La tiroides hiperactiva, vinculada al riesgo de aborto espontáneo

Un estudio revela que una gran cantidad de esta hormona durante el embarazo puede tener graves consecuencias en el feto

MARTES 10 de agosto (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un grupo de investigadores afirma que han encontrado la primera evidencia de que unos niveles altos de la hormona tiroides en las mujeres embarazadas puede tener un efecto mortal en el feto.

Este efecto negativo se pudo apreciar en una triplicación del riesgo de aborto espontáneo y una reducción en el peso promedio de los bebés que sobrevivieron, según el nuevo estudio.

La hormona tiroides es de vital importancia para el desarrollo del feto, pero tanto los niveles excesivos como los niveles insuficientes pueden resultar en una tasa más alta de aborto espontáneo y otros problemas.

Pero si bien ha sido posible separar el efecto de muy poca hormona en el feto y en la madre, no ha sido posible hacerlo cuando el problema es demasiada hormona.

De hecho, hasta ahora, los investigadores pensaban que la tasa más alta de abortos espontáneos entre las mujeres con glándulas tiroides hiperactivas se debía a la presencia de anticuerpos, no a la hormona en sí, señaló el Dr. Samuel Refetoff, autor principal del informe que aparece en la edición del 11 de agosto del Journal of the American Medical Association.

De acuerdo a los autores, este hallazgo parece sembrar dudas sobre la conclusión de un estudio que apareció en la edición del 15 de julio del New England Journal of Medicine. Encontró que las mujeres con tiroides hipoactivas deben aumentar su dosis de la hormona en aproximadamente un 30 por ciento tan pronto como el embarazo sea confirmado.

"Treinta por ciento no es un número mágico", señaló Refetoff, profesor de medicina y pediatría en la Universidad de Chicago. "El problema es que muy poca hormona puede ser dañina, pero demasiada hormona puede ser mala...o incluso, peor. Las mujeres no deberían recibir más hormonas sólo porque están embarazadas. Deberían ser evaluadas y que se les dé la cantidad correcta sólo si la necesitan".

Sin embargo, otros consideran que es demasiado temprano para sacar tales conclusiones. "Este estudio no es suficiente para decir que el reemplazo excesivo es dañino. Ciertamente es algo de que preocuparse", afirmó el Dr. Andrei Rebarber, profesor asociado de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. "Nunca se desea medicar excesivamente a nadie, pero este estudio realmente no dice que esa fue la causa responsable. No analizaron los abortos espontáneos".

El estudio actual se hizo posible gracias a un descubrimiento realizado por Refetoff hace casi 40 años de una inusual mutuación genética que causa un defecto en el receptor de la hormona tiroides. Se puede pensar en el receptor como el candado en que la llave (en este caso la hormona) debe caber.

"Para que la hormona tenga un efecto, tiene que hacer contacto con el receptor", explicó Refetoff. "La mutación en el receptor crea una situación en que la llave no cabe perfectamente, así que se necesita mayor cantidad de hormona para tener una reacción normal". Esto resulta en la inusual situación de tener cantidades excesivas de hormona sin los síntomas de pérdida de peso, ansiedad y tasas cardiacas elevadas que normalmente se asocian a esta enfermedad.

El estudio evaluó los embarazos de 36 parejas casadas en las Azores, al oeste de Portugal. La madre o el padre en 18 de las parejas había tenido la mutuación, mientras que ambos padres en las otras 18 parejas no la habían tenido.

Las madres con la mutación tuvieron una tasa de aborto espontáneo de 23.7 por ciento, cerca de tres veces la tasa de las parejas en que sólo el padre tenía la mutación (el 6.7 por ciento) o en que ninguno de los dos había tenido la mutación (8.8 por ciento). Rebarber afirmó que la tasa de aborto espontáneo en los Estados Unidos está realmente en el 30 por ciento.

Los bebés nacidos de las madres con la mutación tuvieron un peso por debajo del promedio al nacer en un 20 por ciento.

Y si bien teóricamente las madres con esta mutación tenían un riesgo 50/50 de dar a luz a niños con la mutación, de hecho, dos tercios de los niños nacidos en este estudio tuvieron el defecto. Esto sugiere que los fetos que fueron abortados no poseían la mutación. "Dieron a luz a más bebés afectados que lo normal, lo que implica que los bebés que fueron abortados [espontáneamente] eran bebés normales porque recibieron demasiada hormona tiroides", apuntó Refetoff.

Aunque es curioso, otros expertos opinan que los hallazgos deben ser interpretados cuidadosamente.

"Está confinado a un pequeño grupo de personas, y no estoy seguro de si puede ser generalizado a otras poblaciones", dijo el Dr. Gene Burkett, profesor de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami. "En segundo lugar, no sé si controló cuidadosamente los demás factores que podrían ser responsables de la alta pérdida de los embarazos".

Más Información

Para más información sobre los problemas de la tiroides durante el embarazo, visite la Universidad de Columbia.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Samuel Refetoff, M.D., professor, medicine and pediatrics, and committees, genetics and molecular medicine, University of Chicago; Gene Burkett, M.D., professor, obstetrics and gynecology, University of Miami School of Medicine, Miami; Andrei Rebarber, M.D., associate professor, obstetrics and gynecology, New York University School of Medicine, and director, division of maternal-fetal medicine, New York University Medical Center, New York City; Aug. 11, 2004, Journal of the American Medical Association
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