Un medicamento para perder peso combate la enfermedad del hígado graso de origen alcohólico

Investigador señala que el sorprendente hallazgo podría ayudar a los médicos a revertir el daño causado por la bebida

MIÉRCOLES 5 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio estadounidense plantea que el medicamento para perder peso rimonabant desarrolló resistencia contra los efectos de la acumulación de grasa por consumo de alcohol en el hígado, lo que sugiere que el medicamento podría ayudar a combatir el hígado graso de origen alcohólico en humanos.

El alcoholismo es la causa principal de enfermedad hepática en las sociedades occidentales, de acuerdo con la información de fondo del estudio.

Rimonabant, que bloquea los receptores cannabinoides, está aprobado para la pérdida de peso en varios países europeos, pero su uso aún no ha sido aprobado en los Estados Unidos. En junio del año pasado, un panel de la U.S. Food and Drug Administration recomendó a la agencia que no debería aprobar rimonabant debido a las continuas preocupaciones con respecto al mayor riesgo de pensamientos suicidas entre algunos usuarios.

En este último estudio, los investigadores hallaron que los ratones alimentados con una dieta baja en grasa y etanol mostraban un incremento en el gen que codificaba el receptor cannabinoide CBI y en los niveles en el hígado de un endocannabinoide llamado 2-araquidonilglicerol (2-AG). Estos ratones desarrollaron hígados grasos.

Otro grupo de ratones que recibió la misma dieta más rimonabant no se diferenció de los ratones alimentados con una dieta de control. Y los ratones que carecían de los receptores CB1, ya sea en el cuerpo entero o sólo en el hígado, estaban protegidos contra el hígado graso de origen alcohólico.

"Lo interesante de estos hallazgos desde nuestra perspectiva es que podrían tener implicaciones prácticas", dijo el autor del estudio, George Kunos, del U.S. National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. "El tratamiento de animales con un antagonista del [receptor cannabinoide] evitó en gran medida el efecto del alcohol. Esto sugiere que el desarrollo del hígado graso entre los que consumen alcohol podría interrumpirse o quizá revertirse con un tratamiento semejante".

Los hallazgos aparecen en la edición de marzo de Cell Metabolism.

"Aunque el hígado graso de origen alcohólico se puede revertir en las etapas iniciales si se deja de beber, a menudo esto no es factible", escribieron los autores del estudio. "Estos hallazgos sugieren que el tratamiento con un antagonista del CB1 podría retrasar el desarrollo del hígado graso y prevenir su avance a formas más graves e irreversibles de esta enfermedad hepática".

Los medicamentos que actúan de forma selectiva sobre los receptores CB1 fuera del cerebro podrían ayudar a combatir el hígado graso con un menor riesgo de efectos secundarios como la ansiedad y la depresión, apuntaron.

"Rimonabant fue introducido recientemente en Europa para tratar la obesidad visceral y el síndrome metabólico, que en sí mismos son factores de riesgo conocidos para la enfermedad hepática. Se deberían llevar a cabo ensayos clínicos para evaluar la efectividad de los bloqueadores del receptor CB1 en el tratamiento del hígado graso de origen alcohólico y no alcohólico y sus secuelas más graves", concluyeron los investigadores.

Más información

La American Liver Foundation tiene más información sobre el hígado graso.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTE: Cell Press, news release, March 4, 2008
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