocrine surgery, University of Texas Southwestern School of Medicine, Dallas, and chairman, bariatric surgery work group, Department of Veteran's Affairs national health care system; Oct. 19, 2005, Journal of the American Medical Association
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