Un antioxidante mejora el tratamiento de la fibrosis pulmonar

Estudio preliminar muestra algunos efectos para combatir esta mortal enfermedad del pulmón

MIÉRCOLES 23 de noviembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Añadir una dosis elevada de un antioxidante a una terapia de medicamentos estándar puede mejorar la función pulmonar para los pacientes que padecen una enfermedad respiratoria grave conocida como fibrosis pulmonar idiopática.

La fibrosis pulmonar es una enfermedad crónica que a menudo suele ser mortal, caracterizada por la presencia de cicatrices adicionales en los pulmones. Esta enfermedad afecta a unas 80,000 personas en los Estados Unidos y se trata con esteroides y otras terapias inmunosupresoras. Sin embargo, el uso de estos medicamentos tiende a tener poco efecto y cerca del 70 por ciento de las personas muere dentro de los cinco años del diagnóstico.

El informe, que aparece en la edición del 24 de noviembre de The New England Journal of Medicine, halló que la función pulmonar de los pacientes mejoró cuando se añadieron dosis elevadas de la enzima N-acetilcisteína al tratamiento estándar.

La acetilcisteína es una enzima que actúa como un antioxidante y también se utiliza para aflojar la mucosidad o flema.

"Hasta ahora, no disponemos de medicamentos realmente efectivos contra la fibrosis pulmonar idiopática (FPI), que es una enfermedad con una pobre prognosis", dijo el autor principal, el Dr. Maurits Demedts, de la División de Neumología en el Hospital Universitario Gasthuisberg en Leuven, Bélgica.

"Nuestro estudio mostró que al añadir dosis orales altas de N-acetilcisteína a la terapia estándar de medicamentos con prednisona y azatioprina, considerada por la mayoría de expertos como una opción de tratamiento que probablemente no sea realmente efectiva, redujo significativamente la tasa de deterioro de la función pulmonar", declaró.

En su estudio, el equipo de Demedts asignó de forma aleatoria a 182 pacientes para que recibieran 600 miligramos de N-acetilcisteína tres veces al día o un placebo más una terapia estándar de medicamentos.

Los investigadores hallaron que, en comparación con el placebo, la N-acetilcisteína redujo el deterioro de la capacidad pulmonar vital en un nueve por ciento y la capacidad de difusión en un 24 por ciento tras un año.

Durante el ensayo, el nueve por ciento de los pacientes que recibieron N-acetilcisteína murieron, así como el 11 por ciento de los que recibieron el placebo, informan los investigadores.

"Consideramos que estos efectos que resultan de añadir la N-acetilcisteína a la terapia estándar son clínicamente relevantes, debido a que otros estudios recientes han reconocido que una reducción de al menos 10 por ciento en la capacidad vital y del 15 por ciento de la capacidad de difusión en un periodo de seis a 12 meses está asociado con un mayor riesgo de muerte a causa de la FPI", declaró Demedts.

Demedts cree que este tratamiento puede ser efectivo para potenciar el tratamiento de la FPI. "Añadir altas dosis de la N-acetilcisteína además de la terapia estándar es una opción de tratamiento racional para pacientes con FPI", destacó.

Otro experto cree que ese alegato de una mayor supervivencia en los pacientes con FPI si toman la N-acetilcisteína no puede mantenerse basándose en un único estudio.

"Ellos [los investigadores] infieren que el efecto es suficiente para que sea traducido en una prolongación de la vida, pero no podemos estar seguros de ello", dijo el Dr. Norman H. Edelman, presidente médico de la American Lung Association.

"La FPI sigue siendo una enfermedad problemática tanto para los relativamente jóvenes como para los mayores. Por lo general es una enfermedad que es implacablemente progresiva, y en la que la terapia actual tiene poco impacto. Los pacientes más jóvenes acaban recibiendo trasplantes de pulmón si tienen suerte", apuntó.

Otro experto señaló que los beneficios de la N-acetilcisteína, si los hubiera, no pueden ser mostrados en este estudio, dado que los pacientes estaban tomando otros medicamentos, así que el efecto de la N-acetilcisteína estuvo enmascarado.

"Debido al diseño del estudio, no podemos saber si la N-acetilcisteína administrada de forma independiente resulta beneficiosa para los pacientes con FPI", dijo el Dr. Gary W. Hunninghake, profesor de medicina interna y director del Programa Pulmonar en Medicina Interna de la Universidad de Iowa, y autor de un editorial acompañante.

"Existen dos posibilidades", destacó Hunninghake. "Una es que la N-acetilcisteína ayude verdaderamente a los pacientes con FPI. Y la otra es que su principal efecto sea aliviar la toxicidad de la azatioprina", agregó.

Aunque la prednisona y la azatioprina son usadas comúnmente para tratar la FPI, hay muy poca evidencia de que ayudan a los pacientes con la enfermedad, y de hecho pueden ser tóxicas, añadió Hunninghake.

Hunninghake cree que la N-acetilcisteína podría ser potencialmente útil en el tratamiento de la FPI. "No lo estoy descartando", señaló. "Pero no podemos deducirlo de este estudio".

Para los pacientes, Hunninghake cree que tomar N-acetilcisteína no es perjudicial. "Ciertamente casi no causaría ningún daño, y podría ser algo útil", apuntó. "Simplemente no lo sabemos".

Más información

The National Library of Medicine tiene más información sobre la fibrosis pulmonar.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Maurits Demedts, M.D., Division of Pneumology, University Hospital Gasthuisberg, Leuven, Belgium; Gary W. Hunninghake, M.D., professor of internal medicine, director, Pulmonary Program in Internal Medicine, University of Iowa, Iowa City; Norman H. Edelman, M.D., chief medical officer, American Lung Association, New York City; November 24, 2005, The New England Journal of Medicine
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