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El jugo de arándanos podría reforzar el tratamiento del cáncer de ovario

En experimentos de laboratorio, aumentó en 6 veces la capacidad aniquiladora de los medicamentos

MARTES 21 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente sugiere que beber un vaso de jugo de arándanos podría aumentar en gran medida la sensibilidad de las pacientes de cáncer de ovario a la quimioterapia.

En experimentos de laboratorio, las células tumorales ováricas tratadas previamente con el jugo de arándanos aumentaron seis veces la capacidad aniquiladora de los medicamentos contra el cáncer, señalaron los investigadores.

Los autores del estudio enfatizaron que el hallazgo es aún experimental y preliminar, aunque podría ofrecer una nueva opción a las pacientes de cáncer de ovario resistente al tratamiento.

"Este hallazgo fue sorprendente y estimulante", anotó el autor principal del estudio, Ajay P. Singh, asociado de investigación y químico de productos naturales del departamento de biología y patología vegetal de la Universidad de Rutgers en New Brunswick (Nueva Jersey).

"No los consideramos como un medicamento, pero los arándanos ya son bien conocidos por tener antioxidantes que refuerzan el sistema inmunitario y la resistencia corporal, previenen la infección del tracto urinario y ayudan a combatir la enfermedad cardiovascular. Así pues, sabíamos con certeza que los arándanos no iban a perjudicar a las pacientes. Y ahora, hallamos que aumentan en realidad la sensibilidad a la quimioterapia en seis veces", dijo.

Se tiene previsto que el hallazgo se presente este martes en la reunión nacional de la American Chemical Society que se celebra esta semana en Boston.

El cáncer de ovario es el séptimo cáncer más común en los Estados Unidos y la quinta causa de muerte por cáncer entre las mujeres estadounidenses, de acuerdo con los U.S. Centers for Disease Control (CDC).

El tratamiento con quimioterapia se centra comúnmente en los así llamados "medicamentos de platino", como la cisplatina y el paraplatín. Sin embargo, muchas mujeres desarrollan una resistencia terapéutica, por lo que necesitan usar dosis más altas, lo que a su vez se traduce en un mayor riesgo de daño nervioso e insuficiencia renal.

Para evaluar la capacidad de los arándanos para aliviar este problema, Singh y sus colegas de la Rutgers, el Dr. Laurent Brard y Rakesh K. Singh, aunaron esfuerzos con K.S. Satyan, del Laboratorio Terapéutico Molecular del Hospital Women and Infants de la Facultad de medicina de la Brown.

Con la ayuda financiera de los U.S. National Institutes of Health, los autores recolectaron células cancerosas ováricas de pacientes que experimentaron resistencia a los medicamentos de platino. Luego expusieron algunas de las células a un extracto purificado que se extrajo de una bebida de arándanos comprada en un supermercado que contenía un 27 por ciento de jugo puro. Las dosis variaron y alcanzaron un máximo de aproximadamente una taza de jugo.

Las células cancerosas fueron tratadas con paraplatín.

El resultado fue que las células previamente tratadas con el extracto de jugo fueron exterminadas a una velocidad equivalente a seis veces la de las células que no fueron expuestas a los componentes del arándano.

Además, el jugo pareció retrasar tanto el desarrollo como la propagación de algunas células cancerosas.

Aún no está claro de qué forma podría aniquilar el jugo las células cancerosas ováricas, apuntaron los investigadores, aunque un antioxidante exclusivo de los arándanos, la proantocianidina "tipo A", podría ser la clave.

Este antioxidante específico no está presente en otras frutas y parece adherirse a, además de bloquear la actividad de, las proteínas tumorales encontradas en las células cancerosas ováricas, lo que aumenta su sensibilidad a la quimioterapia.

Singh advirtió que queda por determinar si el efecto del arándano sobre la quimioterapia puede repetirse fuera del laboratorio. La prueba en ratas y ratones está a punto de comenzar y después se proseguirá con ensayos en humanos, agregaron los científicos.

No obstante, aún si el efecto se mantiene, Singh enfatizó que los compuestos del arándano no deberían considerarse como una cura para el cáncer. Es posible que tengan su función como tratamiento adyuvante cuando se usan junto con otros medicamentos existentes, dijo.

El Dr. Robert Morgan, Jr., director de la sección de oncología ginecológica del Centro de oncología City of Hope de Duarte, California, estuvo de acuerdo en que el "efecto arándano" amerita más estudio.

"Creo que esta línea de investigación es bastante fértil y prometedora", apuntó. "Sin embargo, debemos asegurarnos de que se demuestre en ensayos clínicos y además necesitamos conocer con seguridad qué nivel del compuesto es el necesario y qué agente activo del jugo de arándanos es el responsable real del aumento en la sensibilidad".

"Desde luego, los arándanos no son tóxicos y los compuestos que contienen forman parte de la familia de flavonoides que se encuentran en las semillas de la uva y que, según se ha demostrado, son potencialmente beneficiosos en el cáncer de mama", agregó. "Así pues, con toda seguridad no suponen un riesgo para la salud. Sólo ameritan más estudio".

Más información

Para más información sobre el cáncer de ovario, visite la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Ajay P. Singh, Ph.D., research associate and natural products chemist, department of plant biology and plant pathology, Rutgers University; Robert Morgan Jr., M.D., section head of medical gynecologic oncology, City of Hope Cancer Center, Duarte, Calif.; Aug. 21, 2007, presentation, national meeting, American Chemical Society, Boston
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