Una húmeda llegada al mundo

Los partos acuáticos son cada vez más populares, pero continúa la preocupación por su seguridad

DOMINGO 24 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Antes de quedar embarazada de su segundo hijo en 1984, la enfermera de pediatría Barbara Harper había oído hablar de una manera más suave de dar a luz, algo conocido como "parto acuático". Pero su médico le dijo que se trataba de una idea ridícula.

Entonces, se fue de su casa en Santa Barbara, California, y voló a Francia para buscar al Dr. Michel Odent, un obstetra que era el principal experto en el tema. Irónicamente, no encontró a Odent, que se dirigía en ese momento hacia Santa Barbara para dar una conferencia sobre el parto acuático. Lejos de desanimarse, Harper empleó su tiempo capacitándose, hablando con comadronas y observando partos acuáticos. Regresó a los Estados Unidos tres semanas más tarde con una nueva resolución.

"Volví a mi obstetra, y esta vez me amenazó con hacer que me arrestaran por abuso infantil si hacía algo tan loco", recuerda Harper, la revolucionaria fundadora y directora ejecutiva de Waterbirth International, un grupo de defensa de Wilsonville, Oregon.

Dos décadas más tarde, los partos acuáticos son relativamente poco comunes en los Estados Unidos, ya que representan sólo una ínfima fracción de los partos normales sin cirugía. Según el National Center for Health Statistics, se registraron un total de 2.9 millones de partos vaginales en los Estados Unidos en 2002. Pero ni el gobierno federal ni los departamentos sanitarios estatales llevan un registro del número de partos que se realizan en las piscinas de nacimiento.

Al mismo tiempo, el número de hospitales que ofrecen partos acuáticos pasó de uno en 1991 a 280 en 2004. El mayor aumento se dio entre 1995 y 1996, y nuevamente en 2000, apuntó Harper. El parto acuático casero (el método elegido por Harper para dar a luz a su segundo niño) ha crecido exponencialmente, añadió.

Los defensores del parto acuático afirman que notan muchos beneficios, incluyendo relajación, una disminución del dolor del parto, la reducción de la necesidad de episiotomía, provee al bebé con una transición fácil del útero al mundo y hace que la madre se sienta en control de su propia labor y parto.

"Generalmente hablan muy bien de la experiencia. Afirman que su experiencia da mucho más poder a la madre", afirmó el Dr. S. Mark Albini, presidente de obstetricia y ginecología del St. Mary's Hospital en Waterbury, Conn., cuyo propio hijo nació en un parto acuático. En el hospital nacen entre 30 y 50 bebés en la tina de nacimientos cada año, señaló.

También hay evidencias que sugieren que integrar el parto acuático con las prácticas de obstetricia y de las comadronas puede reducir las tasas de cesáreas, según Waterbirth International. En su Congreso Internacional de Parto Acuático en abril, la Dra. Lisa Stolper, presidenta del Departamento de Obstetricia y Ginecología en el Cheshire Medical Center/Dartmouth-Hitchcock en Keene, N.H., reportó que la tasa de cesáreas en su institución bajó al 14 por ciento en 2004 del 22 por ciento en 1997, cuando lanzaron el programa de partos acuáticos. Cheshire Medical Center/Dartmouth-Hitchcock afirma que realiza más partos acuáticos que ningún otro hospital del país.

Sin embargo, la práctica de dar a luz en una tina a profundidad de la cintura sigue siendo controversial, y muchos obstetras y pediatras cuestionan su seguridad.

El Dr. Ken Schroeter, un becario de medicina de perinatología y neonatología en el departamento de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stony Brook (N.Y.), afirma que conoce un hospital universitario en que la introducción de una tina de parto por parte de un grupo de comadronas causó un verdadero escándalo. "En realidad, la controversia proviene de que las personas están usando algo sin hechos que lo apoyen", apuntó.

Schroeter, que examinó el tema en la edición de septiembre de Pediatrics, citó una falta de prueba para corroborar las afirmaciones de seguridad y eficacia de los que están a favor de este método. "Los partos acuáticos no deben ser considerados un estándar aceptable de atención hasta que se realice una evaluación rigurosa", concluyó.

Harper dice que los detractores, en muchos casos, nunca han asistido a un parto acuático. Algunos doctores han generado algún tipo de publicidad negativa para eliminar los partos acuáticos, afirmó, citando una destructiva reseña publicada en la edición de agosto de 2002 de Pediatrics, en que los autores ignoraron miles de resultados positivos y se centraron en cuatro nacimientos que describieron como casi ahogamientos.

Los mejores estudios, principalmente provenientes de Europa, muestran que los resultados de los partos acuáticos son igual de buenos o mejores que los de los bebés que no nacen en el agua, añadió.

El artículo de Schroeter, apuntó, se basaba en comentarios más antiguos. "Los datos actualmente disponibles no apoyan sus funestas afirmaciones de problemas y malos resultados", dijo Harper.

"No estuviera aquí hoy en día aconsejando a una mujer que considerara un parto acuático si tuviera alguna duda de que su bebé resultaría dañado por esto", dijo. "Si hubiera la más mínima evidencia de que es peligroso, pararía".

El American College of Nurse-Midwives actualmente no tiene una posición formal sobre el parto acuático, pero espera desarrollar una a medida que se publique más evidencia científica, afirmó Tim Clarke, vocero del grupo.

Schroeter sospecha que los partos acuáticos seguirán siendo una práctica de nicho, que muchos hospitales evitarán debido a la preocupación por la posible responsabilidad médica.

"En esto momento pienso que muy pocos hospitales comenzarán a hacerlo", afirmó Albini.

Sin embargo, Albini avisa a las mujeres de que dar a luz en el agua no tiene más riesgos, si se hace con seguridad. Las mujeres con factores de riesgo crónicos tales como hipertensión, preeclampsia, una infección activa de herpes o una cesárea anterior no deben dar a luz en el agua. Pero puede ser una opción para mujeres saludables que desean un parto sin medicamentos.

"Todo el mundo opina que mientras menos se interfiera con el proceso de nacimiento, mejor funciona", apuntó.

Más información

¿Está pensando en un parto acuático? Visite Waterbirth International.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Barbara Harper, R.N., founder and executive, Waterbirth International, Wilsonville, Ore.; S. Mark Albini, M.D., chairman, obstetrics and gynecology, St. Mary's Hospital, Waterbury, Conn.; Ken Schroeter, D.O., FAAP, perinatal-neonatal medicine fellow, Department of Pediatrics, Stony Brook (N.Y.) University School of Medicine; Tim Clarke, spokesman, American College of Nurse-Midwives, Silver Spring, Md.; National Center for Health Statistics, Hyattsville, Md.; August 2002 and September 2004 Pediatics
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