Las posibilidades de una segunda apoplejía son altas

Estudio señala que una apoplejía menor aumenta el riesgo de otro ataque en 43 por ciento

JUEVES 16 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Investigadores holandeses informan que las personas que han sufrido una apoplejía menor tienen un 43 por ciento de riesgo de tener otra potencialmente mortal en un término de 10 años.

Aunque las muertes por enfermedad cerebrovascular se han reducido alrededor del mundo, la apoplejía continúa siendo un problema neurológico importante que deja a muchos pacientes con discapacidad crónica. Luego de una apoplejía, o accidente isquémico transitorio (AIT), prevenir una apoplejía secundaria es la práctica estándar. Sin embargo, muchos pacientes tienen una apoplejía recurrente u otras complicaciones vasculares, según un informe que aparece en la edición del 18 de junio de The Lancet.

"El riesgo de un evento vascular es muy alto en estos pacientes", aseguró el autor del estudio, Dr. Ale Algra, del Centro para las Ciencias de la Salud y el Cuidado Primario Julius del Centro Médico Universitario Utrecht.

En su estudio, Algra y sus colegas recolectaron datos sobre 2,447 pacientes que habían sufrido una apoplejía menor, es decir, una apoplejía transitoria que dura unos pocos minutos. Estos pacientes habían participado en el ensayo de AIT holandés.

Luego de un seguimiento de 10.1 años, el 60 por ciento de los pacientes había muerto y el 50 por ciento había tenido al menos un evento vascular. Esto es el doble de las muertes que se verían en la población general, aseguró Algra. El riesgo de muerte en diez años fue de 42.7 por ciento, según halló el equipo de Algra.

El riesgo de un evento vascular fue más alto poco después de la apoplejía, alcanzó su punto más bajo tres años después y luego aumentó gradualmente de nuevo, explicaron los investigadores.

Según estos hallazgos, Algra considera que debería hacerse más énfasis en prevenir segundas apoplejías. "La gente debería prestar atención a la prevención secundaria", recomendó. "En esto se incluye el estilo de vida y una terapia farmacológica".

En cuanto al estilo de vida, Algra sugirió ejercicio, una dieta saludable y no fumar. Además, los médicos deberían intentar mantener la presión sanguínea del paciente y su colesterol bajos y recetar aspirina u otros medicamentos para evitar que la sangre se coagule en las arterias pequeñas. "Todas estas medidas juntas podrían reducir los riesgos de eventos vasculares posteriores", aseguró.

Un experto está de acuerdo en que esta prevención secundaria luego de una apoplejía menor muchas veces se pasa por alto. "Este estudio nos hace notar que los riesgos de recurrencia son muy altos", aseguró el Dr. Lawrence M. Brass, profesor de neurología, epidemiología y salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

Para la comunidad médica, Brass considera que este estudio envía un mensaje contundente de que la prevención de una apoplejía secundaria tiene que ser una prioridad.

"Muchas veces lo que los médicos hacen es decir:'Usted sufrió un AIT. Vamos a darle aspirina y mandarlo de regreso a casa'", relató. "Esta información muestra que la mitad de esas personas morirá en cuestión de cinco años y que una porción similar podría tener otra apoplejía. Hay que hacer más que sólo esto".

Brass anotó que hay muchas cosas que los médicos pueden hacer que a menudo no hacen para prevenir segundas y mortales apoplejías, como monitorear la presión sanguínea y el colesterol. "Esta es una verdadera llamada de atención", aseguró Brass. "Tenemos que comenzar a movernos para estar seguros de que estamos haciendo las cosas como toca".

Los pacientes también pueden ayudar a prevenir la recurrencia de una apoplejía, sostuvo Brass. "Los pacientes deberían saber cuál es su riesgo y lo que ellos y sus médicos están haciendo al respecto", dijo.

"La gente necesita darse cuenta de que un ataque cardiaco y una apoplejía son los que matan, no el polvo o las naranjas o algo por el estilo. Esto es lo que va a matar a más estadounidenses que cualquier otra cosa", aseguró Brass. "Hay que ser activo y preguntarle al médico '¿Cuáles son mis riesgos de ataque cardiaco y apoplejía? ¿Qué estamos haciendo para evitarlos? ¿Qué más podemos hacer para prevenirlos?'"

Más información

La American Stroke Association puede darle más información sobre la apoplejía.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Ale Algra, M.D., Julius Centre for Health Sciences and Primary Care, University Medical Centre, Utrecht, the Netherlands; Lawrence M. Brass, M.D., professor, neurology and epidemiology and public health, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; June 18, 2005, The Lancet
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