See What HealthDay Can Do For You
Contact Us

Lo que tomamos es lo que nos engorda

Bebidas suaves y bebidas de fruta contienen más calorías

Jueves, 20 de Noviembre (HealthDayNews) -- Podría no ser lo que comemos lo que nos torna obesos tanto como lo que tomamos.

En 1996, los estadounidenses consumieron 83 calorías más cada día de endulzadores calóricos que lo ingerido en 1997.

Pero los estadounidenses no son los únicos en experimentar un aumento en el uso de estos endulzadores (una categoría general que incluye azúcar, almíbar de maíz algo e fructosa, maltosa, dextrosa y otros productos). La dieta promedio aumentó en 74 calorías por día a escala mundial, aunque no está claro cuánto de ese incremento se debió a las bebidas.

Consumir unas 10 calorías adicionales por día añade una libra extra (0.454 kg), indicó Barry Popkin, autor principal del estudio que aparece en la edición de Noviembre de Obesity Research. Popkin es profesor de nutrición en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

De una forma u otra, el cambio está contribuyendo al aumento creciente de la obesidad, que a su vez está aumentado el riesgo de diabetes, cardiopatía, derrames y otras condiciones.

"Si vamos a consumir más bebidas, vamos a aumentar de peso", declaró Popkin. "Consumimos un poco más de los cereales listos para comer, dulces y un poco más de postre, pero esto palidece en comparación con las bebidas suaves y las bebidas de frutas".

Una preocupación es que estas calorías de los líquidos son menos satisfactorias que las de alimentos sólidos. "Cuando ingieres bebidas altamente endulzadas, no se sienten como un grueso dulce cremoso alto en calorías; pero lo son", explicó Samantha Heller, nutricionista clínica titular del Centro Médico de New York University. "No lo sientes necesariamente hasta que subes a la balanza o intentas ajustarte los mahones".

Otro problema es que estas bebidas altamente endulzadas podrían reemplazar alternativas más saludables tales como leche sin grasa o incluso alimentos altos en fibras. "En niños y adolescentes esto podría aumentar el riesgo de deficiencias en nutrientes como el calcio y la vitamina D", añadió Heller.

Popkin y su coautora, la estudiante doctoral Samara Joy Nielsen, evaluaron datos de alimentos de 103 países en 1962 y 127 países en el 2000 junto con encuestas del Departamento de Agricultura de los 1970, 1980 y 1990. En nivel mundial, la dieta promedio aumentó en 74 calorías al día, 82 por ciento de ese cambio atribuible al urbanismo y al aumento de ingresos. El consumo calórico de azúcar aumentó más en países de ingresos medios o bajos que en países de ingresos altos entre 1962 y el 2000.

El aumento de 83 calorías por día en el uso de endulzadores calóricos en los Estados Unidos representó un aumento de 22 por ciento en la proporción de energía que las personas estaban derivando de los endulzadores. Luego de que bebidas suaves y bebidas de frutas, postres y jaleas dulces representaran las fuentes principales de endulzadores calóricos en este país.

Además, bebidas suaves y bebidas de frutas se consumen de manera desproporcionada por las personas menores de 30, particularmente entre aquellos de 10 a 30 años de edad. "Es en este momento que es más preocupante, cuando obtenemos nuestra densidad ósea, cuando necesitamos leche y necesitamos muchos alimentos que tienen nutrientes, no los que contiene el azúcar, o sea ninguno", afirmó Popkin. "El azúcar tiene calorías que nos engordan sin ningún otro beneficio".

La única buena noticia es que al menos los investigadores ahora saben cuál es el culpable, ciertamente en los Estados Unidos, y muy probable en otras partes del mundo.

"El mensaje es que tenemos que hacer varias cosas en este país", indicó Popkin. "Tenemos que pensar en etiquetar el azúcar añadido en todos los productos. No sabemos que está oculto. En segundo lugar, los principales suplidores de bebidas suaves son los padres, de manera que debemos empezar educándolos. Tienen que comenzar a alimentar a sus hijos con leche y reducir las bebidas suaves".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el "azúcar añadido" (que incluye otros endulzadores calóricos) a 10 por ciento de las calorías totales.

"El azúcar no necesariamente es algo malo", sostuvo Heller. "Es sólo que los azúcares añadidos tienen más calorías de las que necesitamos y no son nutritivos".

Más información

La Organización Mundial de la Salud tiene más información sobre nutrición. La Asociación Dietética Americana tiene una declaración sobre los azúcares añadidos.

Fuentes: Barry Popkin, profesor, nutrición, escuela de salud pública y medicina, Universidad de Carolina del Norte, y catedrático, Carolina Population Center, Chapel Hill; Samantha Heller, M.S., R.D., nutricionista clínica titular, Centro Médico de New York University; noviembre de 2003, Obesity Research
Consumer News in Spanish