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Temprano a la cama, temprano fallecimiento

Se encontró que el índice de mortandad era mayor en personas que dormían ocho horas o más por noche.

Jueves, 14 de febrero (HealthDayNews) -- El viejo adagio de que uno necesita al menos ocho horas de sueño por noche para una vida larga y saludable puede que haya que dejarlo descansar.

No debes dormir menos de cuatro horas ni más de ocho, pero de seis a siete horas de descanso durante la noche es preferible si deseas vivir más tiempo, indicó un nuevo estudio.

Investigadores en la Universidad de California, la Escuela de Medicina de San Diego, y la Sociedad Americana del Cáncer encuestó a 1.1 millón de adultos entre las edades de 30 y 102 años. Encontraron que individuos quienes duermen ocho horas o más por noche, o menos de cuatro tienen una taza de mortandad significativamente mayor que quienes tienen un promedio de seis a siete horas de sueño. Aquellos quienes se levantan luego de siete horas tienen mejores posibilidades. Los investigadores también encontraron que las personas quienes reportaron insomnio ocasional no tuvieron riesgo elevado, mientras que aquellos quienes dijeron tomar píldoras para dormir tuvo un índice de mortandad incrementado.

Los hallazgos aparecen en la edición de febrero de la "Archives of General Psychiatry".

El doctor Daniel Kripke, primer autor del estudio y profesor de psiquiatría de la universidad, insiste en que los hallazgos deben servir para confortar a los que tienen el sueño ligero y no atemorizar a los que lo tienen pesado.

"El énfasis no está en el riesgo, sino en la seguridad", indicó. "Es realmente bastante seguro dormir sólo cinco, seis o siete horas. En verdad no se necesita dormir ocho horas. Ya que el estadounidense promedio sólo duerme seis y media horas promedio, el buen mensaje de este estudio es que esto está perfectamente bien".

Aunque estudios anteriores llegaron a conclusiones similares, ningún otro estudio logró hacer una distinción adecuada entre siete y ocho horas de sueño. También este es el primer estudio que toma en cuenta 32 variables diferentes, incluyendo la edad, la dieta, el ejercicio y el historial de fumar.

El estudio se basó de sondeos completados en 1982 por 1.1 millón de adultos como parte del 2do Estudio de Prevención del Cáncer de la Sociedad Americana del Cáncer. Los participantes volvieron a ser visitados seis años después, para determinar quién seguía con vida y quién había muerto. Ha tomado los restantes 14 años entrar y analizar los datos.

"Los resultados en bruto del estudio son muy similares a aquellos del primer estudio [ completado en los 1960]", expresó Kripke. "Lo que pudimos hacer en el nuevo estudio, a pesar de que nos tomó años de años, fue controlar simultáneamente 32 factores de riesgo. No fue hasta que obtuvimos un más reciente [chip de computadora]Pentium que pudimos realmente hacer los cómputos para un millón de personas evaluando 32 variables de manera simultánea".

Lo que reveló la investigación fue: quienes dormían más de ocho o menos de cuatro o cinco horas tuvieron al menos un riesgo incrementado de 15 por ciento de morir en el periodo de seis años del estudio en comparación con quienes dormían el tiempo ideal de siete horas. Además, quienes tuvieron ocho horas de sueño eran 12 por ciento más propensos a morir dentro de un periodo de seis años que aquellos quienes dormían siete horas.

Pero Kripke indicó que no existe una causa real para estar preocupados.

La gran mayoría de las personas duermen en un promedio de cinco a nueve horas por noche. "Existen ciertas distinciones de mortandad en ese margen, pero no son enormes", explicó Kripke. "Estamos hablando alrededor de diez ó 20 por ciento de riesgo incrementado, así que son modestas".

Kripke mismo duerme unas ocho horas completas por noche y no está preocupado. "La cantidad de riesgo que está involucrado en dormir ocho horas en lugar de siete es bastante pequeño", expuso.

Es posible que patrones de sueño más prolongados estén involucrados con apnea del sueño que, a su vez, se asocia con hipertensión y cardiopatía, indicó el doctor Milton Erman, profesor adjunto en la división de neurofarmacología en Scripps Research Institute en La Jolla, California. "Esto podría explicar por qué esta población tiene mayor mortalidad", añadió.

Dos píldoras para dormir de corta duración todavía no estaban en el mercado cuando los datos del estudio se estaban recopilando, lo que podría causar un impacto el hallazgo. Tampoco está claro si los encuestados quienes dijeron estar tomado medicamentos recetados pudieron haber añadido condiciones confusas.

Incluso con todo el procesamiento de un gran número de datos realizado por Pentium, los investigadores todavía desconocen por qué existen las disparidades del sueño. "Sólo podemos especular pero realmente no sabemos", manifestó Kripke.

"Lo importante es obtener el descanso que necesitamos", añadió Erman. "Demasiado poco sueño puede ser perjudicial. El mejor indicador es ser capaz de sentirse y funcionar bien durante el día".

Qué hacer: Para más información sobre el sueño y los trastornos de sueño, vista la Fundación Nacional del Sueño o la Academia Americana de Medicina del Sueño.

FUENTES: entrevistas con Daniel F. Kripke, M.D., profesor de psiquiatría, Universidad de California, San Diego, Escuela de Medicina; Milton Erman, M.D., profesor adjunto, división de neurofarmacología, Scripps Research Institute, La Jolla, Calif.; febrero 2002, Archives of General Psychiatry
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