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Índice de mortalidad infantil desconcierta a los investigadores

Investigadores hallan que las tasas del SMIS se han reducido aunque el índice general de mortalidad sigue siendo el mismo

MARTES 3 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Los investigadores están desconcertados con las estadísticas que muestran un descenso en la incidencia del síndrome de muerte infantil súbita (SMIS), mientras que la mortalidad infantil inesperada general sigue invariable en los Estados Unidos.

Esta paradoja, observada en las cifras de 1992 a 2001, podría ser el resultado de que algunas muertes por SMIS hayan sido reclasificadas en categorías diferentes, como la sofocación o muertes por causas desconocidas, según las teorías de los investigadores en la edición de mayo de Pediatrics.

"Nos preguntamos, como muchos otros investigadores, ¿por qué se estaba produciendo una reducción en las tasas del SMIS y no en las tasas de muerte post-neonatal?", declaró el coautor del estudio, el Dr. Michael Malloy, profesor del departamento de pediatría en la División Médica de la Universidad de Texas en Galveston.

"Empezamos entonces a investigar varias categorías de muertes infantiles", agregó, y hallamos que los casos de SMIS aparentes estaban siendo reclasificados.

El SMIS consiste en la muerte súbita e inexplicable de un niño menor de un año de edad. Es la principal causa de muerte entre bebés de 1 a 12 meses, de acuerdo con el National Institute of Child Health and Human Development.

Entre 1992 y 1999, el índice de mortalidad por SMIS se redujo en un 55 por ciento, y la tasa de mortalidad general infantil decreció en un 27 por ciento. Gran parte de ese declive fue atribuido a la campaña nacional "Back to Sleep", una iniciativa de educación pública que empezó en 1992 y que estaba diseñada para garantizar que los niños se acostaran boca arriba para reducir el riesgo del SMIS, de acuerdo con el estudio. Durante ese tiempo, el número de niños que dormía boca arriba aumentó de 30 por ciento en 1992 a 80 por ciento en 1998.

Malloy señaló que los investigadores de ninguna manera "niegan la eficacia del programa 'back to sleep'. La posición supina es una forma muy efectiva de reducir el riesgo del SMIS".

Pero debido a que la tasa de mortalidad infantil súbita general seguía siendo constante mientras que la del SMIS estaba en descenso, Malloy apuntó que no estaba claro si la tasa del SMIS se estaba reduciendo en realidad.

Para responder a esa pregunta, los investigadores analizaron más de 50 años de datos sobre mortalidad infantil a nivel nacional, y se concentraron en los datos más recientes de 1999 a 2001.

En 1999, hubo 62 muertes a causa del SMIS por 100,000 nacimientos con vida; en 2001, ese número se redujo a 52 por 100,000, según hallaron. En 1999, la mortalidad post-neonatal general fue de 233 muertes por 100,000; en 2001, ese número se había reducido tan sólo a 231.

En el estudio, los investigadores anotaron que "los incrementos simultáneos en las tasas de mortalidad post-neonatales por causas desconocidas o no especificadas y por sofocación representaban el 90 por ciento de la reducción en la tasa del SMIS entre 1999 y 2001".

Esa observación, concluyeron, "sugiere que podría estar ocurriendo un cambio en la clasificación".

Laura Reno, directora de asuntos públicos para First Candle/SIDS Alliance, dijo que la parte más difícil en la detección de los casos del SMIS es que los examinadores médicos y jueces de instrucción por todo el país no están usando de forma consistente los mismos tipos de pruebas, investigación del escenario de la muerte o codificación del certificado de defunción. Agregó además que los U.S. Centers for Disease Control and Prevention estaban tratando de comprometer a las autoridades de salud locales para que usaran de forma consistente el protocolo definido por la agencia.

Aunque, agregó, una cosa está clara: "Los bebés no están muriendo por dormir boca arriba en sus cunas seguras".

Además de posicionar al bebé boca arriba en la cuna, Reno también recomendó un colchón firme que se ajuste de manera apropiada a la cuna y a no utilizar sábanas, protectores de cunas, almohadas o juguetes acolchados en la cuna.

Reno afirmó que lo más importante que los padres pueden hacer para proteger a sus bebés del SMIS es ofrecer una área de dormir segura. Asimismo es importante ofrecer un ambiente libre de humo, agregó, porque la exposición al humo de segunda mano es también otro factor de riesgo para el SMIS.

En un segundo estudio que aparece en la misma edición de Pediatrics, investigadores belgas sugieren que arropar bien al bebé puede también ayudar a reducir la incidencia del SMIS.

Los investigadores informaron que una de las razones por la que algunos padres no ponen a sus bebés a dormir boca arriba es porque creen que sus bebés duermen mejor boca abajo. No obstante, los investigadores hallaron que cuando los bebés estaban arropados, envueltos de forma ajustada en una sábana o manta ligera, tendían a dormir mejor, de esta manera se ofrece a los padres una alternativa efectiva a dormir boca abajo.

Sin embargo, Reno hace una advertencia. "Cuando un bebé es muy pequeño, arroparles puede ayudar, pero una vez que el bebé empiece a moverse y a estar inquieto (usualmente entre los 3 y 5 meses) la manta ajustada podría representar un problema", declaró.

Más información

El National Institute of Child Health and Human Development tiene más información sobre el SMIS y las formas de prevenirlo.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Michael Malloy, M.D., professor, department of pediatrics, University of Texas Medical Branch, Galveston, Texas; Laura Reno, director, public affairs, First Candle/SIDS Alliance, Baltimore; May 2005 Pediatrics
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