Se reduce el número de partos vaginales después de las cesáreas

Estudio halla que las tasas de mortalidad de las madres y de los bebés no han disminuido

Kathleen Doheny

Kathleen Doheny

Published on May 31, 2006

MARTES 30 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- El número de mujeres que dan a luz con partos vaginales después de una cesárea ha descendido en años recientes, pero sin la reducción esperada en las tasas de mortalidad infantil y materna, según halla un nuevo estudio.

Las mujeres que tienen un parto vaginal después de una cesárea previa enfrentan riesgos de salud pequeños pero reales, como la ruptura uterina. Así que a medida que se reduce el número de partos vaginales después de una cesárea (VBACS, por sus siglas en inglés), debería haberse visto una reducción en las tasas de mortalidad infantil y materna también, señaló el líder del estudio, el Dr. John Zweifler, jefe del Departamento de Medicina Comunitaria y Familiar San Francisco-Fresno de la Universidad de California.

Zweifler y sus colegas examinaron los datos de nacimientos en California de 1996 a 2002, antes y después de que se adoptara una directriz en 1999 para reducir los partos vaginales después de una cesárea. Esta directriz, emitida por el American College of Obstetricians and Gynecologists, requiere que un médico esté disponible de manera inmediata en el hospital para llevar a cabo la atención de emergencia de cualquier mujer que intente tener un parto vaginal después de una cesárea previa, en caso de complicaciones como la ruptura uterina. Debido a que no siempre es posible, especialmente en hospitales pequeños, se esperaba que la tasa de VBACS descendiera.

Los investigadores hallaron que 386,232 mujeres de California dieron a luz por cesárea. Alrededor de 75,000 intentaron un parto vaginal subsiguiente, mientras que otras 311,000 repitieron la cesárea. De las que intentaron un parto vaginal después de una cesárea, más de 61,000 tuvieron éxito.

Los autores del estudio hallaron que los intentos de tener un parto vaginal después de una cesárea pasaron de 24 por ciento antes de las directrices a 13.5 por ciento después de las mismas. Las mujeres que dieron a luz a bebés con bajo peso al nacer, menos de 1,500 gramos, o 3.3 libras (1.5 kilos), tuvieron mayores tasas de mortalidad infantil con VBACS que por cesárea, dijo Zweifler. Pero las mujeres que dieron a luz a bebés de peso normal, con 3.3 libras (1.5 kilos) o más, tuvieron tasas de mortalidad infantil y materna similares, independientemente de haber tenido un parto vaginal o una cesárea o una cesárea repetida, hallaron los investigadores.

Por ejemplo, para los recién nacidos que pesaban de 5.5 libras (2.49 kilos) a menos de 8.8 libras (3.99 kilos), "hubo 0.3 muertes por cada 10,000 nacidos con vida antes de las directrices [con intento de VBACS]", declaró Zweifler. "Después de las directrices, hubo 0.4" por 10,000 nacidos con vida.

Para las mujeres que se someten a cesáreas repetidas para dar a luz a niños de peso normal, hubo 0.4 muertes por 10,000 nacidos con vida antes de las directrices, y 0.3 muertes después, reportaron los investigadores.

De manera similar, las tasas de mortalidad materna por cada 100,000 nacimientos vivos con parto VBACS fue básicamente la misma para ambos periodos, dos para los años de 1996 a 1999, y 8.5 de 2000 a 2002. Para las cesáreas repetidas, las tasas de mortalidad materna por 100,000 nacimientos fueron de 8.7 de 1996 a 1999, y de 11.9 de 2000 a 2002.

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición de mayo y junio de Annals of Family Medicine.

Las directrices de 1999 fueron emitidas debido a preocupaciones de seguridad y a consideraciones médicas y legales, explicaron los investigadores.

En los Estados Unidos, los bebés nacidos por cesárea pasaron de 4.5 por ciento en 1965 a 26.1 en 2002, y casi el 40 por ciento de los partos fueron por cesáreas repetidas. Los partos vaginales después de una cesárea se incrementaron del 1 por ciento en 1974 a 27.4 por ciento en 1997, y luego descendieron a 12 por ciento en 2002, dijeron los investigadores.

En un ensayo, el Dr. Lawrence Leeman, médico especializado en medicina familiar, obstetricia y ginecología en la Universidad de Nuevo México, dijo que preservar las opciones de parto de una mujer significa preservar su derecho a un parto vaginal después de una cesárea, así como una cesárea.

El Dr. Richard Frieder, gineco-obstetra en el Centro Médico de la UCLA en Santa Mónica e instructor clínico de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina David Geffen en la Universidad de California, Los Ángeles, señaló que el nuevo estudio tiene un fallo importante. "No aborda las complicaciones maternas o fetales", dijo. "El estudio se limitó a tomar los certificados de nacimiento y todo lo que hicieron fue añadir los números de los que vivieron o murieron en términos de la mortalidad infantil y materna".

"La principal complicación de los VBACS no es la muerte sino la morbilidad, como transfusiones de sangre, histerectomía, infección, ataque cardiaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal, una baja puntuación Apgar del bebé o una hemorragia cerebral", apuntó Frieder. "De todo lo que hablaron fue de cuántas personas murieron y de cuántas vivieron. "Pero no midieron las complicaciones. Si hubieran mirado las tasas de complicaciones, se hubiera visto una gran diferencia en favor de la cesárea".

Las complicaciones no fueron consideradas, señaló Zweifler, porque la única información a la que los investigadores tuvieron acceso fue a los datos de las partidas de nacimiento, algo que no enumera la lista de complicaciones.

Más información

Para saber más sobre las cesáreas y los partos vaginales después de una cesárea, visite Childbirth.org.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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