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Los copos de maíz y el pan blanco pueden elevar el riesgo cardiaco

Un estudio halla que los carbohidratos 'altamente glucémicos' entorpecen la función de los vasos sanguíneos

MARTES, 11 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Seguir una dieta rica en carbohidratos que aumenten los niveles de azúcar en sangre, tales como copos u hojuelas de maíz o pan blanco, podría afectar el funcionamiento de los vasos sanguíneos e incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sugiere un estudio reciente.

Además, otro estudio publicado el jueves en la reunión anual de la Endocrine Society en Washington, D.C., encontró que es probable que las personas se sientan más llenas y coman menos en consecuencia, si reducen la cantidad de carbohidratos de la dieta.

En el primer estudio, los investigadores del Centro Médico Chaim Sheba de Israel y de otras instituciones evaluaron a 56 hombres y mujeres saludables, de 35 a 60 años, que tenían sobrepeso o eran obesos. Ninguno tenía diabetes ni un historial de hospitalizaciones por enfermedad cardiovascular.

Los investigadores alimentaron a los hombres y las mujeres durante cuatro mañanas distintas, tras ayunos durante la noche. Les proporcionaron glucosa, copos de maíz, cereales ricos en fibra o agua, en orden descendente según su índice glucémico.

Entre los alimentos con un índice glucémico bajo se encuentran la avena, la mayoría de las frutas y verduras, las legumbres y los frutos secos. El pan blanco, los copos de maíz y el puré de papa instantáneo tienen un índice glucémico alto. Mientras mayor sea el índice glucémico del alimento, más aumentará los niveles de azúcar en sangre

Antes y después de las comidas o de tomar agua, el equipo de investigadores medía el funcionamiento del endotelio, la capa de las células que recubren el interior de los vasos sanguíneos. Se cree que un mal funcionamiento endotelial eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

La medida utilizada se conoce como dilatación mediada por el flujo (DMF) en la arteria braquial, que mide qué tan bien funciona el endotelio. Los investigadores también midieron los niveles de azúcar en sangre de los participantes.

Los niveles de azúcar en sangre antes y a las dos horas después de la comida eran similares, pero eran más altos entre los 30 y 90 minutos después de ingerir alimentos de alto índice glucémico.

La DMF se redujo a las dos horas después de comer en todos los grupos, pero ese descenso fue más marcado tras las comidas altamente glucémicas.

Según parece, concluyen los autores, las comidas de alto índice glucémico afectan la función endotelial.

"De acuerdo con nuestro estudio, instamos a los consumidores a ingerir preferiblemente carbohidratos de bajo índice glucémico con el objetivo de reducir los riesgos potenciales sobre la función vascular endotelial y mejorar la salud", dijo el Dr. Michael Shechter, cardiólogo de la Facultad de medicina Sackler de la Universidad de Tel Aviv en Israel.

"El mensaje final es que los carbohidratos de alto índice glucémico son peligrosos porque reducen o inhiben la función endotelial, que es el 'riesgo en mayúscula entre los factores de riesgo', llevando a arteriosclerosis y enfermedad cardiaca", apuntó Shechter.

La investigación anterior encontró que los altos niveles de azúcar en sangre constituyen un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular, no sólo en los pacientes con diabetes sino para la población en general. El deterioro de la función endotelial está considerado como una variable clave en el desarrollo de endurecimiento de las arterias y enfermedad cardiaca.

El estudio aparece en la edición del 16 de junio de la Journal of the American College of Cardiology.

Otro experto calificó el estudio de "interesante", aunque advirtió que se necesitan llevar a cabo más investigaciones para confirmar los hallazgos. "El diseño de cruce es una verdadera ventaja", dijo Barry Braun, director del Laboratorio de metabolismo de la energía de la Universidad de Massachusetts en Amherst. Sin embargo, destacó, algunos "puntos" aún necesitan conectarse.

En el segundo estudio, los investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham investigaron si una pequeña reducción en los carbohidratos de la dieta podía aumentar de hecho la sensación de llenura después de comer.

El equipo, dirigido por la profesora de ciencias de la nutrición Barbara Gower, señaló que los estadounidenses obtienen normalmente el 55 por ciento de sus calorías diarias de carbohidratos como azúcares, almidones y fibra. Esta dieta se utilizó como "control" en el estudio. El equipo contó con otros participantes adultos que seguían una dieta moderada en la que el 43 por ciento de las calorías procedían de los carbohidratos. El consumo de proteínas (que ejercen una importante influencia sobre la saciedad) fue el mismo en ambas dietas, pero los que seguían la dieta moderada en carbohidratos ingerían un poco más de grasa para suplir la diferencia.

Los resultados: después de un mes, los 16 participantes de la dieta moderada en carbohidratos tenían menores niveles de insulina en sangre, niveles de azúcar en sangre más estables y una duración más larga de la sensación de llenura después de cada comida que los 14 participantes de la dieta de control.

Sentirse lleno por más tiempo se podría traducir en comer menos refrigerios o en menor cantidad y quizá también en menos peso adicional, dijo el equipo. Así pues, "a largo plazo una reducción modesta y sostenida en el consumo de carbohidratos podría ayudar a reducir el consumo de energía y a facilitar la pérdida de peso", dijo Gower en un comunicado de prensa.

Más información

Para más información sobre el índice glucémico, visite la American Diabetes Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Barry Braun, Ph.D., associate professor, kinesiology, and director, Energy Metabolism Laboratory, University of Massachusetts, Amherst; Michael Shechter, M.D., senior cardiologist and director, clinical research unit, and senior lecturer, The Sackler Faculty of Medicine, Tel Aviv University, Israel; June 16, 2009, Journal of the American College of Cardiology; June 11, 2009, news release, Endocrine Society
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